Cuando vuelvo a empezar
Por: Rafael Moya | Fuente: Catholic.net

Todos necesitamos comenzar de nuevo alguna vez.
Después de un fracaso.
Después de una pérdida.
Después de una decisión equivocada.
Volver a empezar exige humildad.
Pero también esperanza.
Cada amanecer es una invitación de Dios a escribir una página nueva.
Su misericordia nunca se agota.
Siempre ofrece otra oportunidad.
No importa cuántas veces hayamos caído.
Lo verdaderamente importante es no dejar de levantarnos.
Porque quien camina con Cristo nunca comienza completamente desde cero.
Comienza acompañado.
Cada nuevo comienzo es una prueba de que Dios todavía confía en nosotros.
Oración a la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo
Señor Jesús, que por amor derramaste tu Preciosísima Sangre para la redención del mundo, te adoramos y te damos gracias por el inmenso don de tu misericordia.
Purifica nuestro corazón, fortalece nuestra fe, renueva nuestra esperanza y haz que vivamos siempre unidos a Ti. Que tu Sangre preciosa nos proteja del mal, nos conceda la gracia de la conversión y nos impulse a ser testigos fieles de tu Evangelio. Te ofrecemos nuestras alegrías, trabajos y sufrimientos, para que, unidos a tu sacrificio, den fruto de santidad y amor.
María, Madre de la Iglesia, acompáñanos en nuestro camino hacia Cristo.
Amén.

















