Menu



"Cuando el mundo se rompe”"

La última llamada
Señor, gracias por las personas que nos devuelven la calma con su sola presencia; que nunca nos falte una voz que abrace el corazón en los días difíciles.


Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad



Eran las once de la noche y la ciudad seguía despierta. Pantallas encendidas. Noticias alarmantes. Mensajes reenviados. Miedo compartido en tiempo real. En un departamento pequeño de Tlatelolco, una mujer marcó el número de su mamá. “Solo quería escuchar tu voz”. Hablaron de cosas simples: frijoles, la lluvia, el perro, el vecino que canta horrible. Nada importante.

Y sin embargo, cuando colgó, respiró mejor. Eco. A veces Dios no responde con truenos. A veces responde con una voz conocida al otro lado del teléfono.

Sagrado Corazón de Jesús, haz nuestro corazón semejante al tuyo: humilde, dispuesto a amar y atento a la voz de Dios. Que en medio de la rutina de cada día sepamos encontrarte en lo sencillo, permanecer fieles en la oración y vivir con caridad hacia los demás. Guíanos por el camino de tu paz y enséñanos a confiar plenamente en Ti. Amén.







Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |