Menu


La pausa
Sábado después de Pascua


Por: Rafael Moya | Fuente: Cristo en la Ciudad



“Cuando todo parece normal”

Después de la Resurrección
no todo cambia de golpe.

La ciudad sigue igual.
El trabajo espera.
Las rutinas regresan.

No hay música constante.
No hay señales extraordinarias cada día.

Solo… vida.



Y eso puede desconcertar.

Porque uno esperaría
que después de un momento así
todo fuera distinto.

Pero no.

La fe no elimina lo cotidiano.
Lo habita.

Cristo no vino a sacarnos del mundo.
Vino a quedarse en él.



En lo repetido.
En lo sencillo.
En lo que parece no tener nada especial.

Y ahí…
empieza a hacer algo nuevo.

Cierre
Después de la Resurrección,
lo extraordinario aprende a vivir en lo cotidiano.

 

 







Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |