Menu


Ustedes oren así
Meditación al Evangelio 20 de febrero de 2024 (audio)


Por: Mons. Enrique Díaz | Fuente: Catholic.net



En estos días de cuaresma una de las invitaciones más constantes es a hacer oración. Oración sincera, con mucha devoción y con mucho cariño. Y con mayor razón en este año que el Papa nos propone un año de oración como preparación para el Año Santo.

La enseñanza de Jesús a sus discípulos es muy sencilla pero muy valedera para nuestro tiempos: no hablar mucho (corremos el riesgo de no dejar hablar a Dios), perdonando a los que nos han ofendido (pues son nuestros  hermanos) y hacer nuestra oración confiándonos en nuestro Padre Celestial que nos ama tanto. La oración propuesta por Jesús parecería muy sencilla pero es muy profunda.

Parte desde la realidad de sentirnos hijos, amados, y así nos ponemos en sus manos. Queremos hablar nosotros pero también dar tiempo para escuchar su Palabra. Ya el profeta Isaías en la primera lectura nos enseñaba que su palabra es como la lluvia y la nieve: requiere tiempo y apertura para dejarse penetrar y poder dar frutos. Y si hablamos mucho corremos el riesgo de no dejar penetrar la Palabra, dejarla germinar y poder dar fruto.

El Padre Nuestro contiene siete peticiones que debemos reflexionar detenidamente y descubrir el significado de cada una de ellas. Se entrelazan peticiones de alabanza y de deseos de la presencia del Reino, con las necesidades más cotidianas y elementales de cada uno de los hombres. Se propone la construcción del Reino universal pero también se reconoce la necesidad de la aportación personal, que no nos deje caer en la tentación, la necesidad del perdón y del saber dar perdón.

Es ponerse individualmente en manos de Dios pero reconocerse íntimamente ligados a los hermanos. Solo no se puede construir el Reino. Por eso no dice la oración: “Padre mío”, sino “Padre Nuestro”, porque nos implica a todos, en comunidad, en tarea común. Que estos días de cuaresma intensifiquemos nuestra oración, nuestro sentido de comunidad y nuestra entrega por completo a Dios, Abbá, Papá.









Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |