La eco ansiedad
Por: Bertha Leonor Galindo Gálvez | Fuente: Semanario Alégrate

La organización mundial de la salud (OMS) y la Asociación Americana de Psicología (APA) describen la eco ansiedad o ansiedad climática como “el temor crónico a sufrir un cataclismo ambiental que se produce al observar el impacto aparentemente irrevocable del cambio climático y la preocupación asociada por el futuro de uno mismo y de las próximas generaciones”.
Es realmente complicado para los jóvenes mirar a su alrededor y no sentir rabia, tristeza e impotencia por lo que sucede en el mundo. Los niños y adolescentes tienen muchas décadas por vivir y sienten que los adultos y los adultos mayores estamos dejando al mundo muy deteriorado, que ya lo aprovechamos en nuestro beneficio al máximo sin importarnos más.
La emergencia climática actualmente tiene un impacto importante sobre la salud en general de la población mundial y en especial sobre la salud mental de las nuevas generaciones.
Es preocupante el dato de la Organización Mundial de la Salud que señala que una de las principales causas en el aumento de suicidios entre los 15 y 29 años se debe a que este sector de población comparte el sentimiento de carecer de un futuro asegurado o a la visión de un porvenir destructivo y fatalista.
Se ha demostrado que, a mayor calor, mayor es la tasa de suicidios señala la economista ambiental Tamara Carleton, por esta razón se prevé que la emergencia climática podría tener un gran impacto en los trastornos mentales, tales como la depresión, la ansiedad, la demencia, la esquizofrenia y muchos otros desórdenes.
Un ejemplo cercano de lo anterior es como el calor extremo que se vivió en este año en nuestro país llevó a una gran parte de la población a conductas agresivas e incluso a disputas comunitarias, como estuvo ocurriendo en Nuevo León con la falta de agua.
Los efectos psicológicos dentro de la persona y entre las personas, pueden ser muchísimos a causa de factores ambientales.
Javier Urbina Soria catedrático de la Facultad de Psicología de la UNAM señala en específico que es la ansiedad una de las emociones que dispara la cuestión ambiental y sus efectos psicológicos pueden ser el enojo, la desesperanza, la ira, estrés postraumático, el abuso de sustancias, la agresión. Violencia, interpersonal, entre otras.
El año pasado la revista The Lancet en su reporte “Climate anxiety in children and Young people and their beliefs about government responses to climate change: a global survey” realizó una encuesta a 10 mil personas entre 6 y 25 años de edad de 10 países distintos y los resultados fueron los siguientes:
59% esta muy o extremadamente preocupado por el cambio climático.
Más de 50% siente tristeza, ansiedad, enfado, culpa, impotencia.
Más del 45% aseguró que sus sentimientos ante esta crisis afectan negativamente su vida y funcionamiento diarios.
La solución que nos da el experto Urbina Soria es la siguiente:
Al conocer el problema que nos está afectando debemos promover cambios en nuestra conducta a nivel micro que impacten en el cambio climático positivamente además de presionar a las grandes corporaciones y al gobierno para que también actúen en ese sentido.


















