La Eucaristía en los tiempos de los Apóstoles
Por: José de Jesús Beaumont Galindo | Fuente: Catholic.net

Si me permiten la comparación, la Misa podría semejarse con una reunión de amigos que son recibidos por un anfitrión: Porque se recibe a los invitados que llegan, se platica entre todos y se escuchan mutuamente, se come en común y se despiden al terminar ese buen rato agradable.
Nuestro Señor así lo realizó en la Última Cena, ya que reunió a los Apóstoles (Como nuestro rito de entrada en la misa), Habló con ellos (Liturgia de la Palabra), pronunció la bendición, les dio de comer y beber (Liturgia Eucarística) y al terminar la cena, salieron hacia el Monte de los Olivos (despedida y conclusión).
Posterior a la Ascensión de Jesús al Cielo, los primeros discípulos se reunían en casas que algunos hermanos prestaban, y allí se realizaba “La fracción del Pan” y posterior a esta celebración se tenía una cena en comunidad que se llamaba “Ágape”.
Pero el Apóstol san Pablo nos comenta en sus cartas que en ocasiones, las cosas no salían bien, porque algunos hermanos bebían demasiado, otros se olvidaban de compartir la cena con los mas pobres que estaban entre ellos. Esto dejó sorprendido a san Pablo, porque el propósito de la Cena era la de celebrar al Señor en medio de ellos.
El comportarse de forma egoísta tuvo como consecuencia una amonestación por parte de san Pablo hacia esas comunidades diciéndoles: “El que come el pan o bebe la copa del Señor indignamente peca contra el cuerpo y la sangre del Señor. Cada uno, pues, examine su conciencia y luego podrá comer el pan y beber de la copa.
En resumen, hermanos, cuando se reúnan para la Cena, espérense unos a otros; y si alguien tiene hambre, que coma en su casa”. (1 Cor 11,27-34).
Y nosotros… ¿Cuál es nuestra actitud en la Misa?


















