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Mi hijo adulto vuelve a casa, ¿yo tengo la culpa?
Los baches en la vida independiente de los hijos no deben ser interpretados como fracasos en la crianza.


Por: Cynthia Fabila | Fuente: Desde la Fe



Que los hijos regresen a casa en la edad adulta por diversos problemas que enfrentaron al independizarse es una de las situaciones más temidas de los padres.

“Esta situación es más común hoy en día debido a la realidad económica y social. Los padres deben tenerlo en consideración al momento de que sus hijos se casan o independizan”, explicó la psicoterapeuta María Dolores Fernández Morett en entrevista para Desde la fe.

Ante esa situación es común que surjan dudas en los padres, por ejemplo, si ellos tienen algún tipo de responsabilidad en el bache que enfrentan sus hijos, ¿qué errores cometieron en la crianza?

Esa sensación es muy común, sin embargo, hay que dejar la culpa de lado.

Los padres siempre intentan dar lo mejor”, opinó la terapeuta y por ello deben entender que los hijos se tienen que responsabilizar por las decisiones que tomaron como adultos, hayan sido buenas o malas, ya sea en el terreno familiar, el personal, el laboral o el económico.



Volver no es sinónimo de volver a criar

Los padres son de gran apoyo y consuelo, sin embargo, recibirlos de vuelta en el nido no significa que la relación entre ambas partes deba ser igual que en su niñez o adolescencia.

Para la terapeuta, es importante que los padres comprendan que las decisiones que tome el hijo o hija adulta, aún en la casa paterna, ya no son su responsabilidad.

“Los padres ya pasaron el tiempo de atender, formar y cuidar. Al irse sus hijos, muchos padres y madres retoman su relación de pareja y tienen proyectos personales”, por ello, no tienen el deber de asumir responsabilidades que no les corresponden, como volver a cumplir la función de cuidadores de los hijos o cuidar de tiempo completo a los nietos.

“Se debe entender que el tiempo de criar y formar ya pasó. Y que los nietos son responsabilidad de sus padres”.



Apoyarlos, pero no resolverles toda la vida

El regreso a casa por un bache personal, familiar o económico puede ser muy común, los hijos necesitan sentir el apoyo de sus padres en los momentos difíciles.

Sin embargo, apoyar no es sinónimo de resolverles toda la vida, particularmente en el sentido económico.

La especialista recomienda a los padres y madres ayudar a sus hijos, pero no comprometer su economía por sacarlos de algún apuro, pues los gastos de los adultos mayores -que incluyen salud y el día a día- ya de por sí pueden ser elevados.

Por ello, lo más recomendable es escuchar y apoyar, pero siempre “con límites para que no se convierta en una obligación material, sino en un apoyo moral”.

Además es importante darles la fortaleza para salir de casa y resolver sus propios problemas financieros.

“Es importante que los padres no dejen de lado sus necesidades personales en virtud de cubrir las de sus hijos adultos. Si ponen límites, van a salir satisfechos”.







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