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Para amar hay que conocer. ¿Amamos a nuestros hijos?
Si conocemos bien a nuestros hijos podremos darnos cuenta cuando necesiten nuestra ayuda.


Por: Silvia del Valle | Fuente: Catholic.net



Y para conocer hay que dedicar tiempo, hay que estar presente, hay que convivir.

A veces no nos damos cuenta de que nuestra presencia o ausencia marcan fuertemente a nuestros hijos y les ayuda o entorpece su desarrollo, según sea el caso.

Es importante hacer conciencia de esto para tratar de ser una presencia que ayude a nuestros hijos a desarrollarse integralmente.

¿Qué estamos dispuestos a hacer para amar a nuestros hijos?

Aquí te dejo 5Tips para conocerlos y amarlos mucho.



PRIMERO. Organiza tu tiempo.

Muchas veces el mundo y la sociedad nos marcan un ritmo difícil de seguir ya que buscan tenernos ocupados para no tener tiempo para nuestra familia.

Es cierto que hay personas que tienen mucho interés en que las familias no estén unidas, que no haya buena comunicación, que no haya convivencia para que no haya amor.

Pero nosotros debemos darnos tiempo para organizar nuestras actividades para lograr tener tiempo para todo.

Es importante que nuestros hijos vean que hacemos el esfuerzo de organizarnos a pesar de que nos cueste trabajo.



Eso es muy formativo ya que educamos más con el ejemplo que con la palabras.

SEGUNDO. Define tiempo en tu agenda para cada uno de tus hijos.

Es muy necesario dedicar tiempo especial para cada uno de nuestros hijos y sabemos que a veces las actividades cotidianas nos consume todo nuestro tiempo.

Por eso es súper necesario darle un espacio específico, con tiempo y lugar para que no lo olvidemos.

Podríamos decir que debemos concedérselo como una cita con cada uno de ellos.

No es necesario que sea mucho tiempo, con dedicar 10 minutos a cada uno es tiempo suficiente para platicar de lo que a cada quien le hace falta, lo que trae en su corazón.

Cuando tenemos muchas actividades fijas y obligatorias, se vuelve de vital importancia agendar estos momentos especiales para cada uno de nuestros hijos.

TERCERO. Muestra una actitud de apertura al diálogo.

Otra herramienta eficaz para conocer q nuestros hijos es el diálogo.

Es necesario que nuestros hijos sepan que pueden platicarnos sus cosas, que estamos para escucharles y que siempre tenemos tiempo para ellos.

Cuando están pequeños esto es más fácil, pero conforme crecen la comunicación se complica y es necesario tener el canal de Comunicación claro y abierto desde pequeños para hacer frente a la adolescencia.

Es real que conocemos a nuestros hijos cuando los vemos, cuando los escuchamos pues así escuchamos con claridad lo qué hay en su corazón.

CUARTO. Corrígelos por amor y no por enojo.

Es muy común que cuando estamos enojados nos desquitamos con la primera persona que nos encontramos. Esto muchas veces lo hacemos inconscientemente, es decir, sin intención.

Pero debemos tratar de no hacerlo con nuestros hijos, pues les dejamos huellas que difícilmente podrán sanar.

Una obra de misericordia es corregir con amor al que se equivoca y nosotros como papas debemos buscar corregir a nuestros hijos con amor porque queremos educarlos y hacer de ellos hombres y mujeres de bien.

Si nos sentimos enojados es mejor pedir tiempo fuera y cambiar de aires para recobrar la calma y retomar las cosas desde el amor.

La intención siempre cuenta.

Y QUINTO. Busca estar presente aunque te rechacen.

Mientras son pequeños nuestros hijos gozan con convivir con nosotros pero conforme para el tiempo les gusta más ser independientes y poder tomar decisiones.

Llegará un tiempo en que hasta nos rechacen o nos pidan que los dejemos en la esquina de la escuela para llegar ellos solos.

No debemos preocuparnos pues si tuvimos el cuidado de acompañarlos y conocerlos desde pequeños, está etapa la pasaremos bien.

Podemos acompañarles guardando la sana distancia, y sin ser tiempo de pandemia, pues podemos estar sin estar. Sólo que sepan que estamos con ellos y que estamos ahí para cuando nos necesiten.

Eso sí, siempre pendientes de lo que vayan expresando y de discernir los signos que vayan dando.

Es bueno recordar que si conocemos bien a nuestros hijos podremos darnos cuenta cuando necesiten nuestra ayuda aún si que nos lo digan pues sabremos reconoce cuando tengan un cambio de comportamiento fuera de lo normal.

Es posible esto que debemos empezar cuanto antes con todo esto y hacer todo por amos, con amor y para el amor.

Dios te bendiga y la Santísima Virgen María te cubra con su manto.







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