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Crónicas del Primer Día del Señor
Poema de sobre la Pascua


Por: Juan Pablo Jiménez Taveras | Fuente: Catholic.net



Acaba...
Se detiene el descanso....... Silencio.
Inquietud.
Solemnes sollozos....... Victoria.

Almas acongojadas
rumbo al sepulcro
a embalsamar al amado.
¡La piedra está rodada!
(Proclama Magdalena
entre lágrimas).
Ante ellas se dispone
a explicar el mensajero:
"mira que no está aquí".
La apóstol de los apóstoles
intranquila le escucha decir:
- "¡La tumba está vacía!"-
Le anuncia el ángel,
su voz insistente pregona:
-"No está aquí,
¡El Señor Resucitó!"-

Su amor demolió la muerte
su gracia nos alcanzó la libertad.

Corren.
El anuncio se hace apremiante
¡La tumba está vacía!
¡Oh dulce alegría del alma!

¡El Amor está vivo,
Mi Señor Resucitó!



Inquietud. Prisa
Pedro y Juan llegan al sepulcro
las vendas en el suelo anuncian
Él ha vencido la muerte
ya venció al dolor.
Nos espera en Galilea,
retorna al origen
al lugar donde nos llamó.

¡Él ha cumplido su promesa
en verdad resucitó!

¡Paz a ustedes!
Proclaman sus labios
¡Paz a ustedes!
Resuena en aquella casa
que fue testigo de su Resurrección.
Como el Padre nos lo dio
así Él nos da el Espíritu Santo
así manifiesta
su amor, su fidelidad.

Él resucita hoy,
viene con nosotros
nos trae la paz.

Ruta. Camino.
Junto a nosotros va un peregrino
rumbo a Emaús.
Según él
desconoce lo ocurrido
con el gran profeta,
Jesús de Nazaret.



Nos arde el corazón
cuando explica
cada letra de las Escrituras
que anunció el padecimiento
del Mesías.

Es tarde ya, le decimos
quédate aquí,
quédate con nosotros.
Él se sentó a la mesa
Tomó pan, dando gracias lo bendijo...
y justo ahí descubrimos,
al partir el Pan,
que era el Señor
que Él vive
Ha vencido la muerte
En verdad resucitó.







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