Menu


Herodes mandó matar a todos los niños en Belén
Meditación al Evangelio 28 de diciembre de 2020 (audio)


Por: Mons. Enrique Díaz | Fuente: Catholic.net



Los han llamado “daños colaterales”, los han mirado como carne de cañón, los han estimado en miles pero que tienen que ser sacrificados en aras de un supuesto progreso y en bien de la nación. Son los inocentes que sufren y mueren a causa de las políticas económicas y gubernamentales que no miran con atención a toda la comunidad, sino que privilegian el provecho de unos cuantos.

¿Cuántos niños inocentes deben morir para que cesen las guerras, los odios y las divisiones? ¿Cuántos pueblos tienen que ser sacrificados para que unos pocos tengan comodidades, seguridad y progreso? Puede que a nuestro alrededor caminen casi como sombras y pasen desapercibidos, pero si miramos con atención descubriremos que deambulan y sobreviven en nuestras sociedades miles de pobres, inocentes, desamparados, cuyo único pecado es no haber encontrado un espacio entre los planes de los que rigen los destinos ya sea política o económicamente.

Hoy celebramos la fiesta de los Santos Inocentes y viene a nuestra memoria la historia narrada por San Mateo que nos cuenta como el cruel Herodes mandó matar a muchos niños porque podía entre ellos esconderse el Mesías que le derrocara de su trono. Falsos miedos, falsas soluciones.

Es una narración que encierra simbólicamente no sólo la historia de los tiempos de Jesús, sino que nos presenta la historia actual de muchos inocentes que son sacrificados porque “podrían” ser una amenaza para la seguridad, para el bienestar o para el futuro de la humanidad. Jesús hoy quiere tomar el rostro de todos estos inocentes y gritar a nuestras conciencias. Hay niños maltratados y vejados por mentes corruptas; hay niños abandonados por padres irresponsables; hay niños corrompidos por ambiciosas ganancias; hay niños… en la calle, en la ciudad, en el campo, que nunca han sentido amor ni protección.

No podemos mirarlos con indiferencia. Que la tragedia contada por San Mateo nos sacuda fuertemente  y nos haga entender que hoy también miles de niños inocentes son sacrificados y que nuestro silencio parecería una señal de complicidad y participación. ¿Cómo proteger y cuidar hoy la niñez, de los modernos Herodes que quieren “asesinarlos” para continuar con su poder? ¿Cómo cuidarlos y hacerlos sentirse amados?










Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |

Antiguo Testamento 25% de descuento
Nuevo Testamento 25% de descuento