Menu


Jesús debía morir para congregar a los hijos de Dios, que estaban dispersos
Meditación al Evangelio 4 de abril de 2020 (audio)


Por: Mons. Enrique Díaz | Fuente: Catholic.net



"¿Qué será bueno hacer?" Es la pregunta que hoy resuena en mi mente y mi corazón. Los judíos habían visto los milagros y no eran capaces de comprender ni de comprometerse. A veces me da la impresión de que nosotros estamos igual. Hemos visto el camino que nos puede llevar a la verdadera liberación. Sabemos que Jesús nos ofrece alternativas frente a las graves situaciones que estamos viviendo, pero nos hacemos los escurridizos y dejamos a Jesús morir solo.

Estamos muy de acuerdo que conviene que un solo hombre muera por todos, pero no estamos dispuestos a arriesgarnos nosotros. ¡Lo dejamos solo a Él! Es común que digamos que alguien debe hacer algo,  que ojalá surgiera un líder carismático, capaz de unir las voluntades de todos e iniciar una gran conversión y un cambio profundo en nuestra sociedad.

Nos unimos al pensamiento de Caifás y aseguramos que es conveniente que se sacrifiquen los demás, que asuman las cargas los otros, que nosotros no podemos ni queremos sufrir las consecuencias. Jesús está dispuesto a morir por nosotros, pero también nos enseña que su camino es el que debemos tomar también nosotros. Quizás parezca muy poco lo que logramos pero unidos   a su sacrificio y a su amor, lograremos la salvación. Ya estamos a punto de iniciar la Semana Santa, que sea una oportunidad para que cada uno de nosotros despertemos de nuestras indiferencias, experimentemos el gran amor de Jesús y participemos con El en el camino de la cruz y de la resurrección.

Que sea una Semana Santa con mucho silencio, con mucha oración, con mucha generosidad y con mucha fortaleza porque Jesús está con nosotros.







Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |

Antiguo Testamento 25% de descuento
Nuevo Testamento 25% de descuento