Menu


Cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron
Meditación al Evangelio 2 de marzo de 2020 (audio)


Por: Mons. Enrique Díaz | Fuente: Catholic.net



Muchas veces cometemos imprudencias, ofendemos y lastimamos sin darnos cuenta o sin tomarlo en serio. Recuerdo a un joven que vive amargado y resentido con sus padres por palabras de desprecio que en su niñez le hirieron sin que ellos se dieran cuenta o sin que le dieran importancia.

Por otra parte, también he encontrado muchas personas que por una palabra de aliento, por un gesto de amistad, por una mano que se les tiende, se han levantado y viven agradecidas aunque quien hizo el favor ni se dé por enterado… Si a esos pequeños, a esas personas que pasan casi desapercibidas junto a nosotros las miráramos con el rostro de Jesús, las trataríamos de otra forma.

Pienso en estos momentos cómo se habla y cómo se trata a las miles de víctimas “colaterales” de la violencia, cómo se olvida de todos los que caerán a causa de nuestras ambiciones, cómo habrá más hambre y necesidad porque unos cuantos lo han acaparado todo… Mirar en el otro el rostro de Jesús es desafiante y nos cuestiona. Mirar su rostro en los que están a nuestro alrededor, en el vecino o la vecina, en la persona que pasa, en el que no nos saludó, en el amigo o el enemigo, en el migrante, en el distinto, en el despreciado… ¿Cómo puedo descubrir a Jesús en cada persona? Que se graben profundamente en mi corazón las palabras de Jesús: “Cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron”.







Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |

Antiguo Testamento 25% de descuento
Nuevo Testamento 25% de descuento