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Don Quijote en la España de la reina Letizia, por Amando de Miguel (Stella Maris)
Don Quijote era un cristiano caballero, aunque no muy amigo de la clerecía; al igual que Cervantes. En su tiempo, el Concilio de Trento criticó a la Iglesia jerárquica. En la obra de Cervantes, veladamente erasmista, se respira esa crítica. En mi novela, don Quijote se siente misericordioso con los “sin papeles” y se enfrenta a los yihadistas.


Por: Luis Javier Moxó Soto | Fuente: Catholic.net



Amando de Miguel es catedrático emérito de Sociología de la Universidad Complutense. Ha profesado en las universidades españolas de Barcelona, Valencia y Autónomas de Madrid, y en las norteamericanas de Yale, Florida y Texas. Estudió Sociología en la Universidad de Columbia (Nueva York). Ha sido galardonado con diversos premios de ensayo: Espasa (1988), Jovellanos (2001), Miguel Espinosa (2003) y Premio Ensayo Breve de Sociología Fermín Caballero (2007).

Ha publicado más de un centenar de libros y decenas de miles de artículos. Uno de sus últimos libros: El cambio que viene (Stella Maris, 2015). Colabora habitualmente en 13TV, Libertad Digital, La Gaceta y  The Objective, entre otros medios.

Acaba de publicar "Don Quijote en la España de la reina Letizia",en Stella Maris. Amando de Miguel, con esa socarronería que ha ido perfeccionando con los años, consigue un texto que es a un tiempo una visión tierna e hilarante de cuanto acontece y un ejercicio literario capaz de combinar, en delicada secuencia, el castellano actual y el del siglo XVI.

 

Amando, ¿cómo surgió la genial idea de hacer volver a don Quijote en un indigente de unos sesenta años, por mediación del sabio Merlín, cuatro siglos después?



La idea me la sugirió Eduard Gonzalo de la editorial Stella Maris. Al principio me pareció un disparate, pero luego me encariñé con ella. Me atrae la superación de dificultades para ponerme a escribir. Bien es verdad que en su día escribí un ensayo sobre el Quijote, en 2005, con ocasión del IV Centenario de la publicación de la Primera parte de la obra de Cervantes. A partir de ese texto, don Quijote y Sancho Panza se convirtieron en personajes entrañables.

 

¿Cuánto tiempo le llevó trabajar en dicha obra y cuáles fueron sus principales inspiraciones?

La novela la compuse en dos o tres meses… más 50 años en el oficio de escribir. La inspiración me viene cuando  me proveo de un mazo de cuartillas. La mano traduce la idea del cerebro.

 



¿Con qué personajes de la vida pública actual, o con qué rasgos de éstos, podríamos ver más identificados a don Quijote y a Sancho? ¿Con qué personas y colectivos se muestran más críticos dichos personajes?

Me identifico más con Sancho. En la novela es el narrador. Pero muchas de las críticas que hace don Quijote son las mías. El caballero arremete contra los políticos, los cervantistas, los académicos, los tertulianos, esto es, mi mundo. Decididamente, mi mundo no es de este reino.

 

¿Cómo es la visión de don Quijote acerca de la fe, los clérigos y la Iglesia en general, tanto en su época como en este acercamiento a la nuestra por medio de la ficción? ¿qué diferencias más notables puede apreciar, sobre este tema, el don Quijote de Miguel de Cervantes y el suyo en este lapso de tiempo?

Don Quijote era un cristiano caballero, aunque no muy amigo de la clerecía; al igual que Cervantes. En su tiempo, el Concilio de Trento criticó a la Iglesia jerárquica. En la obra de Cervantes, veladamente erasmista, se respira esa crítica. En mi novela, don Quijote se siente misericordioso con los “sin papeles” y se enfrenta a los yihadistas.

 

Después de haber pasado cuatro siglos desde de la muerte del insigne Cervantes, ¿cuál es a su juicio el análisis de nuestra sociedad actual (logros y carencias sobre todo)? ¿qué lecciones nos sigue dando que no acabamos de descifrar o aprender?

El mayor logro es el aumento del bienestar material, el reconocimiento del papel público y profesional de la mujer. La carencia es el excesivo individualismo, pero, al tiempo, la masificación y el enaltecimiento de la mediocridad.

 

Sin pretender encarar a Cervantes y Shakespeare en el IV centenario que celebramos a la par, ¿no debiéramos esforzarnos hoy en día más en la expansión y promoción de la Lengua Española, que en procurar que la Lengua Inglesa sea más conocida y dominada por los hispanohablantes, desde la más tierna infancia? ¿No piensa que estamos permitiendo que la Lengua Inglesa y la cultura anglosajona llenen vacíos de nuestras, quizá arrinconadas un poco, lengua y cultura autóctonas?

Hay que aceptar que el inglés sea hoy la lingua franca de la cultura occidental e incluso del mundo entero. Lo cual no obsta para reconocer que después de ella (y a mucha distancia) el español es la lengua que más se aprende en el mundo. En mi novela, don Quijote anticipa que el Estado español ha hecho poco por celebrar el IV Centenario de Cervantes, del mismo modo que en los países de habla inglesa se ha conmemorado el IV Centenario de Shakespeare. Mi novela es una modesta contribución a esa doble efeméride.

 

Si realmente se encontrara ahora mismo a don Quijote y pudiera entrevistarle, ¿qué cuestiones quisiera plantearle y qué cree que le respondería?

Exactamente lo que le preguntan distintos personajes en mi novela.

 

Muchas gracias, Amando, por último quiero preguntarle en quiénes ha pensado como destinatarios principales de su libro o a quién recomendaría su libro.

(1) Profesores de Literatura. (2) Estudiantes de lo mismo. (3) Personas cultas, esto es, a quienes les gusta viajar y leer. (4) Personas curiosas.







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