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La amistad en Star Wars



Por: Monique Villen | Fuente: moniquevillen



Star Wars (en espan?ol La guerra de las galaxias) es el ti?tulo de una saga de ficcio?n creada por el guionista, productor y director estadounidense George Lucas. Primero, se filmaron los episodios IV a VI (Una nueva esperanza, 1977; El imperio contraataca, 1980; El retorno del Jedi, 1983) y diecise?is an?os despue?s salieron los episodios I a III (La amenaza fantasma, 1999; El ataque de los clones, 2002; La venganza de los Sith, 2005).
George Lucas en la filmacio?n de Una Nueva esperanza (1977)

La accio?n se desarrolla en un tiempo no especificado, en una galaxia ficticia de nombre desconocido, teatro de una confrontacio?n entre la luz y la oscuridad. Lucas nos pinta una sociedad antigua “a long time ago” pero muy avanzada en el plano tecnolo?gico. Es una mezcla de pasado (aparecen todos los elementos de una gesta medieval) con futuro (viajes en el espacio): un tradicional caballero negro atraviesa la galaxia, una princesa lanza un SOS a trave?s de un droide, un joven se lanza a la aventura con la espada la?ser de su padre...

El director se apoya para la creacio?n de la Saga en diversas fuentes histo?ricas, cinematogra?ficas, literarias y religiosas... Recoge datos de la Roma antigua (el paso de la Repu?blica al Imperio), pero tambie?n refleja la historia reciente de la Alemania de la II guerra mundial. Se inspira en varios ge?neros cinematogra?ficos, del western de su infancia a los seriales de cine de ciencia ficcio?n, sobre todo Buck Rogers y Flash Gordon. Se nota tambie?n la influencia del extremo Oriente y de las peli?culas de Akira Kurosawa y su pasio?n por el Japo?n feudal.

En literatura, la referencia ma?s evidente es el relato mitolo?gico. George Lucas cuenta que su primera motivacio?n era crear una mitologi?a propia, al estilo de Tolkien en El Sen?or de los Anillos. Queri?a escenificar grandes figuras cargadas de si?mbolos fuertes que exaltaban el combate del bien contra el mal, acentuando los li?mites de la naturaleza humana y la voluntad del hombre de superar su condicio?n mortal. La obra se inspira de mitologi?as no?rdicas, cla?sicas y medievales, con un increi?ble entramado de referencias a cuentos de hadas y novelas fanta?sticas de todo los tiempos, occidentales y orientales.

Lucas introduce en filigrana lo que llamamos hoy elementos del New Age, una mezcla de influencias orientales confusas, sobre todo en la trilogi?a de 1999-2005. Los personajes que principalmente encarnan esas ideas orientales son los Jedi, los guardianes de la paz y de la justicia en la Repu?blica pero que, en caso de crisis, pueden convertirse en guerreros utilizando la Fuerza y sus espadas-la?ser. Es interesante la mezcla de monje medieval (capa con capucha) y de Samurai japone?s (kimono) del jedi. La espiritualidad de esos “monjes” Jedi se inspira de la espiritualidad oriental, ma?s precisamente de la budista. No es una coincidencia que el nombre de Kenobi (Obi-Wan Kenobi) signifique “cintura y espada” en japone?s. Tampoco es casualidad que George Lucas haya imitado una armadura de Samura?i para el traje de Darth Vader.

Despue?s de esta introduccio?n que nos sirve para entender mejor el tema de la amistad en las dos trilogi?as, partimos del hecho que los personajes negativos no tienen amigos. Ya habi?a escrito Cicero?n, en boca de Cayo Lelio:

“Lo primero que pienso sobre la amistad es que no puede haberla sino entre las personas de bien”. La amistad es una relacio?n afectiva que se establece entre dos o ma?s individuos, a la cual esta?n asociados valores como la lealtad, la solidaridad, la incondicionalidad, la sinceridad, el compromiso, entre otros, y que se cultiva con el trato asiduo y el intere?s reci?proco a lo largo del tiempo. La amistad es una forma de amor y no la pueden alcanzar los que esta?n totalmente cerrados al amor o viven en el egoi?smo y el individualismo. La verdadera amistad segu?n Enrique Rojas requiere de tres ingredientes: la afinidad, la donacio?n y la confidencia (E. ROJAS, Amigos, Ed. Planeta, Madrid, 2009). Veamos co?mo se encarnan esos elementos en la trilogi?a de 1999-2005 ma?s oriental y en la de 1977-1983 ma?s occidental.



El que los hombres se vinculen entre si? para entablar amistades es un ideal inherente a la condicio?n humana pero Oriente y Occidente lo entienden de modo muy distinto porque parten de filosofi?as y concepciones del mundo muy dispares. En el mundo oriental, el ser humano vive hacia dentro y se centra en las ideas de renuncia, de pasividad, de crecimiento interior y de introspeccio?n. Los Jedi miran hacia su mundo interno, de dentro para fuera, buscando la armoni?a, la serenidad y la paz interior. Entre ellos existe una clara afinidad que consiste en compartir los mismos ideales, los mismos criterios y orientaciones. Ma?s au?n forman parte de la misma Orden y se rigen por el mismo co?digo jedi. Su donacio?n reci?proca y su capacidad de entrega es tambie?n evidente: luchan juntos para defender la paz y mantener el equilibrio de la Fuerza en la galaxia, buscando el bien y sirviendo a los dema?s. Pero no comunican entre si? su mundo interior, ni comparten confidencias e intimidad, elementos esenciales para nosotros en cualquier amistad. Esta actitud se explica por su formacio?n y por su regla de vida: un futuro Jedi comienza a entrenarse en su nin?ez y todo lazo con la vida anterior es cortado, dejando por u?nica familia la Orden y sus miembros.
 
Al acercarse a la edad adulta, el estudiante se convierte en el Padawan de un maestro para formarse y acceder al rango de Caballero. Su aspiracio?n es utilizar el lado luminoso de la Fuerza que incluye todos los ideales del Bien, para alcanzar un estado de armoni?a completa. De ahi? que los Jedi meditan mucho para vaciarse de toda emocio?n o sensacio?n pues, las pasiones son mal vistas y solamente algunas emociones positivas como la compasio?n o la valenti?a son permitidas. Asi?, piensan que el amor puede hacer pasar un Jedi del Lado Luminoso al Lado Oscuro. En sus relaciones, salta a la vista la ausencia casi total de muestras externas de simpati?a y de carin?o y nos podemos preguntar: ¿no falta algo o mucho a los Jedi cuando carecen de la mano de un amigo, de su mirada, de su voz, de su complicidad, de su cercani?a y entera compan?i?a? Que? lejos de la definicio?n de un amigo de Gabriel Garci?a Ma?rquez: “Un verdadero amigo es quien te toma de la mano y te toca el corazo?n.”

Qui-Gon y Obi-Wan, a pesar de los lazos que los unen, no expresan sus sentimientos. El u?nico indicio de aprecio mutuo es una mano en el hombro y las lagrimas de Obi-wan cuando muere su maestro que parece sorprenderse por esa manifestacio?n de carin?o de su padawan. Esta falta de cordialidad no excluye la lealtad, la dedicacio?n y el auto sacrificio, sin embargo el gozo de la compan?i?a mutua no se exterioriza. La convivencia se asemeja ma?s a un compan?erismo desinteresado que a una verdadera amistad emocional al estilo occidental, centrada en la persona. En la cultura y la mentalidad oriental, sobretodo la japonesa, prevalece el grupo, el bien comu?n. La individualidad no es tan importante.

En ese mismo sentido, no deja de desconcertarnos la relacio?n entre Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker donde no se percibe ningu?n signo exterior de estima y de afecto. Anakin que vive un fati?dico conflicto (¿co?mo mantener el equilibrio entre permanecer la persona buena que es y convertirse en el Jedi poderoso que puede salvar a Padme??) no encuentra el soste?n, la ayuda y la cercani?a necesarias. Asi? lo exigen el espi?ritu y el co?digo de los Jedi heredados de Oriente. La persona que contribuira? a arrancarlo de las profundidades de las tinieblas, ya que Darth Vader no puede salvarse solo, sera? su hijo, no su amigo. Adema?s, dentro del recorrido de Anakin, he?roe tra?gico que carga con el peso de no tener amigos, esa carencia afectiva permite destacar su soledad. Otra razo?n del contraste entre las dos trilogi?as, podri?a ser el cambio de mentalidad en esos 22 an?os que separan el episodio IV (1977) del episodio I (1999). ¿No se percibe en otros campos una pe?rdida de muchos valores humanos? El tema de la amistad, tan central en la segunda trilogi?a, ¿no ha sido remplazado en parte por los efectos especiales?

Es muy notable la diferencia con los episodios IV a VI (1977-1983). Aqui? abundan las demostraciones de afecto: abrazos, gestos de simpati?a y apoyo, miradas, palabras... El tema de la amistad es tan central que existe incluso entre el robot R2D2 y el androide C3PO. Se construye sobre la personalidad u?nica e irrepetible de cada uno de los amigos, por lo que cada uno es, por lo que cada uno aporta y recibe del otro, al estilo de Michel de Montaigne hablando de su amistad con E?tienne de la Boe?tie: “Si se me apremia para que diga por que? lo queri?a, siento que no se puede expresar ma?s que contestando: ‘Porque era e?l; porque era yo’.” (M. de Montaigne, Ensayos I, Ca?tedra, Madrid, 1985). Es la amistad como se vive en Occidente, heredada de la phili?a griega (φιλi?α), una amistad esencialmente masculina, de fuera hacia dentro.

Surge entre los dos protagonistas Luke y Han, y cabe preguntarse quie?n habri?a sido cada uno de no haberse encontrado con el otro. Sin embargo, la atraccio?n y la afinidad no son espontaneas. El egoi?smo y pragmatismo de Han, ci?nico pero simpa?tico aventurero, se oponen desde el primer encuentro, al idealismo de Luke que intenta mejorar el mundo. Sus caracteres tan opuestos sirven de perfecto contrapunto para el desarrollo de la accio?n. Luke simboliza al he?roe compasivo, Han al he?roe apasionado. Uno se preocupa del pro?jimo, el otro de si? mismo (de ahi? su apellido SOLO), pero las experiencias compartidas con sus peligros y complicidades, les permite descubrirse y apreciarse progresivamente. Por supuesto, a lo largo de la trilogi?a, el personaje de Han Solo pasa del egoi?smo, del egocentrismo y del cinismo, a la afectividad, la compasio?n y las ansias de un mundo mejor gracias a la influencia de Luke. De esta forma, Han se convierte en he?roe simplemente siendo amigo de Luke.

Asi? lo escribe Miguel de Unamuno: "Cada nuevo amigo que ganamos en la carrera de la vida nos perfecciona y enriquece, ma?s au?n por lo que de nosotros mismos nos descubre que por lo que de e?l mismo nos da", aunque tambie?n se realiza una donacio?n reci?proca real. Luke recibe de Han el apoyo que necesita para llevar a cabo la misio?n, sobre todo despue?s de la muerte de Obi-Wan. En esta trilogi?a aparece expli?citamente la confidencia que consiste en la disposicio?n y la confianza para contar cosas personales, aute?nticos secretos. Hacer confidencias se da en las amistades profundas porque siempre es un riesgo abrir su corazo?n. Se ve como Luke y Han son leales el uno con el otro a trave?s de las pruebas que les afligen.
Star War nos presenta dos visiones de la amistad, una oriental (budista) para los Jedi y otra occidental (cristiana) para Luke y Han, con sus valores comunes (la unidad de ideales, la entrega incondicional en la lucha por el bien y la justicia) y con sus diferencias (el trato afectivo y cercano, la perspectiva personalista). Estas diferencias corresponden a dos conceptos distintos del mundo y del hombre. El cuadro siguiente nos puede ayudar a entenderlo mejor.
  









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