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Movimientos y Asociaciones

Entrevista a Virginia y Charles, sesenta años de un matrimonio ejemplar
Nosotros declaramos nuestro amor y damos el ejemplo a través de nuestra vida. Mostrando cómo vivimos en la vida real


Por: Luis Javier Moxó Soto | Fuente: Catholic.net



Amar se muestra amando. Saberse llamada y regalo de Dios el uno para el otro, una misma vocación. Mirar en la misma dirección, para vivir y resolver juntos, con la ayuda de Dios todas las circunstancias de la vida, en familia. Entrevistamos a Virginia y Charles, que llevan sesenta años casados, para que nos muestren concretamente la riqueza del matrimonio. Dicen: “Nosotros declaramos nuestro amor y damos el ejemplo a través de nuestra vida. Mostrando cómo vivimos en la vida real”.

Les pedimos en primero lugar que se presenten. Virginia cede a Charles la palabra.

Charles: Me llamo Charles. Tengo ochenta años. Nací en Floriana (Malta). Estoy casado con Virginia hace unos sesenta años. Tenemos seis hijos. Y quince nietos. Esta es mi esposa… (la toma de la mano) Virginia… (ella ríe) Ella tiene ochenta y tres. Yo ochenta y cinco años (sonríe también él).

Virginia: Soy Virginia, mi marido es Charles. Le conocí hace ahora sesenta y cinco años. Estamos casados desde hace sesenta. Tenemos seis hijos, cuatro varones y dos hembras. Tenemos quince nietos a los que queremos mucho. Vivimos en Malta y seguimos muy felices juntos, muy bien.

 



Les pedimos que si es posible nos den una definición de matrimonio después de sesenta años de vivir su belleza, exigencias, responsabilidades y consecuencias…

Virginia (habla mientras que Charles escucha con atención): El Matrimonio hoy, es, después de sesenta años de casados, todavía, hermoso. Eso es lo que les  digo a mis nietos: “La vida es siempre hermosa cuando nos queremos unos a otros”. Creo que nosotros tuvimos unos días muy felices, tuvimos dificultades, todavía tenemos dificultades con la familia, con los hijos, a veces con otros hijos casados (políticos) que ya no son felices en su matrimonio. Eso es algo doloroso para nuestro corazón, ¿sabe?. Hemos querido siempre que todas las familias estuvieran juntas. Nosotros todavía… mi marido me tenía miedo, me decía que me tranquilizara, (que no me metiera) que somos ya mayores para trabajar, para andar. Yo le decía que era mi bastón, ¿cómo se dice en inglés? (ríen ambos).

Charles: Cuidamos el uno del otro…

Virginia: Hemos estado toda nuestra vida juntos, y son estos momentos más significativos para nosotros que los de los primeros años de nuestro matrimonio, porque con el tiempo nunca hemos pensado cuánto nos queríamos. Cuanto más hemos vivido juntos más hemos sabido cómo encontrarnos, cómo tratarnos. No como algo romántico, sino “yo cuido de ti”, “te quiero”, “me importas”, “te cuido”, “me preocupo si no estamos juntos”. Y no sólo yo, porque yo hablo más que él, quizá es  casi igual él para mí. Mi marido es muy tranquilo y no habla mucho, especialmente en inglés.

 



Les preguntamos acerca del efecto del matrimonio dentro de la fe católica, y si piensan que cambia algo si uno se casa por la Iglesia de no hacerlo.

Virginia: Charlie dice que la diferencia entre el matrimonio fuera de la Iglesia y el que se celebra dentro de la Iglesia es que tú sientes a Dios contigo, con ambos (con los dos), ayudando a ambos en nuestras dificultades, y guardándonos en el amor del uno al otro cuando tenemos algunos problemas. Vamos a Él más felizmente porque siempre nos ayuda. Eso es verdad. Nos sentimos en Su mismo Cuerpo con nosotros, especialmente Le sientes cuando le necesitas en la oración. Nosotros rezamos. Porque rezamos juntos nosotros sentimos que Dios está en nuestro matrimonio. Quizá tú puedes ser buena gente sin creer, sin estar casado por la Iglesia, pero estoy segura que si lo estás tienes la gracia del sacramento. Creo que eso ayuda a la pareja en su matrimonio.

 

Por último, agradeciéndoles que nos hayan acogido en su casa, nos interesa que ellos nos digan si los jóvenes de hoy se enfrentan a la mentalidad del cambio -provocada por el utilitarismo- que dice si esto ya no funciona lo cambio. Es decir, les pedimos cómo explicar a los jóvenes que el matrimonio es para siempre.

Virginia: Eso es cuando uno se casa, nos prometimos el uno al otro, nos declaramos el uno al otro querernos uno al otro en lo mejor y en lo peor, hasta la muerte. Pero no es solamente una promesa hasta la muerte porque nos queremos el uno al otro. Nosotros declaramos nuestro amor y les damos el ejemplo a través de nuestra vida. Mostrándoles cómo vivimos, en la vida real, quiero decir. No solo en actividades como en el juego, ver películas. Ellos pueden ver que nosotros somos muy felices cuando hemos tenido algunos problemas, que hemos compartido con ellos la manera de resolver cualquier problema entre nosotros o entre nuestros hijos. Nosotros les hacemos ver que es posible seguir amándose el uno al otro, incluso después de sesenta años de matrimonio. Pienso que nosotros hemos intentado darles lo mejor, la mejor cosa que hemos podido darles es nuestro ejemplo, cuidándonos el uno al otro y no querer separarnos. Creo que eso sería suficiente para ellos.

 

Preguntas y comentarios a Luis Javier Moxó Soto

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