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Recorrido por Turín: la Sábana Santa y 9 lugares más
Una de las ciudades más elegantes de Italia, cuna de la corte de los Saboya, sede de la Fiat y custodia de la Sábana Santa…


Por: Kismondo | Fuente: www.semana.es/kismondo



1. LA CATEDRAL Y LA SÁBANA SANTA

La catedral de Turín es un precioso ejemplar del siglo XIV y su máximo atractivo es la capilla de la Sábana Santa, obra de Guarino Guarini. La Sábana Santa o Sindone es un lienzo de tela con las marcas impresas del cuerpo de Jesús, quien habría sido envuelto supuestamente en ella una vez crucificado. Polémicas aparte sobre su veracidad o no, este hecho convierte a este lugar en uno de los lugares de peregrinaje más importantes de cristianos de todo el mundo. Aunque no está expuesta al público, pues es algo que solo se hace en ocasiones puntuales, en las llamadas Ostensiones de la Sábana Santa.

En 1997 la Capilla sufrió un pavoroso incendio. Afortunadamente, la Sindone estaba guardada en un cofre de hierro en otro lugar y se libró de ser arrasada por las llamas.

 

2- EL PALACIO REAL DE LOS SABOYA



Muy cerca, justo detrás de la catedral, está el Palazzo Reale, sede de la monarquía de los Saboya desde el siglo XII hasta el XIX, en el que los reyes se trasladaron a Roma. Todos los palacios de dicha Casa Real están declarados Patrimonio de la Humanidad, lo que da una idea de su esplendor.

Destacan la Escalera de mármol de Felipe Juvara y los apartamentos del Duque de Aosta.

 

3- LAS ELEGANTES PLAZAS

La dinastía Saboya se encargó de convertir a Turín en una ciudad bella y organizada al estilo de las más sobresalientes de Europa. Para ello echaron abajo muchos barrios medievales y proyectaron grandes avenidas y plazas.



-La Piazza Castello: corazón absoluto de la ciudad desde finales del siglo XVI, pues sus 40.000 metros cuadrados acogen no solo el Palacio Real, sino también el bonito Palazzo Madama, la iglesia de San Lorenzo, el Teatro Regio y el Palazzo del Governo, entre otros edificios. Desde la entrada del Palacio Real, la plaza está presidida por sendas estatuas de Cástor y Pólux. Al fondo se encuentra el moderno edificio popularmente llamado de La Temperatura, ya que tiene un marcador digital con los grados en lo alto.

-La Piazza San Carlo: Otro ejemplo de refinación urbana, rodeada de palacios y arcadas bajo las cuales se paseaba, y pasea, la alta sociedad turinesa. Al sur de la Piazza se alzan las iglesias gemelas de Santa Cristina y San Carlo, del siglo XVII. Como curiosidad, aquí se rodó una escena de la película Soy leyenda, con Will Smith.

-La Piazza Vittorio Veneto: Terminada en 1825, es la plaza más grande de Turín, una de las tres más grandes de Europa, y está completamente porticada. El Duce solía usarla para sus masivos discursos. Da paso al río Po y en sus soportales hay tiendas, restaurantes y cafés.

 

4- EL RÍO PO

El río Po, el más largo de Italia, da vida y frescor a la ciudad, que está rodeada por los Alpes. A sus lados se extiende el bonito Parque del Valentino, en el que se alza el castillo del mismo nombre. Una mañana de domingo soleada resulta ideal dejarse caer por este lugar. Por la noche, en cambio, hay una animada zona en una de las orillas llena de bares. Una vez cruzado el puente, se llega a la iglesia de la Gran Madre di Dio (1831), que imita al Panteón de Roma. 

 

5- DOS MUSEOS DE ALTURA: CINÉFILOS Y EGIPCIOS

–Museo del Cine: Único en su género y estilo, es una auténtica declaración de amor al cine italiano y mundial en general. El propio edificio, llamado Mole Antonelliana, es ya un espectáculo. Lo conocen como La Aguja, por la alta cúpula que lo corona, a 167 metros, y se construyó para ser una sinagoga. La visita es obligada, un placer lleno de proyecciones y que expone recuerdos de Marilyn Monroe, Fellini… además de escenografías de famosas películas, figuras del Alien original…

–Museo Egipcio: Se le considera el segundo en importancia del mundo dedicado a las antigüedades egipcias, después del Museo Arqueológico de El Cairo. Se fundó en 1824, siendo el primero en su categoría. Lo que ya es decir mucho. El título lo avalan sus alucinantes piezas, entre las que citaremos una famosa estatua de Ramsés, la tumba intacta de Kha y Merit, con todo su increíble ajuar, y el llamado Papiro di Torino.

 

6-  LINGOTTO: CASA DE LA FIAT.

Si hay algo que define al tejido industrial de Turín, y de todo el país es la FIAT, la primera marca de coches genuinamente italiana, fundada por Giovanni Agnelli, al que apodaban Il avvocatto. La fábrica se abrió en 1923, ubicada en un edificio que causó admiración en Le Corbusier, y que en su momento representó el orgullo nacional, del que salieron modelos como el popular Fiat Topolino en 1936.

Tras su cierre, en 1982, el arquitecto Renzo Piano se encargó de su remodelación y adaptación para convertirlo en el centro comercial que es hoy día. Y no solo eso: también tiene un teatro, un centro de convenciones, un hotel y hasta una galería de arte, por supuesto, patrocinada por la familia Agnelli.

Una de las grandes atracciones del Lingotto es subir a la azotea y pisar la pista de pruebas, que rodea por arriba todo el edificio; en ella que se hacían las primeras valoraciones de sus coches.

 

7- LA ANTIGUA ROMA EN TURÍN.

Turín fue colonia romana con el nombre de Augusta Taurinorum y alguno de sus espectaculares rastros queda hoy visible. Como la espléndida Porta Palatina, del siglo I: dos arcos, flanqueados por dos torres de 16 lados cada una. Ave!

 

8- LA BASÍLICA DE SUPERGA

Merece la pena salir un poco del centro para ver esta gran basílica, levantada en el siglo XVIII por Felipe Juvara en la colina de Superga, que le da el nombre. Bajo la iglesia se puede visitar la Cripta Real con las tumbas de los reyes de la dinastía Saboya.

Un guía, a menudo un jubilado que lo hace por amor al arte, te contará sus increíbles historias y curiosas anécdotas…

 

9- PASEOS Y COMPRAS

Las calles, en especial las del barrio llamado Quadrilatero Romano, origen de la ciudad, se convierten en una pasarela ideal para la gente.

La Via Garibaldi es una de sus mejores arterias. Casi un kilómetro de calle peatonal, con tiendas y preciosos edificios, para disfrute de todos.

 

10- CAFÉ Y CHOCOLATE CALIENTE

Qué mejor para terminar un duro día de visita que reponer fuerzas tomando un café o un delicioso chocolate. En Turín, además, los cafés son toda una institución, históricos, coquetos, con encanto… y declarados Bien de Interés Cultural.

Hay muchos para elegir: el Caffè Fiorio, en Via Po, fue sede de los intelectuales del Ottocento; el Caffè San Carlo, en la plaza del mismo nombre, fue el primero en Italia en estar completamente iluminado a gas; el Mulassano, el Caffè Torino, el Caffè Baratti & Milano…

El Caffè Al Bicerin, situado en la plaza della Consolata, frente a la importante iglesia del mismo nombre, data de 1763 y solo tiene ocho mesas. Probad el “Bicerin”, que consiste en una mezcla de café, chocolate y crema. ¡Hmmmm!







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