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Leer la prensa

Leer la prensa
Jorge Enrique Mújica nos lleva a conocer la prensa, sus formatos y características para iniciarnos en educación crítica del medio.


Por: Jorge Enrique Mújica, LC | Fuente: ConoZe.com




I. Leer la prensa

¿Qué le mueve al hombre a leer la prensa? ¿Obtener información e interpretación de los asuntos públicos? ¿Auxiliarse en los aspectos de la vida diaria (publicidad, programación, anuncios de nacimientos, muertes, bodas, etc.)? ¿Relajarse y distraerse para escapar de su realidad? ¿El prestigio al constituir los periódicos materia prima para la conversación? ¿El contacto social?

Los hombres tendemos al conocimiento; más aún, lo buscamos. Lo hacemos a través del diálogo con los otros seres humanos, desarrollando la capacidad de cada uno de nuestros sentidos y buscando la información que resulta necesaria para resolver nuestros problemas. Así, la prensa se nos presenta como un instrumento para alcanzarlo, como una herramienta de perfeccionamiento, como un medio para satisfacer nuestras necesidades y como una posibilidad para acercarnos a otras realidades geográficas, culturales, sociales, religiosas o políticas distintas a la propia.

La prensa ha conocido un desarrollo histórico preciso. No siempre ha sido como la conocemos hoy. Ahora tenemos al producto de todo un proceso que, incluso en el momento presente, sigue en evolución. Y es ese producto el que de una u otra manera nos resulta tan familiar pues todos los días la prensa entra en nuestras vidas influyendo positiva o negativamente en nosotros y, como consecuencia, en toda la sociedad.

Es bien sabido que en la inmensa gama de publicaciones cada periódico[1] sigue una línea ideológica más o menos puntual. Acercarse a un periódico, o permitirle entrar en nuestras vidas, invita a reflexionar sobre la necesidad de una formación previa que ayude a distinguir la noticia de la interpretación y a equiparar tendencias. Leer es el primer paso pero no el definitivo. De la lectura, de un gusto por ella, debemos pasar al conocimiento del periódico; un conocimiento que no debe quedar en los umbrales meramente anecdóticos y enriquecedores que se desprenden del asimilar la estructura orgánica, el funcionamiento y constitución de la prensa (si bien no dejan de ser de gran ayuda inicial), sino que debe ir a las pautas concretas, teóricas y prácticas, que ayuden a juzgar la prensa para darnos cuenta dónde hay periodismo y dónde no lo hay; dónde prima el interés por el hombre y dónde la ideología errada y lo económico han apartado la misión originaria del medio de comunicación. El problema del contacto prensa-hombre no es que éste se «beba» aquélla sino que no la sepa leer críticamente. Beberla sin más lleva el riesgo de confundir la verdad con el título de una primera página, acarrea el riesgo de caer en la credulidad de que un hecho haya sucedido así sólo porque lo dice una publicación. Y es que si, como reza el dicho en el argot periodístico, un hombre sin información es un hombre sin opinión, no está de sobra el llegar al manantial de dónde viene esa información para expresar, si no las mejores, sí atinadas opiniones.

II. Conocer la prensa
A. La prensa

El «Acta Diurna» (las acciones del día) es el primer bosquejo de periódico que conocemos en la Roma antigua. Este «periódico» consistía en una tablilla pegada en un muro tras las reuniones del Senado y su tirada era de un ejemplar. Yendo más adelante en el tiempo, los periódicos más semejantes a los que conocemos hoy tienen sus raíces en la Europa del siglo XVII[2]. En Holanda, en 1620, se imprimían en inglés unas hojas volantes conocidas como corantos en las que se narraban eventos particulares[3].

En Inglaterra, Nathaniel Butter, Thomas Archer y Nicholas Bourne, iniciaron la impresión esporádica de unas hojas volantes semejantes a las holandesas en ediciones consecutivas que llevaron el nombre de diurnos. La lucha por el poder político en ese país hizo que monárquicos y parlamentaristas publicaran sus respectivos diurnos para apoyar sus posiciones.

En Francia, en 1611, apareció el Mercure Française, primer periódico de esa nación. La visión del cardenal Richelieu llevó a masificar el medio[4]. En 1777 se publicó el Journal de Paris, primer diario estrictamente dicho de Francia. En Inglaterra, el primer periódico, A current of General News, apareció el 14 de mayo de 1622 mientras que España tuvo que esperar hasta 1758 para que aparecieran las primeras publicaciones (El Diario noticioso); en Latinoamérica los periódicos también fueron entrando en escena[5].

a. Tipos de periódicos

Muchas facultades de periodismo y comunicación suelen dividir en tres grupos los periódicos. La división más simple es la de periódicos independientes o de partido. La diferencia es sencilla: los primeros no están ligados a ninguna institución estatal o política mientras que los segundos son controlados por ellos. Una segunda clasificación tomaría como patrón base la periodicidad. Algunos son estrictamente diarios y circulan todos los días. Suelen subdividirse en matutinos (se distribuyen por la madrugada, sus titulares suelen ser discretos, buscan una presentación agradable, cuenta con secciones fijas y suelen contar con editoriales que buscan analizar y comentar), vespertinos (aparecen hacia el medio día o por la tarde, los titulares suelen ser más breves y buscan impactar utilizando el recurso de la imagen llamativa, no profundizan en la noticia y las editoriales y artículos en general suelen ser ligeros o abordar temáticas fáciles. La mayor parte de los que existen son de entretenimiento o deportes) y nocturnos (casi en extinción). Los no diarios son de tipo comercial, a modo de suplemento de espectáculos, deportivos, culturales o científicos. Destacan los semanarios, los quincenales y los mensuales dirigidos a sectores muy particulares de la población. Un tercer tipo de clasificación es por el tipo de periodismo que desarrollan. Algunos son de carácter informativo y en ellos abundan las imágenes y los datos «en bruto»; otros son de matiz interpretativo y en ellos se prescinde de las imágenes para dar prioridad a los comentarios.

b. Formatos

Los formatos pueden variar dependiendo de las máquinas rotativas que los estampan. Sustancialmente existen dos categorías de formato: el tradicional de 60cm. por 45cm. (ó 60cm. por 43cm.) y el formato tabloide de 30cm. por 45cm. (ó 40cm. por 28cm.). El uno no es simplonamente el doble del otro.

El tabloide[6] presupone un público más desatento, una lectura rápida y mayor esquematicidad. La organización de su contenido es más fácil de diseñar y más apetecible para la publicidad a plena o media página a causa de los reducidos costos[7].

El formato tradicional consiente publicar más volumen de texto sin tener que ir a la página siguiente, mayor número de noticias en una misma hoja y más disponibilidad para el fotoperiodismo.
c. La publicidad[8]

La publicidad se ha convertido hoy en un fenómeno que desde la década de los ochenta a suscitado centenar de estudios de carácter científico al respecto. Probablemente han sido esos mismos estudios los que le fueron dando los cimientos hasta constituirla una de las carreras más demandadas actualmente.

Al día de hoy, los periódicos no podrían sobrevivir sin la publicidad[9]. De 1910 al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, las suscripciones a los diarios se duplicaron y los ingresos por ese concepto lo hicieron también. Pero actualmente, en la casi mayoría de los casos, las entradas económicas a raíz de las inserciones publicitarias constituyen los principales remanentes financieros. Es por eso que en el presente un periódico vive gracias a la cantidad de publicidad que llega a publicar en sus páginas.

Ciertamente los ingresos han perjudicado notablemente la vocación inicial de la prensa. El interés por el remanente ha conducido a dedicar más espacio al anuncio publicitario, muchos de ellos carentes de una ética visual en cuanto al modo y al contenido de lo anunciado, que a la profundidad, claridad y atractivo con que se expone la información. Así, los conglomerados han incrementado su presión sobre el ámbito periodístico afectando su misión y servicio social: los espacios editoriales son vendidos sacrificando la calidad por un mayor ingreso, predonimando el anuncio por encima del contenido[10].

Un producto elige el periódico por el alcance[11], por el nivel de escolaridad, posición económica[12] e ingresos de los lectores y por ser el medio más confiable y creíble cuando los lectores piensan en una compra.

Un derivado del impacto que tiene la publicidad es el nacimiento, del 2000 para acá, de los así llamados diarios gratuitos que se autofinancian exclusivamente con la propaganda de productos clasificados según las necesidades básicas del consumidor común. Éstos suelen ser diarios con contenidos poco profundos y más bien anecdóticos que exponen la caza de la noticia que otros ya han expuesto.

d. Periódicos más importantes

A continuación vamos a hacer un repaso rápido de los principales diarios a nivel mundial. No nos detenemos en un estudio profundo que bien podría meritar cada uno (su nacimiento, desarrollo histórico, impacto actual, influencias...) sino que sólo tomamos algunos rasgos que nos ayuden a familiarizarnos con los nombres de los periódicos que suelen dirigir, atinada o erróneamente, la opinión pública mundial.

La prensa inglesa tiene 112 periódicos con una tirada de 26 millones de copias (una media de una por cada dos habitantes) y cuenta entre los principales periódicos al The Times (que es también el más viejo de todos y suele distinguirse por la seriedad de la información y la riqueza de noticias), The Daily Mirror, The Financial Times y The Guardian. En Alemania tenemos al cotidiano más difundido en la Europa continental, el Bild-Zeitung, quien además es el más representativo del país. Otro diario de creciente importancia es el Dier Spiegel. En Francia los principales periódicos son Le Monde (que no es el más difundido pero sí el más importante en virtud de la cantidad de información y la influencia de sus artículos de opinión), La Croix y Le Figaro. Italia es una nación que tiene buen número de diarios emblemáticos. Destacan Il corriere della Sera, un diario nacido en la Lombardia y actualmente el más importante y difundido. Pertenece a la editorial Rizzoli. El segundo de los periódicos italianos más divulgados es el turinés La Stampa (perteneciente a la mayor industria privada: la FIAT). Se caracteriza por la agudeza con que trata la crónica ciudadana. Il Giornale, fundado en Milán por el ex periodista de Il corriere della Sera, Indro Montanelli, es otro periódico de importancia. Otros periódicos italianos destacados son La Repubblica (perteneciente a la editorial Mondadori), Il Messaggero (perteneciente al grupo Montedison, industrias químicas), Avvenire (propiedad de la Conferencia Episcopal Italiana) y L´osservatore Romano (el rotativo oficial de la Santa Sede con ediciones semanales en seis idiomas y una en italiano cada tercer día). En España son muy conocidos El País (diario de clara afinidad al ejecutivo actual), El Mundo (conservador), ABC (conservador monárquico), La Razón (diario liberal de información general) y el barcelonés La Vanguardia.

En el campo de las publicaciones importantes no se puede olvidar Japón. En el país nipón encontramos al primer diario que resolvió los problemas de la distancia, el Asahi Shimbum (El sol de la mañana), quien además tiene el mayor número de tiradas[13] (9 millones de copias entre edición matutina y vespertina) y una nómina de 9,000 empleados de los cuales 2,500 son periodistas.

En Estados Unidos los 10 periódicos más grandes son[14]: USA Today[15] (Gannet), Wall Street Journal[16] (Dow Jones), New York Times[17] (NYT Company), Los Ángeles Times (Tribune), Washington Post, New York Daily News, Chicago Tribune (Tribune), New York Post, News Day y el Denver Post/Rocky Mountain news.

En Latinoamérica el panorama también es amplio. En México, el primer país latinoamericano donde se fundó un diario, destacan El Universal, Reforma, La Jornada, Uno más uno, Excelsior, El economista y El Heraldo; en Chile gozan de renombre Milenio y La Tercera y en Argentina La Nación y Clarín.
e. Quiénes hacen el periódico[18]

1. El dueño

La respuesta a la pregunta ¿de quién es el periódico? es un faro que puede orientar un estudio sobre la interpretación que hace un medio sobre noticias o comentarios a favor o en contra de tal o cual postura. Es importante conocerlo porque al dar la información el periódico defenderá de alguna manera sus intereses. Por ejemplo, si el dueño es afín o miembro de un partido político lo más probable es que ampare y proteja las posturas del partido hacia el que siente simpatía o pertenece; si es el caso de que el partido estuviese en el gobierno, le defenderá y proporcionará ayuda para propagar y promover sus ideas e iniciativas. Caso contrario, será una plataforma para exponer críticas contra la oposición o el gobierno en cuestión caso dado que no sea el propio.

Otro ejemplo válido es considerar el tipo de negocios o empresas que tiene el propietario del periódico (pues las más de las veces no es únicamente dueño de un medio informativo) y si pertenece a algún club empresarial, de inversionistas o industriales. Esto nos ayudará a considerar y valorar mejor las actitudes del periódico en distintas áreas de la vida humana; abrir los ojos al porqué defiende o ataca tal o cual idea o resolución.

2. Director responsable

El director responsable es el garante del contenido y de todo lo que se publica. Si viene violada alguna ley (reato, difamación, obscenidad, violación de secreto, ofensa al presidente del país, etc.) es él quien va a la cárcel. A él le compete guiar, elegir, decidir y criticar. Es de su competencia impartir la directiva política y técnica profesional para el desarrollo del trabajo, establecer la sede de cada periodista, dar las disposiciones necesarias para el buen funcionamiento del periódico y fijar los horarios. El director responsable da la línea al periódico mediante reuniones con el Redactor en jefe y los jefes de servicios.

3. El Redactor en jefe

El redactor en jefe es quien debe llevar a cumplimiento las indicaciones del director, coordinar el trabajo de todos y seguir la realización del periódico paso a paso. A él responden los jefes de cada servicio.

4. Jefes de servicio


Los jefes de servicio son periodistas que guían y coordinan el trabajo en los varios sectores según se divide el periódico[19]. Entre los jefes de servicio ocupa un puesto destacado el jefe-cronista quien elabora y organiza la crónica de la ciudad o el área de alcance local en la cual se publica el periódico.

5. Los redactores

Todo jefe de servicio tiene un número de redactores; es decir, periodistas encargados de elaborar los diferentes artículos que se imprimirán en el periódico. El conjunto formado por el director, el redactor en jefe, los jefes de servicio, los redactores y colaboradores fijos viene llamado redacción. En los Estados Unidos y en Inglaterra el propietario del periódico suele ser también el director

f. Las fuentes de la noticia

Antes de llegar a la portada de un diario, las noticias pasan por muchas manos. Las fuentes de las noticias son esencialmente de cuatro tipos:

1. Las agencias[20] internacionales[21]

El nacimiento de las agencias amplió la extensión y alcance de la cobertura que ofrecía un periódico y resultó útil herramienta para otros medios que no contaban con los recursos para cubrir noticias de alcance internacional en poco tiempo. De esta manera los periódicos redujeron gastos y aumentaron utilidades pues ya no precisaba enviar a los propios periodistas a todos los sitios; ahora bastaría recibir y reescribir. Las agencias reúnen las noticias y las distribuyen a los que pagan sus servicios[22].

Entre las principales agencias internacionales podemos mencionar Associated Press de Nueva York[23] (EUA), United Press[24](EUA), Associated Press[25] (EUA) Reuter (GB), EFE (España), ANSA (Italia), Europa press, Agence France-Presse (Francia) las cuales tienen una finísima red de corresponsales que cubren el planeta las 24 horas.

2. Las agencias de carácter nacional

Las agencias nacionales cubren sólo los eventos de interés del país donde se encuentran. Si bien algunas siguen una estructura organizativa semejante a las de cariz internacional, tanto colaboradores como alcance, por su misma naturaleza, es menor. En Estados Unidos la mayor parte de los periódicos de renombre son a la vez agencias de cobertura nacional y suelen estar asociadas con cadenas de radio y televisión. En otros países, han sido los mismos gobiernos los que han instituido organizaciones gubernamentales encargadas de proporcionar información general de interés sobre el país (Notimex en México, por ejemplo).

3. Dependiendo del país: despachos de prensa, agencias privadas de instituciones, teatros, casas editoriales, canales de radio y televisión, grandes industrias y clubes deportivos

Por mencionar algunas recordemos a las que gozan de renombre: The Christian Science Monitor (EU), Análisis Digital (España), BBC News (GB), Forum Libertas, Hazte Oír y, E-cristians (España), etc.

4. Los corresponsales, enviados especiales, reporteros y colaboradores

Los principales periódicos tienen representantes en algunos países extranjeros comúnmente llamados corresponsales. Las principales sedes de los corresponsales son Nueva York, Buenos Aires, México, Moscú, Londres, Brusellas, París, Pekín y Tokio. Excepcionalmente envían a reporteros a cubrir eventos puntuales (guerras, juegos olímpicos, elecciones, conferencias mundiales, etc.). Otro tipo de fuente de información son las consultas hechas a personas competentes en los argumentos que quiere tratar el periódico.

B. Constitución del periódico[26]
a. Las columnas

El primer elemento de la empaginación es la división de cada página en columnas. La elección del número de columnas es uno de los elementos que identifican al periódico. Las 9 columnas es uno de los más típicos pues permite muchas variaciones; sin embargo, las 8 columnas son el modelo más seguido por los periódicos de formato tradicional. Las 7 columnas son utilizadas normalmente en los periódicos estadounidenses mientras que las 6 columnas, menos utilizadas, dan a la página un tono de meditación y gravidez además de posibilitar artículos más largos. En el formato tabloide se eligen siempre las 6 o 5 columnas (por ejemplo el francés Le Monde, el italiano La Repubblica o los españoles La Razón y ABC) consintiendo una variedad y legibilidad buenas.

b. Primera página

La primera página es el escaparate del periódico. Existen dos tipos de «primera página»: la escrita y la página manifiesto. La página escrita está compuesta por una selección de las noticias juzgadas más relevantes y ordenadas claramente según la importa que el periódico les atribuya. El modelo manifiesto acumula en la portada el mayor número de noticias posibles con títulos, señalizaciones y fotografías, pero sin desarrollar un texto. Como norma, los elementos que componen la primera página son:

* 1 El artículo de fondo (primera columna a izquierda) no ofrece noticias sino que da la valoración del director del periódico (o de otro periodista importante) sobre los hechos principales del día.
* 2 El servicio de apertura y el de espalda presentan los dos hechos juzgados por el periódico como los más importantes.
* 3 Las noticias o servicios de título alto, medio o bajo presentan los otros hechos juzgados importantes.
* 4 En algunos diarios todavía es común el texto «cursivo»: un breve escrito que comenta polémicamente un suceso o ataca un personaje y, por último, el sumario, un índice veloz de los principales contenidos publicados en el periódico.

c. Segunda página

La segunda página contiene la continuación de los servicios iniciados en la primera y todos aquellos artículos juzgados importantes y que por razones de espacio no entraron en la portada. También encuentra un lugar la información sindical, las cartas al director, las columnas (confiadas a periodistas brillantes y escritores famosos) y la tribuna libre (espacio que el periódico destina a los hombres de cultura para que aporten su parecer sobre argumentos variados).

d. Tercera página

La tercera página, por tradición, debería tratar de arte, crítica, variedad y novelas donde se conmemore a escritores en ocasión de aniversarios, se aborde actualidad política o cultural o algunas noticias curiosas.

e. Noticias nacionales

En la sección destinada a las noticias nacionales se recogen todas las reseñas del país que no tocan inmediatamente la crónica ciudadana, la economía, las finanzas, los espectáculos o el deporte. Éstas se pueden dividir en noticias de política (referidas a la actividad del gobierno, el parlamento y los partidos políticos especialmente de la capital del país) y noticias de crónica (información reunida por los periodistas que tiene el diario en las varias ciudades de la nación donde se encuentra: crónicas de procesos famosos, por ejemplo).

f. Noticias internacionales

La sección también llamada «internacional» recoge las principales noticias que reportan las agencias internacionales las 24 horas. Una de las partes más apreciadas por los lectores es el servicio dado por reporteros en misión especial en zona de guerra o catástrofe, por ejemplo.

g. Crónica ciudadana

En la sección destinada a la crónica ciudadana se abordan la vida política, los problemas sociales, la actividad sindical y económica, la crónica negra y los hechos de curiosidad del pequeño mundo que es, en sí misma, la ciudad o el área de cobertura local que cubre el periódico.

h. Cultura, arte, economía, espectáculos[27]

La sección dedicada a la cultura, al arte, a la economía y a los espectáculos es uno de los apartados que más se han desarrollado. Al inicio se les comenzó dando pequeños espacios; hoy en día llegan a ocupar suplementos semanales que aparecen, sobre todo, en periódicos de renombre, especializados en alguna de esas áreas o que intentan contribuir al debate sobre temas afines a lo que, según materia, está en boga.

i. Deportes

En esta sección, que suele ir al final de los periódicos -como indicando su importancia-, se reportan los resultados, se analizan las técnicas y se comentan los partidos disputados; se reproducen entrevistas y declaraciones y, en algunos diarios especializados, se incluyen las secciones de medicina deportiva y artículos de fondo sobre el deporte como fenómeno sociológico en cuanto tal.

III. Juzgar la prensa
A. Criterios para leer la prensa

No existen «verdades» sino una sola verdad. De ahí que leamos para comprender más y mejor esa verdad única. La prensa tiene la misión de ser un instrumento que in-forme (que moldee desde dentro) en esa única verdad; nos la debe hacer asequible; nos debe hacer capaces de discernir entre lo falso y lo cierto; nos debe llevar a desarrollar la capacidad de análisis de las causas, los hechos y las consecuencias: nos debe acercar a ella. Sin embargo, siendo que muchos periódicos han abdicado de su misión original de medios de información en la verdad por intereses económicos o ideológicos y considerando la realidad del poder e impacto que ejercen en la vida de los hombres, conviene abordar algunos puntos generales sobre las tendencias de la prensa; repasar varias líneas de orientación para vislumbrar la ideología que puede estar detrás de un periódico y reseñar los tipos de artículos que, las más de las veces, son el vehículo por el cual la tendencias ideológicas erradas se transmiten al lector. No dejaremos de lado algunos consejos para, si cabe, leer y aprovechar los mismos artículos[28].

Para desarrollar la capacidad de juicio crítico debemos captar el fenómeno (social, cultural, político, religioso, económico, etc.) yendo de lo universal a lo particular. Y es que si queremos conocer cómo funciona el sistema respiratorio será óptimo saber que no es el único, recordar cuántos más hay, cómo se relacionan y qué importancia e impacto tienen en relación con el que nos interesa. Por otra parte, como es común en todo campo de búsqueda, debemos individuar cuáles son los elementos fundamentales, aquellos que pueden determinar el entero proceso. Meditemos entonces sobre el poder de la prensa para captar el impacto mediático que puede tener. Después consideremos tres tendencias comunes para luego pasar a un ágil bosquejo de los tipos de artículos ante los que nos podemos topar y posteriormente apuntar a criterios de lectura y aprovechamiento de los mismos.

a. El poder de la prensa

Los medios de comunicación (prensa, cine, radio, televisión, industria musical, Internet) representan el moderno areópago donde la información se recibe y se transmite rápidamente a una audiencia universal donde vienen intercambiadas las ideas, donde se forjan comportamientos y donde de hecho se va delineando una nueva cultura[29]. A través de los medios de comunicación es posible influenciar el pensamiento y el comportamiento de millones de personas, sea en el bien que en el mal; pueden crear y destruir a un personaje, inventar mitos y destruirlos. De ellos dijo el presidente estadounidense Lyndon Johnson, en tiempos de la guerra de Vietnam, al Washington Post y al New York Times, que contaban más que dos divisiones acorazadas. Por eso no resulta exagerado definir a los mass media como «el cuarto poder» ni ubicarlos al mismo nível que los poderes ejecutivo, legislativo y judicial que constituyen las características fundamentales del Estado democrático.

El desarrollo experimentado por los medios de comunicación tras la segunda guerra mundial ha sido enorme. La facilidad y rapidez con que un hecho, un suceso, una declaración o un comentario llegan a nuestro hogar es impresionante (baste recordar la tergiversación del mensaje Pontificio en Ratisbona no hace muchos meses). Pero el poder inicial de atracción que conserva la prensa escrita u oral no se queda ahí ni sólo a eso se reduce; su verdadero poder inicia cuando al dato informativo se le añade el comentario interpretativo. Así, del alcance del medio dependerá la influencia y por ende su poder de penetrar en algo de lo más valioso en una sociedad: la opinión pública. Sí, «Los medios de comunicación tienen la capacidad de pensar no sólo sobre los modos de pensar sino también sobre los contenidos del pensamiento. Para muchas personas la realidad corresponde a lo que los medios de comunicación definen como tal; lo que los medios de comunicación no reconocen explícitamente parece insignificante... la voz del Evangelio puede también encontrarse reducida al silencio sin ser apagada totalmente»[30].

b. Tendencias de la prensa

La competencia entre radio, televisión y revistas, y la caída del número de lectores, no obstante el crecimiento de la población, han hecho bajar las ventas. Esto ha traído como consecuencia una homogenización de formatos y contenidos, la eliminación, agrupación u absorción progresiva de periódicos pequeños por parte de grandes cadenas y que, como consecuencia, el poder de la prensa esté en manos de unos pocos: los periódicos más pequeños han sido comprados por los más grandes porque cuentan con operaciones y sistemas profesionales para hacerlos más rentables. Además, así reducen competencia[31].

Para identificar las tendencias debemos estar atentos a qué tipos de noticias aparecen con mayor frecuencia, ver qué defienden y atacan en materia política, religiosa y económica los columnistas del medio en cuestión; a qué personajes políticos y a qué temas se les da mayor cobertura, etc. Vamos a tratar tres degeneraciones actuales. Como ya hemos dedicado un apartado a los tipos de periódicos, conviene recordar aquí lo que allá se dijo pues también dicen relación directa a las tendencias.

1. Dinero sobre misión e ideología como resultado

Siendo que la mayor parte de los periódicos se mantiene gracias a la publicidad más que a las ventas, el objetivo de la rentabilidad ha venido a imponerse a la misión primariamente periodística de información veraz como parte de un servicio al hombre en honor a la verdad. Esto ha llevado a que gran parte de lo que fue la buena prensa degenere en negocio más que en cumplimiento de su misión. Por lo mismo, cada vez más, los lugares de trabajo están sumamente ideologizados: esta ideología se puede percibir en los programas, noticias, editoriales y artículos de los distintos tipos.

2. La objetividad como mito

El fin de la prensa es informar objetiva e imparcialmente: con neutralidad. El problema nace al constatar que la realidad no es neutra: está cargada de valores y anti-valores, verdades y falsedades; cada cual se forma un punto de vista. El mito de la objetividad por parte de algunos periódicos ha degenerado en ideología que manipula el pensamiento. No obstante, un punto de vista puede y debe estar lo más cercano posible a la naturaleza de la verdad misma del hecho. De ahí que el trabajo del periodista sea uno de los más serios, comprometedores y exigentes: el periodista es formador y transmisor de la verdad y no un agente sujeto a los vaivenes de las opiniones comunes. Por lo mismo, es de esperar una excelente formación en estos hombres y mujeres llamados a informar a la sociedad.

3. El amarillismo

En 1883 el New York World atravesaba una grave crisis financiera así que el inmigrante de origen húngaro, Joseph Pulitzer, lo compró. Pronto el diario asumió un enfoque popular de la noticias y comenzó a caracterizarse por un estilo activista y combativo en la cobertura de los problemas sociales: rápidamente se hizo con el público de la calle, un público que aceptaba los comentarios ligeros y las noticias sensacionalistas, que prefería las imágenes a los argumentos, que se entretenía con la publicidad y le gustaban las promociones. Poco después, al empleo de estas tácticas, se adhirieron otros periodistas[32] por lo que finalizó convirtiéndose en tendencia informativa que degradó el periodismo[33]. El amarillismo tomó su nombre de un personaje de caricaturas: el Chico amarillo, un verdadero homenaje al exceso (sexo, sensacionalismo, delincuencia, desastres, titulares muy grandes, ilustraciones exageradas y colores en abundancia). Si bien en un principio el éxito que conllevó la novedad fue grande, las desproporciones lograron que el público llevara a estas publicaciones a una merecida marginación que les ha dejado en el bajo nivel de calidad y seriedad que hoy continúan ocupando.

c. Claves de orientación y lectura para captar la ideología y tendencia de un periódico
1. Claves de orientación


* 1. Saber quién es el dueño del periódico. Este punto, en apariencia insignificante, lleva a entender grandes titulares u omisiones en las portadas y contenidos de la prensa.
* 2. Leer más de tres periódicos. Para tener una idea clara sobre un advenimiento es óptimo leer hasta tres periódicos de tendencias diversas.
* 3. Qué fotografías aparecen con frecuencia. Las fotografías pueden ser usadas por el periódico no para documentar sino para crear un sentimiento negativo o positivo en el lector. Detrás de la elección fotográfica hay un juicio que el periódico busca imponer.
* 4. Distraer la atención. Para alejar al lector de los problemas nacionales algunos periódicos dan prioridad a los sucesos internacionales.
* 5. Los titulares. Los titulares no sólo son la introducción a la noticia; constituyen la llamada de atención al lector, son ya la noticia misma.

2. Claves de lectura


Hay distintos niveles de lectura: 1) Una inspección (repaso rápido y general de los títulos y subtítulos destacados en todo el periódico) nos lleva a conocer la información general que contiene la prensa. 2) Una lectura primaria nos proporcionará un repaso general de las principales notas por secciones. 3) Una lectura analítica[34] implica un esfuerzo por captar y enjuiciar las opiniones de los periodistas; presupone un conocimiento del tema del artículo leído y acusa reflexiones en torno a la veracidad o no de lo expuesto. 4) Una lectura comparativa conlleva la lectura de dos o más diarios: qué me dice éste y por qué el otro coincide o difiere en tal o cual punto. En los cuatro casos podemos aplicar esta guía:

* 1. No fiarse de la separación entre noticia y comentario.
* 2. Resistir a la carga emotiva de los títulos y de las fotografías. Con los títulos de primera página y las fotografías el diario manifiesta sus grandes elecciones. No significa que nosotros debemos juzgar importante lo que el periódico así valora.

d. Tipos de artículos

El lenguaje, lo sabemos bien, es el medio por el que se transmiten las ideas, el pensamiento. Conocer los tipos de artículos más comunes en un periódico sirve de auxilio para captar la importancia e influjo que cada uno de ellos tiene dentro del periódico y de cara al lector. Como regla general deberían responder a cinco cuestionamientos principales: ¿quién?, ¿dónde?, ¿cómo?, ¿cuándo? y ¿por qué? Al responder a la quinta pregunta el periodista expresará el propio juicio determinado por la tendencia del periódico.

1. Editoriales

La editorial nunca, o muy raramente, va firmada. Es, propiamente, la opinión del diario sobre el tema en boga. Normalmente su extensión no es grande (de quince a 20 líneas). La editorial también sirve captar la tendencia del periódico en general. Es parte integrante ordinaria de la estructura del periódico.

2. Columnas

Las columnas son los espacios destinados al uso de los escritores y periodistas que forman parte del equipo de colaboradores habituales del periódico. Las más de las veces coinciden con ser los mismos que escriben los artículos de opinión y suelen estar en sintonía con el parecer ideológico y la tendencia del periódico que les publica. Sin embargo, las temáticas abordadas no siempre se tratan a manera de artículo; también suelen expresarse a través de breves historias, cuentos, poesías, cartas abiertas, etc. También es parte integrante ordinaria de la estructura del periódico.

3. Actualidad

Los artículos de actualidad tratan temáticas en desarrollo, muchas veces polémicas, y los autores suelen ser especialistas en la materia tratada aunque no colaboren habitualmente en el periódico que les cede el espacio. Al igual que en los otros casos, el periódico abre sus páginas a los que coinciden con su postura general sobre el tema en cuestión. Ha pasado a formar parte ordinaria de la estructura de un periódico, especialmente de los suplementos.

4. Análisis y fondo

Los artículos de análisis y fondo son trabajos extensos firmados por especialistas que colaboran habitualmente en algunas de las secciones del periódico. Dependiendo del tema, suelen aparecer en uno de los suplementos semanales con los que cuenta el periódico.

5. Opinión

El artículo de opinión busca persuadir y posee una característica eminentemente subjetiva. Suelen ser breves, concisos y firmados por personajes públicos importantes y en consonancia con la ideología del periódico. Algunas veces los columnistas son los autores de este tipo de artículos[35]. Es parte integrante ordinaria de la estructura del periódico.

6. Investigación

Los artículos de investigación son los reportajes, más o menos extensos, sobre un tema de interés encomendado a uno de los periodistas del medio en cuestión y en un área de su competencia.
e. Cómo leerlos y cómo aprovecharlos (Interpretar la colocación de los artículos)

1. Ubicación de los artículos a nivel general.

Mediante la ubicación de los artículos el periódico muestra lo que le importa y es, a su juicio, más significativo. Como los lectores casi siempre ven y leen las páginas en orden, colocan los artículos que les parecen más importantes en las primeras páginas.

2. Colocación en cada página.


Incluso en la misma página la colocación es significativa. En occidente se lee de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha; de ahí que los artículos considerados de mayor relieve se coloquen hacia la parte izquierda superior.

3. Enjuiciar la estructura y captar la relevancia.

Debemos ser capaces de realizar juicios sobre la estructura de un artículo general: el uso u omisión de fotos indica la importancia que los editores dan al artículo (lo mismo que el tamaño). Esto acusa un ejercicio diario que, a la larga, crea el hábito de quedarse tras una lectura con el esqueleto de lo abordado de manera que facilita el juicio mental ordenado.

4. Percibir si el periódico es reflejo de la verdad.

El sólo hecho de elegir publicar o no una noticia y darle poco o mucho realce es ya un comentario. Por tanto, el periódico no es el espejo fiel de aquello que ha sucedido en el mundo sino de aquello que el director del periódico ha decidido publicar.

5. ¿El autor responde a lo que se pregunta? ¿Cómo lo hace?

Leer y ver si el autor responde exactamente a las preguntas que se plantea y no contentarse con sus explicaciones sino agregar otros porqués a las respuestas que el mismo escritor ofrece. Además, considerando la línea editorial del periódico, ¿por qué viene expresado ese juicio?

6. Emotividad y profundización.

Leer sin implicaciones emotivas que pueden influenciar y hacer errar nuestro juicio y profundizar los argumentos. El autor del artículo no ha agotado el tema.

IV. Apéndice
A. La prensa digital[36]

Si ya el rápido desarrollo de la televisión había supuesto para los periódicos un duro golpe, el desarrollo y alcance de Internet vino a ultimar la necesidad de cambios de fondo en la manera de comunicar y hacer periodismo. Hasta el momento, la exigencia de trasladar a formatos digitales los contenidos impresos no ha arrojado los mejores resultados económicos a toda la industria editorial[37] pero hoy por hoy los requerimientos precisan actualizarse en este campo o dimitir de un mayor alcance en pro de mantenerse en vida satisfaciendo las demandas de actualización por parte del auditorio ordinario y de cara a muchos otros que se puede ganar a través de la red. Los diarios digitales han modificado las fases de producción del periódico tradicional. Han eliminado pasos, reducido costos, facilitando la rapidez de la transmisión de la noticia y ofreciendo más recursos para la recepción y retroalimentación. Internet ha alejado el pretexto del tiempo y del espacio como obstáculos para la comunicación entre un gran número de personas[38].

La competitividad y alto nivel de servicios multimedia han movido a cadenas de prensa a unirse a canales de televisión y radio. El Washington Post, por ejemplo, se unió a la revista Newsweek, al canal por cable MSNBC y a la cadena NBC de televisión logrando ofrecer una alta gama de contenidos al usuario además de una promoción indirecta entre ellos. Los diarios de alcance más bien local[39] también han ido creando sus respectivas páginas web interconectándose con las grandes cadenas con las cuales tienen afinidad o de las cuales dependen.

Internet permite una interacción rápida y en tiempo real que las ediciones tradicionales no prestan. Es esa misma inmediatez la que obliga al medio a mantenerse en continua tensión por la búsqueda de las exclusivas.

a. El lector como periodista

El periodismo digital[40] ha contribuido a modificar las labores del periodismo hasta hace poco tradicional. Ofrece grandes novedades: servicios gratuitos, instantaneidad, actualizable en tiempo real, alcance mundial, de fácil acceso, interactividad. Esta interactividad es la que, a su vez, ha fomentado la participación del lector en diferentes ámbitos del mismo medio. La gente ha dejado de ser mera receptora y ha pasado a formar parte del «periodismo casero». Ciertamente la oportunidad se aprecia pero, vista con detenimiento, pone a la luz una problemática de fondo: el periodista se ha preparado para serlo; los otros no. Unos conocen -supongámoslo por lo menos- la ética de la profesión mientras que los otros la desconocen. Es valiosa una plataforma para le expresión de las propias ideas pero es de esperarse una mejor preparación, una formación integral, para no degenerar el periodismo en aras de una falsa apertura que a la larga no sería sino ofuscación de la misión periodística.

b. Exigencias del periodismo digital

Pero al periodismo digital también se le presentan exigencias. El lector actual reclama no ya únicamente la exclusiva de la noticia sino el análisis y la investigación profunda del hecho, las causas y las consecuencias que le faciliten su comprensión. Busca los comentarios oportunos que le permitan comparar ideas e interpretarlas. Así, la prensa digital más que ofrecer el modelo más acabo de periodismo plantea nuevos retos y requiere nuevos límites hasta hace poco no contemplados.

B. Iglesia y prensa

En los medios de comunicación la Iglesia encuentra un excelente apoyo para difundir el Evangelio y los valores religiosos, para promover el diálogo y la cooperación ecuménica e interreligiosa, así como para defender los sólidos principios que son indispensables en la construcción de una sociedad respetuosa con la dignidad de la persona humana y del bien común. También los utiliza para difundir informaciones sobre ella misma y para ampliar los confines de la evangelización, de la catequesis y de la formación.

Desde hace siglos viene favoreciendo la difusión de los textos sagrados y la reproducción de las obras clásicas más importantes a través de los amanuenses de monasterios benedictinos, la impresión, desde 1464, de los primeros libros en Italia y la participación en la divulgación de las ideas y pensamiento que ayuden al hombre. Actualmente el trabajo de laicos, religiosos y sacerdotes católicos que escriben o participan en los órganos de prensa, radio y televisión es cada vez más activo y consiente.

Esa promoción no se puede entender como mera utilización a manera de explotación de los medios de comunicación masiva sino, sobre todo, como herramienta de orientación, como interés por no dejar que la prensa abdique de su misión originaria y como parte del cumplimiento de su labor evangelizadora. La Iglesia misma posee, tanto a nivel Santa Sede como a nivel diocesano, diversos órganos de prensa escrita y oral[41].

El pensamiento más reciente de la Iglesia sobre los medios de comunicación está contenido en los documentos «Inter mirifica» (1963), «Communio et progreso» (1971) y «Aetatis novae» (1992), además de los mensajes anuales con motivos de las jornadas mundiales de las comunicaciones sociales. Pero no sólo.

Pío XI[42], en 1936, regaló al episcopado estadounidense, y con él al mundo entero, la hermosa Carta Encíclica «Vigilanti Cura» dedicada, nada menos, a la importancia, poder, popularidad e impacto del cine además de trazar líneas morales sobre la misma producción cinematográfica. Retomando el mismo argumento, Pío XII escribió en 1955 una Exhortación Apostólica a los representantes del mundo cinematográfico en un bellísimo texto que desborda en conocimiento y recuerda, nuevamente, la importancia e ideales a los que debe tender todo filme. Pero no fue el único documento del Papa Pío XII. El 8 de septiembre de 1957 se dedicaba otra Encíclica, la «Miranda Prorsus», al cine, la radio y la televisión. Al año siguiente, el 21 de agosto, el mismo Pontífice declaraba patrona de la televisión a santa Clara. Juan XXIII no se privó de orientar a la Iglesia en el uso ético y moral de los medios de comunicación, así que con el Motu Propio «Boni Pastoris» constituyó la Comisión Pontificia de Cine, Radio y Televisión a cuyo cargo estarían examinar los diversos asuntos que se refieren al cine, radio y televisión, ayudar a su progreso y dirigir su actividad según las prescripciones y normas de la Encíclica «Miranda Prorsus».

Pero el documento más importante y completo fue el decreto conciliar «Inter Mirifica» sobre los medios de comunicación social, bajo el Pontificado de Pablo VI. En el decreto se tratan «las principales cuestiones relacionadas con los medios de comunicación social además de los métodos de aprovechamientos de los mismos de cara a la salvación de los fieles cristianos y al progreso de todo el género humano[43]». El 2 de abril de 1964 el mismo Pablo VI cambiaría el nombre a la institución anteriormente establecida por Juan XXIII (ahora Pontificia Comisión para las Comunicaciones Sociales), dándole carácter de «pepetuidad» y ampliando sus tareas: le confiará «los problemas relativos a la radio, a la televisión y a la prensa diaria y periódica[44]» y la puesta en práctica de las resoluciones del Concilio. En 1971 la Pontificia Comisión ofrece su primer trabajo: la Instrucción Pastoral «Communio et Progessio[45]» sobre los medios de comunicación social; un decreto preparado por mandato especial del Concilio Ecuménico Vaticano II que constituiría la materia más acabada que en este campo ofrecía la Iglesia.

En el vigésimo aniversario de la «Communio et Progessio», Juan Pablo II aprobó la Instrucción Pastoral «Aetatis Novae» sobre las comunicaciones sociales. En ella se abordan los nuevos contextos culturales, sociales, políticos y económicos, las tareas de las comunicaciones, los nuevos retos, las prioridades pastorales y medios de respuesta y la necesidad de una planificación pastoral. Desde entonces para acá se ha sucedido documentos de enorme valor[46]: «Ética en la publicidad» (del 22 de febrero de 1997), «Ética en las comunicaciones sociales» (2 de junio de 2000), «Ética en Internet» (28 de febrero de 2002), «La Iglesia en Internet» (28 de febrero de 2002) y la Carta Apostólica de Juan Pablo II «El rápido desarrollo de los medios de comunicación social» del 24 de enero de 2005.

Comunicar para la Iglesia no es una opción. Es una misión. Esta conciencia de la misión la han hecho propia no únicamente las diócesis; los movimientos eclesiales[47] y los laicos comprometidos[48] han tomado muy en serio esta responsabilidad. El florecer de casas editoriales, semanarios, revistas de formación, canales de televisión y estaciones de radio, periódicos y páginas de Internet son una buena prueba de ello. La Iglesia tiene interés en el hombre, no el remanente económico o la ideología falsaria; sabe que entre manos no tiene sólo ideas sino que es depositaria de una Verdad que debe llegar a todos los hombres. Acercarla, hacerla asequible, apreciable, es uno de los motivos por los que el binomio prensa-Iglesia parecen ya inseparables. Ya lo decía san Pablo: «Hay de mí si no evangelizase» (1 Cor. 9, 16).

Bibliografia

Comunicación masiva en Hispanoamérica: cultura y literatura mediática, Jorge Hidalgo y Stanley Baran. Ed. Mac Graw Hill. México 2005.

Del Génesis a Internet. Documentos del Magisterio sobre las comunicaciones sociales. Biblioteca de autores cristianos. España, 1ª edición, 2005.

Carta Encíclica «Vigilanti Cura», Pío XI, [29 de junio de 1936].

Carta Encíclica «Miranda Prorsus», sobre el cine, la radio y la televisión, Pío XII, [8 de septiembre de 1857].

Carta Apostólica «Boni Pastoris», Juan XXIII, [22 de febrero de 1959].

Concilio Ecuménico Vaticano II Constituciones. Decretos. Declaraciones, Decreto Conciliar «Inter Mirifica», Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid 1993, 2ª ed., p. 630-648.

Carta Apostólica «Motu Propio In fructibus Multis», Pablo VI, [2 de abril de 1964].

Instrucción Pastoral «Communio et Progressio» sobre los medios de comunicación social. Pontificia Comisión para los medios de comunicación social, [18 de mayo de 1971].

Instrucción Pastoral «Aetatis Novae» sobre las comunicaciones sociales en el vigésimo aniversario de «Communio et Progessio», Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, [22 de febrero de 1992].

Columbia Journalism Review. Revista trimestral de informes y comentarios sobre temas periodísticos.

Editor&Publisher. Revista semanal independiente sobre periodismo.

Harris, M y O´Malley, T., Studies in newspaper and periodical history, Wesport, Greenwood Press.

Journalism History. Revista trimestral académica centrada en la historia del periodismo estadounidense.

Comunicación y educación para la era digital, Retos y oportunidades, Gómez Palacio y Campos, Carlos. Editorial Diana, México 1998.

Los orígenes del periodismo en nuestra América Latina, Benítez, José Antonio. Lumen, Argentina 2000.

Asociación estadounidense de periódicos en www.asne.org

Asociación de educación en periodismo en www.jea.org

Notas

[1] Es bueno dejar claro desde un inicio que la designación "periódico" utilizada a lo largo de este trabajo no es precisa y se utiliza de manera generalizada para no confundir al lector. Propiamente hablando el periódico es un medio que aparece con frecuencia (semanal, quincenal o mensualmente). Los que aparecen bimestral, cuatrimestral o semestralmente suelen ser revistas. Los que aparecen cada año son comúnmente designados anuarios. Un diario, en sentido estricto, es el que aparece todos los días (y aún así se subdivide, en algunos casos, en edición matutina, vespertina y nocturna).

[2] Antes, en el s. XVI, habían nacido en Italia unos cuadernillos conocidos como los "avissi". Éstos contenían una noticia narrada al detalle. Luego pasaron a llamarse gacetas (de entre las más famosas de la época: Gazete Française (1604) y La Gaceta de los viernes (1609) de Ámsterdam).

[3] Generalmente eran importados por libreros ingleses al Reino Unido.

[4] Fue tal el impacto que ya para mediados de ese siglo existían en Francia alrededor de unas 20 publicaciones.

[5] La Gaceta de México y Noticias de Nueva España (1722); La Gaceta de Guatemala (1729); La Gaceta de Lima (1743); La Gaceta de la Habana (1764); El Papel periódico de Bogotá (1791), etc. El primer periódico de América lo debemos al obispo de Yucatán Juan Ignacio Castoreña Ursúa y Goyeneche.

[6] En Inglaterra, por ejemplo, el Daily Mirror está muy relacionado a una clasificación de periódico de carácter popular.

[7] Las inserciones publicitarias se pagan por centímetros.

[8] En Estados Unidos los periódicos acaparan más del 55% de todo el gasto de publicidad (más de 50,000 millones al año). Los principales inversores son las cadenas de tiendas, marcas de telecomunicaciones, autos, computadoras y entretenimiento. (Fuente: Moses, 2001).

[9] Un estudio de Case revela que el 65% del espacio de buena parte de los diarios actuales se destina a la publicidad.

[10] Las publicaciones independientes han venido a ofrecer un espacio donde la crítica política, desligada de la manipulación ideológica y la imposición de opiniones, han hallado salida. Tanto lo político como lo cultural son dos temas principales de las publicaciones independientes.

[11] Para el anuncio de un servicio o un producto las empresas no suelen reducir los espacios ocupados a un solo periódico. Las más de las veces contratan a todo el complejo editorial e incluso llegan a abarcar más de dos o tres complejos para duplicar o triplicar su alcance.

[12] A la elección del periódico por parte de los anunciantes preceden los estudios de mercado que consisten no sólo en comparar costes sino en considerar con profundidad la inversión tomando como base el tipo de público ordinario que lee ese medio en el que se quiere hacer la propaganda de manera que coincida con los consumidores potenciales del producto.

[13] Se llama tirada al número de impresiones de un diario.

[14] Fuente: Daily Newpapers 2003.

[15] Fundado en 1982.

[16] Fundado en 1889.

[17] El New Yok Times nació en 1860 en Times Square, en el centro de Nueva York. El lema "Todas las noticias que van impresas" (All the news that´s fit to print) es la frase que desde su fundación sigue apareciendo junto a la cabecera. Con la guía de hábiles periodistas, el New York Times se dio la fama de ser el diario más informado del mundo; una fama ganada con el tiempo gracias a los "scoops" (golpes o exclusivas). Este diario implica una gigantesca organización (casi diez mil personas entre periodistas, empleados, técnicos, etc.) que además presta sus servicios a 155 periódicos estadounidenses y 88 extranjeros. Según datos de 2000, consume cada año 340 mil toneladas de papel y 5 mil toneladas de tinta.

[18] El conjunto formado por el director, el redactor en jefe, los jefes de servicio, los redactores y colaboradores fijos viene llamado Redacción. Las grandes cadenas editoriales tienen una división de puestos de trabajo aún más amplia. Además de lo que aquí se expone podemos mencionar: secretario de redacción, corrector de estilo, cabeceros o tituladotes, enviados especiales, editorialistas, reporteros, corresponsales, fotógrafos o reporteros gráficos, responsables de edición, jefes de taller, diseñadores, corrector de pruebas, prensista, ayudante de prensa, jefe de circulación y distribución, imagen y marketing, etc.

[19] Por regla general un periódico contiene las siguientes divisiones de información: internacional, nacional, crónica ciudadana, economía, finanzas, espectáculos, deportes, cultura, tercera página y cartas al director, reportajes especiales, suplementos, especiales, sección regional y provincial.

[20] Las agencias constituyen las mayores fuentes de la noticia. Desde hace una década, las agencias católicas han conocido un desarrollo muy importante. Actualmente destacan las internacionales: Vatican Information Service (VIS), afincado en la Santa Sede; la Agencias Internacional Católica de prensa (ACI prensa), con sede en Lima, Perú; ZENIT, con sede principal en Roma; FIDES y Asia News (del Vaticano) y MISNA (Missionary Internacional Service New Agency) con sede también en Roma. De carácter nacional son importantes la agencia VERITAS (España), AICA (Agencia Internacional Católica Argentina) con sede en Buenos Aires, The Catholic New Service (EU) y la italiana SIR.

[21] Son cerca de tres mil las notas dadas por las agencias internacionales cada día.

[22] Los servicios informativos o de artículos no recopilan ni distribuyen noticias sino que manejan agencias distribuidoras del trabajo de columnistas, ensayistas, caricaturistas, etc. Ofrecen comentarios de intelectuales, columnas, caricaturas, editoriales de dibujantes destacados y tiras cómicas. Los sindicatos más destacados son el del New York Times, King Features, Newspaper Enterprise Association y el servicio del The Washington Post.

[23] En 1848 seis grandes periódicos de Nueva York (entre otros, The Sun, The Herald y The Tribune) decidieron unir fuerzas y compartir los gastos que implicaba el recabar las noticias. Tras fijar las reglas del grupo, en 1856 los periódicos fijaron la primera organización de recopilación y distribución de noticias hoy mundialmente conocida como Associated Press.

[24] Fundada en1907. Inicio cubriendo Japón pero para 1921 ya cubría Sudamérica y Europa.

[25] Fundada en 1900.

[26] Sólo enunciamos y agregamos una breve explicación sobre las partes más importantes del periódico como tal. El progreso, la complejidad y multiplicidad de ediciones actuales nos llevan a tratar únicamente las principales. No está de más recordar otras que ya forman parte de los contenidos habituales de la prensa actual: comunicados, edictos, convocatorias, decretos, disposiciones reglamentarias, desplegados, propaganda política, avisos comerciales, clasificados, empleo, permutas, traspasos, movimientos de bolsa de valores, cotizaciones de divisas extranjeras, resenciones bibliográficas, historietas gráficas, crucigramas, horóscopos, pasatiempos, cartelera cinematográfica, teatral, de radio y televisión...

[27] Un periódico que presenta muchas páginas de economía y política busca lectores en ambientes de alto nivel cultural; un periódico popular con muchas páginas deportivas o de crónica ciudadana busca ganarse al lector común que va a la caza del suceso y no de la formación intelectual.

[28] Cabe señalar y reconocer la labor de muchos periódicos que han permanecido fieles a su misión de información del hombre no obstante las muchas dificultades a las que se enfrentan sobre todo al nadar contra corriente en su intento de acercar al hombre a la verdad.

[29] Juan Pablo II, Mensaje para la XXX jornada mundial de las comunicaciones sociales. [19 mayo de 1996].

[30] Cfr. Aetatis Novae, 4

[31] The Tribune Company compró Times Mirror; Gannett compró Central Newspapers; en 2003 Freedom Communications (65 periódicos) fue vendido a un consorcio familiar aunque previamente lo habían buscado adquirir Gannet y Media News.

[32] Por ejemplo William Randolph Hearst al San Francisco Examiner.

[33] Es paradójico que años más tarde el mismo Pulitzer estableciera el premio de excelencia periodística que hoy todavía lleva su nombre.

[34] En suma, me debe hacer capaz de decir de qué trata, qué dice, cómo lo dice y si es verdad o no lo que ha dicho.

[35] De suyo, en algunos periódicos ya no hay distinción entre artículos de opinión y columnas.

[36] Internet "se remonta a la década de 1960, los años de la guerra fría; fue concebido para frustrar un ataque nuclear, creando una red descentralizada de ordenadores que almacenaban datos vitales. La descentralización fue la clave del esquema, puesto que de este modo -ese fue el razonamiento-, la pérdida de uno o incluso de muchos ordenadores no causaría la pérdida de los datos". Ética en Internet, no. 8.

[37] Según Kisrner -1999- sólo el USA Today aparece en la lista de sitios de noticias, información y entretenimiento más visitados. Sitios no especializados y con una clara línea editorial de carácter más bien comercial como Terra, Yahoo, Google o MSN han acaparado buena parte de lectores por Internet ávidos de noticias presentadas de modo atractivo aunque sin una línea fuerte de fondo en la explicación de los sucesos. El New York Times puso el pie en la web hace apenas 6 años (octubre de 2001) entregando exactamente la misma información y todos los demás contenidos que la edición impresa.

[38] Cfr. Ética en Internet, No. 2.

[39] Onlinenewspaper.com enlista y enlaza a más de 3,000 periódicos electrónicos tan sólo en Estados Unidos.

[40] Ahora un periódico contrata sólo a periodistas con aptitudes muy particulares, a saber: conocimientos de sistemas de comunicación y características de Internet; capacidad para seleccionar y procesar información de manera sintética, referenciada y comparada; criterios para seleccionar y relacionar todos los formatos de información (gráficos, enlaces, bancos de fotos); excelente redacción y comunicador activo; versátil para aprender y adaptarse a nuevas tecnologías y procesos de comunicación e información; capacidad para trabajar con otros profesionales como diseñadores, ingenieros y programadores; manejar herramientas tecnológicas como procesador de texto, editores web, funcionamiento de Internet, escaneo, tratamiento de imágenes, mail, etc. Las universidades han comenzado a implementar dentro de los programas de estudios en las carreras de periodismo o ciencias de la comunicación las materias afines que hagan capaz al profesionista de responder a las demandas actuales de los distintos medios.

[41] En Roma/Santa Sede existen la Radio Vaticana, el Centro Televisivo Vaticano, la editorial Editrice Vaticana, el rotativo L´osservatore Romano y la página web católica más visitada del mundo (entre 12 y 13 millones de accesos diarios) www.vatican.va .

[42] Este mismo Pontífice fue el primero en valerse del invento "marconiano" de la televisión para enviar un saludo al mundo católico en 1927.

[43] Inter Mirifica, no. 2

[44] In Fructibus Multis, no. 8

[45] A este decreto seguirían otros más particulares como el redactado por la Congregación para la Educación Católica "Orientaciones sobre la formación de los futuros sacerdotes para el uso de los medios de comunicación social" [19 de marzo de 1986], o los aparecidos el 7 de mayo de 1989 con motivo de la XXIII Jornada mundial de las Comunicaciones Sociales ("Pornografía y violencia en las comunicaciones sociales: una respuesta pastoral") y el 4 de octubre de 1989 ("Criterios de colaboración ecuménica e interreligiosa en las comunicaciones sociales") del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales como tal.

[46] De octubre de 2006 para acá, tras el Ier. congreso mundial de las televisiones católicas donde participaron más de 300 delegados de 48 países, el Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales viene promoviendo iniciativas que potencien este sector. El 3 de mayo de 2007 publicó dos documentos de importancia tras el congreso: el "Ideario marco de la televisión católica" y las "Conclusiones del primer congreso mundial de las televisiones católicas" donde expone criterios fundamentales para hacer televisión católica en nuestra sociedad.

[47] Por mencionar algunos, a sabiendas que me dejo a otros muchos: la prestigiosas editoriales Biblioteca de Autores Cristianos, de la Pontificia Universidad de Salamanca; Città Nuova, de los Focolares; Encuentro ligada a Comunión y Liberación; EUNSA del Opus Dei y Palabra ligada al Opus Dei; San Pablo de la familia paulina; las revistas de apologética, cultura general y promoción social y familia Palabra, ligadas Opus Dei; Il Timone, del Regnum Christi; 30 días, del expresidente italiano y ferviente católico, Giulio Andreotti; Familia Cristiana, de la sociedad de apostolado San Pablo; First Things, del P. Richard John Neuhaus; los acreditados sitios web del Regnum Christi, catholic.net dirigido por la infatigable Lucrecia Rego de Planas y su equipo colaboradores (Jorge Hidalgo, Hini Llaguno, Beatriz Alatorre, Mayra Novelo, Maru Ruano, dra. Pilar Calva, Grace Carredano, Ana Cecilia Margalef, Ing. Julio Cumplido, Cecilia Lebrija, Pilar Bacha y el que autor de este artículo); masalto.com dirigido por emprendedora Laura de Julián; Camina y Ven del Camino Neocatecumenal; Church Forum dirigido por Salvador Velasco Téllez; o los excelentes sitios dirigidos por personas vinculadas al Opus Dei: conelpapa.com, almudi del P. Carlos Cremades, y fluvium del ejemplar P. Luis Moya. O qué decir de la calidad de los semanarios Alfa y Omega, del arzobispado de Madrid; la agencia de noticias y análisis Aceprensa; la revista digital Ecclesia, del padre Jesús de la Heras Muela y el National Catholic Register de los legionarios de Cristo. También gozan de autoridad y prestigio el periódico digital Noticias Globales del sacerdote argentino Dr. Juan Claudio Sanahuja, La civiltà cattolica de los padres jesuitas italianos, la notable revista digital de carácter independiente que promueve los valores, arbil.org, y otros sitios de buen nivel como arvo.net, agea.org, el español Forum Libertas y la italiana korazym.org. No podemos dejar de mencionar a algunos de los sitios católicos más visitados del mundo: 4 mark, newadvent.org, Catholic Answer, corazones.org, catholicexchange.org, Catholic on line, The Catholic Company, Encuentra, Catholic community Forum, Christus Rex, la Conférence des éveques de France, Spirit Daily, la USCCB y American Catholic. En cuanto a televi







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