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Entrevista a Dña. María Francisca Martínez Morillas, coautora del libro Francisco Martínez García.
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Entrevista realizada por el sacerdote Josep Maria Montiu de Nuix a una hija del posible mártir FRANCISCO MARTÍNEZ GARCIA
Por: José María Moutiu de Nuix | Fuente: Catholic.net

Francisco: testigo de Cristo, posible mártir, seglar fervoroso, catedrático prestigioso involucrado en la vida pública, apóstol.
I. MATARON A SU PADRE
Dña. María Francisca Martínez Morillas, coautora del libro FRANCISCO MARTÍNEZ GARCÍA. Cristiano y Mártir de Cristo, ¿nos podría decir algo sobre cómo y por qué mataron a su padre?
Hacia las once del 5.VIII.1936 un camión de milicianos rodeó la casa familiar. Se disponían a llevarse preso a mi padre, pero no sin hacer antes un registro. Deseaban encontrar armas. No las encontraron, porque no las había. Destrozaron los objetos religiosos. Al final, lo encarcelaron en la iglesia del pueblo. Una empleada de nuestra casa estuvo detenida con él. La soltaron tras cinco horas de cautiverio. Nos contó que mi padre, durante todas esas horas permaneció en oración. También que, cuando él se percató de la tensión de sus compañeros de presidio, se levantó, se acercó a ellos y, con palabras llenas de amor a Cristo, los invitó a que esperasen con fe en la misericordia divina y a que dispusiesen sus almas para el encuentro con Él. Eran las 20,30 horas cuando sacaron de la iglesia-cárcel a los seis hombres detenidos, y un camión los trasladó al lugar del sacrificio: la linde de un olivar. No hubo juicio ni interrogatorio. Una descarga de fusil segó la vida de aquél a quien sólo podían acusar de ser católico. Un sobrino recogió sus restos. Los enterró en el sepulcro familiar del cementerio del pueblo. Y entre los dedos de su mano derecha encontró el rosario que siempre llevaba consigo. Mi padre tenía 46 años.
Pero, ¿por qué lo mataron?
Más de catorce registros soportamos la familia en los dos meses que permanecimos en el pueblo. En uno de ellos, el día 6.IX.1936, un miliciano cogió una fotografía de mi padre. Mi hermana mayor se la quiso quitar y entre ambos hubo este diálogo: -¿Es que crees que voy a tener valor de romperla delante de ti? Lo has tenido para matarlo, más tendrás para romper la foto. Eso son cosas de la guerra. No, porque mi padre no se ha metido en la guerra. Pero es que tu padre era muy católico, y como era muy católico, había que matarlo. Razón suprema.
II. CUANDO SER INTELECTUAL CATÓLICO ERA PELIGROSO
¿Recuerda alguna manifestación pública de su fe?
1) Durante su etapa universitaria en Madrid, mi padre tuvo como profesor al tristemente célebre catedrático D. Miguel Morayta, gran maestre del Gran Oriente Español, al que se opuso con valentía, en clase, ante su proclamación de ateismo. 2) Tras haber aprobado sin plaza la cátedra del Instituto de Cartagena, uno de los catedráticos del tribunal, miembro de la Institución Libre de Enseñanza, después de elogiar su ejercicio le dijo: desengáñese Sr. Martínez, mientras no se haga de los nuestros, no será catedrático, a lo que respondió: pues no lo seré nunca. 3) El filósofo D. José Ortega y Gasset empleó varias sesiones de conversaciones dirigidas a descatolizarlo, sin lograrlo, claro está, a pesar de su insistencia. 4) El maestro del pueblo de Tribaldos, comunista, afirmaba que toda su labor descristianizadora en la escuela, a lo largo del curso, quedaba destruida en verano, por el apostolado y ejemplo de mi padre.
III. PERSONALIDAD DE FRANCISCO, SU PADRE
¿Podría completarnos un poco el perfil prestigioso y polifacético de su padre?
Nació en Molina de Segura (Murcia (España)), el 28.X.1889. Sufrió el martirio en Tribaldos (Cuenca (España)), el 5.VIII.1936. Estuvo casado con Dña. Carmen Morillas Quintero y fueron padres de cinco hijas. Fue un católico ferviente, intervino como católico en la vida pública y defendió la verdad y la justicia.
1) Católico ferviente, hijo fiel de la Iglesia, a la que amaba y defendía, hasta dar por ella su vida. Uno de sus biógrafos, D. Pedro Soler, escribe: ( ) ha confesado, con la mayor naturalidad y en los más diversos y peligrosos trances, su fe cristiana, demostrándonos la fortaleza de su credo. Perteneció a múltiples grupos cristianos: Congregación Mariana de los Jesuitas, Orden Tercera de S. Francisco, Adoración Nocturna, Acción Católica, Asociación Católica de Propagandistas, Fue abogado del Obispado.
2) Católico en la vida pública: a) periodista: escribió numerosos artículos como director del periódico La Verdad de Murcia, 1920-1931; b) abogado: el 17 de julio de 1936, en Madrid, puso en peligro su vida al defender ante el Tribunal Supremo a un sacerdote; c) alcalde de la ciudad: señalo su dedicación para la emocionante y popular Coronación de la Virgen de la Fuensanta, Patrona de Murcia, que constituyó una de sus mayores satisfacciones; por elección unánime ocupó un escaño en la Asamblea Nacional; d) político: militó en el partido tradicionalista y, e) catedrático: sus alumnos lo recuerdan y testifican, no sólo como excelente profesor, sino también como maestro de vida.
Su causa de beatificación la inició el cardenal D. Antonio Cañizares, Primado de España. Por petición de su propia diócesis, pasó a depender de las Causas de los Santos de la diócesis de Murcia-Cartagena, actualmente regida por el obispo D. José Manuel Lorca Planes. El párroco de una de las iglesias de Molina de Segura ha dado a conocer mucho a mi padre, ha hecho pintar su imagen en el exterior de la parroquia, todos los meses celebra con sus feligreses una misa pidiendo su pronta beatificación, Realmente su fama de santidad y martirio, sigue extendiéndose. En la actualidad la causa de beatificación se halla ya en la fase romana. Creo que mi padre fue mártir; pero sólo a la Iglesia compete el dictamen definitivo. Al mismo me someto total y amorosamente.
D. Josep Maria Montiu de Nuix, doctor en filosofía, canónigo
Por: José María Moutiu de Nuix | Fuente: Catholic.net

Francisco: testigo de Cristo, posible mártir, seglar fervoroso, catedrático prestigioso involucrado en la vida pública, apóstol.
I. MATARON A SU PADRE
Dña. María Francisca Martínez Morillas, coautora del libro FRANCISCO MARTÍNEZ GARCÍA. Cristiano y Mártir de Cristo, ¿nos podría decir algo sobre cómo y por qué mataron a su padre?
Hacia las once del 5.VIII.1936 un camión de milicianos rodeó la casa familiar. Se disponían a llevarse preso a mi padre, pero no sin hacer antes un registro. Deseaban encontrar armas. No las encontraron, porque no las había. Destrozaron los objetos religiosos. Al final, lo encarcelaron en la iglesia del pueblo. Una empleada de nuestra casa estuvo detenida con él. La soltaron tras cinco horas de cautiverio. Nos contó que mi padre, durante todas esas horas permaneció en oración. También que, cuando él se percató de la tensión de sus compañeros de presidio, se levantó, se acercó a ellos y, con palabras llenas de amor a Cristo, los invitó a que esperasen con fe en la misericordia divina y a que dispusiesen sus almas para el encuentro con Él. Eran las 20,30 horas cuando sacaron de la iglesia-cárcel a los seis hombres detenidos, y un camión los trasladó al lugar del sacrificio: la linde de un olivar. No hubo juicio ni interrogatorio. Una descarga de fusil segó la vida de aquél a quien sólo podían acusar de ser católico. Un sobrino recogió sus restos. Los enterró en el sepulcro familiar del cementerio del pueblo. Y entre los dedos de su mano derecha encontró el rosario que siempre llevaba consigo. Mi padre tenía 46 años.
Pero, ¿por qué lo mataron?
Más de catorce registros soportamos la familia en los dos meses que permanecimos en el pueblo. En uno de ellos, el día 6.IX.1936, un miliciano cogió una fotografía de mi padre. Mi hermana mayor se la quiso quitar y entre ambos hubo este diálogo: -¿Es que crees que voy a tener valor de romperla delante de ti? Lo has tenido para matarlo, más tendrás para romper la foto. Eso son cosas de la guerra. No, porque mi padre no se ha metido en la guerra. Pero es que tu padre era muy católico, y como era muy católico, había que matarlo. Razón suprema.
II. CUANDO SER INTELECTUAL CATÓLICO ERA PELIGROSO
¿Recuerda alguna manifestación pública de su fe?
1) Durante su etapa universitaria en Madrid, mi padre tuvo como profesor al tristemente célebre catedrático D. Miguel Morayta, gran maestre del Gran Oriente Español, al que se opuso con valentía, en clase, ante su proclamación de ateismo. 2) Tras haber aprobado sin plaza la cátedra del Instituto de Cartagena, uno de los catedráticos del tribunal, miembro de la Institución Libre de Enseñanza, después de elogiar su ejercicio le dijo: desengáñese Sr. Martínez, mientras no se haga de los nuestros, no será catedrático, a lo que respondió: pues no lo seré nunca. 3) El filósofo D. José Ortega y Gasset empleó varias sesiones de conversaciones dirigidas a descatolizarlo, sin lograrlo, claro está, a pesar de su insistencia. 4) El maestro del pueblo de Tribaldos, comunista, afirmaba que toda su labor descristianizadora en la escuela, a lo largo del curso, quedaba destruida en verano, por el apostolado y ejemplo de mi padre.
III. PERSONALIDAD DE FRANCISCO, SU PADRE
¿Podría completarnos un poco el perfil prestigioso y polifacético de su padre?
Nació en Molina de Segura (Murcia (España)), el 28.X.1889. Sufrió el martirio en Tribaldos (Cuenca (España)), el 5.VIII.1936. Estuvo casado con Dña. Carmen Morillas Quintero y fueron padres de cinco hijas. Fue un católico ferviente, intervino como católico en la vida pública y defendió la verdad y la justicia.
1) Católico ferviente, hijo fiel de la Iglesia, a la que amaba y defendía, hasta dar por ella su vida. Uno de sus biógrafos, D. Pedro Soler, escribe: ( ) ha confesado, con la mayor naturalidad y en los más diversos y peligrosos trances, su fe cristiana, demostrándonos la fortaleza de su credo. Perteneció a múltiples grupos cristianos: Congregación Mariana de los Jesuitas, Orden Tercera de S. Francisco, Adoración Nocturna, Acción Católica, Asociación Católica de Propagandistas, Fue abogado del Obispado.
2) Católico en la vida pública: a) periodista: escribió numerosos artículos como director del periódico La Verdad de Murcia, 1920-1931; b) abogado: el 17 de julio de 1936, en Madrid, puso en peligro su vida al defender ante el Tribunal Supremo a un sacerdote; c) alcalde de la ciudad: señalo su dedicación para la emocionante y popular Coronación de la Virgen de la Fuensanta, Patrona de Murcia, que constituyó una de sus mayores satisfacciones; por elección unánime ocupó un escaño en la Asamblea Nacional; d) político: militó en el partido tradicionalista y, e) catedrático: sus alumnos lo recuerdan y testifican, no sólo como excelente profesor, sino también como maestro de vida.
Su causa de beatificación la inició el cardenal D. Antonio Cañizares, Primado de España. Por petición de su propia diócesis, pasó a depender de las Causas de los Santos de la diócesis de Murcia-Cartagena, actualmente regida por el obispo D. José Manuel Lorca Planes. El párroco de una de las iglesias de Molina de Segura ha dado a conocer mucho a mi padre, ha hecho pintar su imagen en el exterior de la parroquia, todos los meses celebra con sus feligreses una misa pidiendo su pronta beatificación, Realmente su fama de santidad y martirio, sigue extendiéndose. En la actualidad la causa de beatificación se halla ya en la fase romana. Creo que mi padre fue mártir; pero sólo a la Iglesia compete el dictamen definitivo. Al mismo me someto total y amorosamente.
D. Josep Maria Montiu de Nuix, doctor en filosofía, canónigo
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