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Roma, Italia

La Capilla Sixtina, escenario de lujo para el Cónclave
En un libro de poemas de 2003, ´Tríptico romano´, Juan Pablo II recomendó a los cardenales que se inspirasen en esta obra cuando tuvieran que elegir a su sucesor


Por: México siempre fiel | Fuente: mexicosiemprefiel.com



La Capilla Sixtina fue construida entre 1477 y 1480 a petición del papa Sixto IV y se encuentra en el extremo derecho de la Basílica de San Pedro. Tiene las mismas medidas - 40,5 metros de largo, 13,2 de ancho y 20,7 de alto- que el legendario templo del rey Salomón.

La estancia es conocida por sus frescos, obras de Perugino, Botticelli y sus alumnos, que dejaron plasmada en sus paredes laterales la vida de Moisés y Jesucristo. Pero su fama como centro artístico de valor incalculable se debe sobre todo a su techo, obra de Miguel Ángel, que también estampó en sus paredes el célebre Juicio Final.

En un libro de poemas de 2003, ´Tríptico romano´, Juan Pablo II recomendó a los cardenales que se inspirasen en esta obra cuando tuvieran que elegir a su sucesor, ya que "ayuda a ver lo que difícilmente se ve para alcanzar la "verdad".

"En la Capilla Sixtina el artista colocó el Juicio. En este interior el Juicio domina todo. He aquí que el final invisible se volvió conmovedoramente visible. El final y a la vez la cumbre de la transparencia", escribió el Papa.

La poesía concluye: "Es preciso que, durante el cónclave, Miguel Ángel conciencie a los hombres. No olvidéis: ´Omnia nuda et aperta sunt ante oculos Eius´ (Todo está descubierto y revelado ante sus ojos). Tú que penetras todo. Indica. Él indicará".

Esta idea también fue expresada por el Pontífice en su Constitución Apostólica Universi Dominci Gregis de 1996 sobre la Vacante de la Sede Apostólica y la Elección del Romano Pontífice.

En el fondo de la capilla, cerrada al público desde la muerte de Juan Pablo II el 2 de abril, una pequeña puerta se abre a una celda de tres metros cuadrados.

Es la llamada "habitación de las lágrimas", en la que debe entrar el nuevo Papa para romper en lágrimas por la responsabilidad y amplitud de la tarea que se le ha asignado.


El Cónclave para elegir al nuevo Pontífice se celebrará en un escenario de lujo: la Capilla Sixtina. Allí, bajo los frescos de Miguel Ángel en los
que el propio Juan Pablo II les recomendó inspirarse, los cardenales designarán con su voto a la nueva cabeza de la Iglesia Católica.








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