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Sexo matrimonial.

Sexo matrimonial.
Un encuentro de los esposos.


Por: Alberto Abdala | Fuente: Catholic.net




La relación sexual en el M no es “ni un trampolín para ella- para lograr algo- ni para satisfacer un deseo para él”
Es la máxima demostración de amor presente para todos los matrimonios (ver tomo i)

Esto tiene importantísimos significados y una conducta propia de las relaciones matrimoniales
Por su enorme significado se repite “El sexo no es moneda de canje, no es trampolín para conseguir “algo” ni recompensa de nada.

La mujer debe saber, como el hombre, la importancia del sexo y su significado matrimonial. Debe ser considerado como función indispensable para la armonía funcional del organismo y la máxima demostración de amor presente.

Es muy diferente de la relación extra-matrimonial tanto en su práctica como en sus beneficios (Ver tomo I)

Se repite, por su gran importancia: la función sexual, como toda función, comienza, se perfecciona y llegada a cierta edad comienza aa disminuir tanto como función como su importancia en el matrimonio. No es lo que cimienta el matrimonio. dios, que ha hecho todo con tanta exactitud no une el matrimonio a través de una función, que como función, llega a una edad que se agota (sin contar la variadísima patología que puede afectar a esta función tanto en la mujer como en el hombre) sino a través del amor matrimonial que es para toda la vida de los esposos, generado en la intimidad matrimonial.

La relación sexual matrimonial tiene características propias, muy propias, que la distancia mucho de la relación extra-matrimonial. Por eso se debe enseñar a vivirla, gozarla y obtener de ella los beneficios indispensables lara la armonia del organismo tanto funcional como psíquica.

La sociedad ha impuesto limitaciones y modos dada la importancia no solo individual sino también social de esta función, para los que están en condiciones físicas (edad, etc) y sociales (matrimonio, etc) de vivirla la deben saber vivir. se la debe enseñar como corresponde
Porque lo aprendido de mayores, revistas, videos, películas, etc no es matrimonial.

Su explicación ya fue comentada en Tomo I, debe ser hecha por quien tenga máxima responsabilidad y moral sabiendo que está enseñando una función que es indispensable no solo para multiplicar la especie sino también para mantener la felicidad en el matrimonio.

Su enseñanza, exige que sea científica, honrada, sin aberraciones y más aún porque debe desarraigar conocimientos equivocados aprendidos en la calle.

Así como se prepara con tanto arte y ciencia la comida, cuanto menos se hace por esta función QUE SE LA RELEGA AL INSTINTO y así los esposos jamás obtendrán de ella todos los beneficios, se diría que ninguno y así llegan a odiar el acto sexual, en especial las esposas.

Como todos sabemos que vitaminas, grasas, proteínas, etc, etc, tienen los alimentos, como se los debe preparar, como se los debe servir, que bebida corresponde, etc. Sin embargo no hay preocupación por la función sexual ¿por qué? Por eso es la causa de la mayoría de los fracasos matrimoniales. ¿POR QUÉ NO SE LO ENSEÑA COMO DEBE SER? Está explicado en detalle en el tomo I
Se debe comenzar por no ver en cada mujer una orgia sexual ni en cada hombre un depravado sexual.

Una esposa debe ser de tanta personalidad que lo sexual no sea lo más importante de su vida matrimonial (más sabiendo que es una función que se agota) ella primero es mujer, después esposa. Que sepa mantener una gran personalidad, lo más importante en su condición de mujer, una situación que adorne aún más su ser mujer y no a la inversa, es decir, que se adorne y llegue a esposa para mantenerse a través del sexo. Quien siga esta equivocada conducta en una función que tiene decadencia, altibajos importantes, futuro incierto y fin su futuro por excelente que aprende ser, tendrá rápido fin y al agotarse esta función no tendrá nada que eleve su condición de mujer y esposa.

No sustentarse en nada (pero nada) perecedero y mucho menos en una función que se agota ya sea por la edad o por múltiples enfermedades
Se repite “esa función que se agota no sustenta el matrimonio, lo sustenta lo imperecedero el amor. Por eso se debe enseñar a generar amor en la I.M. para mantener el M.

SE REPITE: Dios que hizo todo tan perfecto jamás pudo sustentar el sacramento del matrimonio en algo perecedero, en una función y más en lo sexual.

No lo olvide ninguna mujer, porque los últimos años sin posibilidad de sexo, son los más largos y casi siempre muchos A esto hay que agregar que muchas enfermedades producen agotamiento de la función sexual más frecuente en ella ya que los partos influyen en ello.

Se ingresa en la última etapa de la vida matrimonial sin posibilidad de sexo y si ello hubiera sido todo su valer muy poco le queda como mujer, solo el arreglo y cuidado del hogar – en general- pero eso no genera amor sino AGRADECIMIENTO.

La diferencia de edad en el M (ella más joven que él) nivela esta circunstancia.
Se la debe educar a la mujer, para que forme una personalidad que valga más que las relaciones sexuales que deben importantes pero jamás el todo.

En dos circunstancias, más frecuentes, demuestra en parte, su personalidad.

1°.-en su EDUCACIÓN PARA EL MATRIMONIO; siendo conocedora de todo lo que una mujer debe saber de la vida matrimonial y que nada la sorprenda ni la angustie (ver I.M. tomo I)

2°.-su CONDUCTA EN I.M. tema muy repetido pero es bueno recalcarlo.

La esposa demuestra la perfección de su personalidad con su conducta activa, participativa, creadora, etc, etc. tanto o más que el esposo en I.M. JAMAS SUMISA, RESIGNADA, SIN INICIATIVA, PERMISIVA porque las revistas, la T.V. le indican que ahí, en la I.M. debe conformar al esposo aunque sea fingiendo. ESTO ES GRAVE ERROR.

Ella debe saber sus derechos y no obligaciones sino conducta a tomar y más saber las obligaciones del esposo, su conducta y exigirlas desde el comienzo.

No olvidar que la Iglesia califica las relaciones sexuales matrimoniales de “pleno amor”, encuentro de esposos que buscan agradarse mutuamente buscando hacer una de las dos interioridades.

Sepa la esposa tener una personalidad tan importante que sexo sea un detalle importantísimo e ineludible en un periodo del M, pero apagado no se resienta su valer de esposa.
es muy bueno saber que el sexo no solo se apaga –casi siempre- lentamente en la mujer, también y por múltiples causas lo padece el hombre.

Se heredan principios de viejas culturas que a la luz de la educación actual perdieron valor. No es agradable ni cierto que la esposa debe actuar en función de la preocupación permanente de agradar y complacer al esposo; el sexo matrimonial es DE PLENO AMOR, es decir, que cada uno busca agradar al otro y es en esta circunstancia que el esposo tiene más responsabilidad. EL ES ESPOSO NO AMO. MUCHÍSIMA VECES CUANTO HIZO PARA LOGRAR EL ANHELADO “SI” DE ELLA Y AHORA ELLA DEBE VIVIR SOLO PARA SATISFACERLO...NO, ERROR. En todo caso que sea a la inversa él debe preocuparse por agradar a ella.(ver tomo I)

Lo correcto y ella debe saberlo, que cada día él logre su amor (ver tomo I) y que ella sepa corresponder. No anteponer el sexo a toda forma de demostración de amor conyugal: no mezquindades ni exageraciones, ni falta al pudor para que las RSM sean como quiere nuestra Iglesia: máxima demostración de amor presente y ello debe ser preocupación de ambos esposos.
Esta realidad matrimonial tan repetido en ambos libros (tomo I y II) es porque debe ser preocupación de las autoridades para implantar su enseñanza en EDUCACIÓN PARA EL MATRIMONIO (ver Tomo I)

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