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Italia

El Castillo del Monte San Angelo (Gargano, Italia)
Recientes estudos han evidenciado que el Castillo de Monte S. Angelo fue construído sobre una Necrópolis de la edad de hierro


Por: Alberto Gentile | Fuente: www.stupormundi.it



En el 493 el obispo de Siponto hizo construir una iglesia cerca de la gruta donde, según la tradición, habìa aparecido el Arcángel Miguel para defender la ciudad contra los bárbaros. La iglesia fue un santuario longobardo, luego de la iglesia latina y después meta de peregrinos y cruzados. Bajo Federico II este santuario ganó aún más fama, siendo siempre un lugar muy frecuentado por los fieles, religiosos y soberanos.

El castillo de Monte sant´Angelo, colocado en la pared noroeste de la ciudad a pocos metros de la basílica de San Miguel Arcàngel, domina desde lo alto del monte Gargano todo el golfo de Manfredonia.

Los más antiguos testimonios históricos sobre la edificación de la fortaleza se remontan a la época de Orso I, obispo de Benevento y Siponto, quien, si se debe creer a cuanto es referido en un documento del principe longobardo Pandolfo (datado 979), habría hecho edificar ex novo, en los años 837-838, el "Castellum de Monte Gargano", que en su núcleo primitivo padeció, durante los siglos siguientes ampliaciones y reconstruciones. Con la llegada de los Normandos, el Castillo fue morada de los príncipes de la Casa del "Honor Montis Sancti Angeli"; perteneció a Rainulfo I Drengot, conde de Aversa, y luego a Roberto Guiscardo, quien, en la segunda mitad del siglo XI, después de haber dotado de muros a la ciudad, hizo reedificar la parte más antigua: la Torre los Gigantes, poderosa construcciòn de forma poligonal, con altura de 18 metros y con muros de un grosor de 3,70 metros. Con la dominación Sueva, el castillo tuvo gran importancia en el sistema de defensa del Gargano, tanto, que fue uno de los tres "castra exempta", es decir castillos privilegiados. En el mismo periodo el castillo sufrió sustanciales restauraciones y ampliaciones, para hacerlo digno de hospedar a su amante Bianca Lancia, a la cual Federico II concedió el título de "Señoría de Honor del Monte S. Angelo". Está aún bien conservada, de aquella época, una elegante sala del siglo XIII con gran pilar central y bóvedas a ojiva, comunmente llamada Sala del Tesoro. Los Angioinos cuidaron bien la fortaleza, pero lamentablemente se sirvieron de ella sobretodo como prisión de estado. Los príncipes de Durazzo lo hicieron su cuartel general en la guerra contra los primos Angioinos, y su morada habitual; aquí, de hecho, en el 1351 vio la luz Carlos III de Durazzo, que fue rey de Nápoles y de Hungría.

Pero tocó a los Aragoneses llevar el castillo a su antiguo esplendor. En el siglo XV, entre el 1491 y el 1497, el castillo asumió el aspecto actual. El peligro de las invasiones turcas y la invenciòn de las armas de fuego, llevaron a hacer indispensables modificaciones a la construcciòn original(debidas con toda probabilidad a Francisco di Giorgio Martini, el ingeniero militar del siglo XV):

- altísimas cortinas con doble orden de ventanas;

- dos robustas torres circulares, a los extremos de los lados Sur y Oeste;

- una torre a planta ojival, como defensa antemural al Este, largo 21 metros y alto 11;

- el foso y el amplio portal de ingreso con puente levadizo, un tiempo sostenido por el primero de los dos arcos, sobre el cual se apoya el actual puente en piedra.

Por poco más de 20 años, desde el 1464 hasta el 1485, la fortaleza perteneció al héroe albanés Castriota Scanderberg. Luego Federico, último rey aragonés, en el 1497 lo concedió a Consalvo de Córdoba, conocido como el "Gran Capitán".

En el 1552 el castillo pasó a las manos de los Grimaldi que asumieron tambien el título de Barones de Monte S. Angelo, hasta el 1802, cuando por voluntad de Fernando IV de Borbón fue cedido al Cardenal Ruffo de Calabria que lo encontró bárbaramente desmantelado por los liberales de aquel tiempo a causa de una manifestación de odio contra el feudalismo. Los herederos del Cardenal Ruffo vendieron el Castillo a la ciudad de Monte S. Angelo en el 1907.

Recientes estudos han evidenciado que el Castillo de Monte S. Angelo fue construído sobre una Necrópolis de la edad de hierro.

Traducciòn por: Antonio Edgar Battaglia








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