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Región de Lazio, Italia

La ciudad de Roma
Actualmente la ciudad es la capital política de la República Italiana, pero también el centro mundial de la cristianidad


Por: www.es.regione.lazio.it | Fuente: www.es.regione.lazio.it



Roma, la capital de Italia, es uno de los tesoros de Europa y uno de los destinos más atractivos para los turistas. La ciudad es como un museo al aire libre, donde todavía vive el pasado después de más de dos mil años. Según la leyenda, la ciudad ha sido fundada el 21 de Abril de 753 a. de C. sobre la colina del Palatino (una de las siete colinas). Durante el período republicano (509-31 a. de C.), Roma se ha establecido como una de las ciudades más importantes y pobladas del Mediterráneo. En esos siglos la ciudad ha ganado la grandiosidad y la magnificencia que todavía hoy podemos admirar.

Los trabajos más importantes son: el Tabularium del Capitolio, el Teatro de Marcelo, los Foros Imperiales - cuya construcción ha sido empezada por el emperador Augusto - el Grande Palacio Imperial sobre el Palatino requerido por Nerón, el Coliseo y el Arco de Tito. Durante el segundo y el tercer siglo Roma alcanzó su máximo esplendor. La arquitectura ha progresado mucho con la construcción de los Foros Imperiales de Trajano, las termas de Caracala, los Muros Aurelianos, las termas de Diocleciano, el Arco de Constantino y la Basílica de Majencio.

El traslado de la corte imperial hacia Bisancio ha marcado el inicio de su decadencia. Después de las invasiones bárbaras se han construido muchas iglesias en Roma, pero no pudieron ser construidas en lugar de los templos, ya que habían causado el desplazamiento del centro de la ciudad de los Foros y del Palatino hasta el Latrán, que es la residencia episcopal romana. Después del pillaje de la ciudad por parte de los Sarracenos en 846, Papa León IV ha realizado el Castillo de Sant´Angelo, creando la "ciudad leonina" y convirtiéndose como verdadero dueño de Roma. Durante los siglos siguientes, el poder papal se ha engrandecido constantemente hasta la celebración del primer Jubileo (1300), también con la contribución de Giotto y otros artistas. Pero el cautiverio de Aviñón, la peste de 1341, el terremoto de 1349 y el fracaso de la política de Cola di Rienzo empobrecieron Roma una vez más. La vuelta de Aviñón del pontífice hizo terminar ese período.

Durante el Renacimiento los diferentes papas hicieron brillar Roma otra vez, sirviéndose también de los artistas de ese período. La construcción del Puente de Sixto, de la Basílica de San Pedro, de Via Giulia y los frescos de la bóveda de la Capilla Sixtina son algunas de las obras realizadas durante esos años. Se ha realizado la transformación de la manera de Miguel Ángel Buonarroti de Piazza del Campidoglio, con la estatua de Marco Aurelio. Unas obras muy importantes han sido realizadas en los años siguientes, pero es sólo con Papa Sixto V (1585-90) que la ciudad ha sufrido la transformación definitiva que también nosotros podemos admirar hoy en día.

Alejandro II ha introducido el estilo barroco gracias también a las obras del Bernini, que ha realizado la columnata de Piazza San Pietro y las fuentes de Piazza Navona. Entre el decimoséptimo siglo y el decimoctavo, ha sido realizada también la gran escalinata de la Trinità dei Monti y la Fuente de Trevi. A finales del siglo la ciudad tuvo que aceptar la anexión por parte de Francia, que durante el imperio napoleónico consideraba Roma una ciudad inferior sólo a París. Esa visión ha permitido realizar sólo la construcción del Pincio y el desarrollo urbanístico de Piazza del Popolo y de la Columna Trajana. En 1815, con el Papa Pió VII, la ciudad ha vivido de nuevo un período obscurantista durante todo el siglo. Después del Renacimiento (el renacimiento cultural de Italia) Roma se ha convertido en la capital del Reino de Italia y ha empezado un importante desarrollo demográfico y urbano. Los habitantes pasaron de 200.000 en 1870 a 1.500.000 hasta el final de la segunda guerra mundial. Se han realizado muchas calles que son importantes también hoy en día, como via Nazionale, via Cavour y corso Vittorio Emanuele II. Las zonas Esquilino, Testaccio, Prati, Flaminio, Salario, Monteverde, Celio, Cinecittà, Città Universitaria nacieron en este período y EUR nació en el inmediato postguerra.

Actualmente la ciudad es la capital política de la República Italiana, pero también el centro mundial de la cristianidad, gracias a la presencia del sumo pontífice, que vive en la Ciudad del Vaticano. Para visitar Roma se puede comenzar por el centro geométrico de la ciudad, que es piazza Venezia. La plaza es del siglo decimoquinto y comprende unas obras artísticas de gran importancia como Palazzo Venezia, el primer ejemplo de construcción civil del Renacimiento, empezado en 1455 y basado en un modelo de León Batista Alberti. Durante el período del Fascismo el Palazzo Venezia ha representado la sede de la reunión del Gran Consejo. El palacio propone también la Basílica de San Marco. En el interior del Museo de Palazzo Venezia podemos admirar obras de pintura muy importantes, marfiles preciosos y platas, todas guardadas en la sala Altoviti.

El Complejo del Vittoriano, celebrante la muerte del primer rey de Italia, fue empezado en 1885 por Giuseppe Sacconi y fue terminado en 1911. El Altar de la Patria ha sido añadido en 1925: sobre el altar se halla la Estatua de Roma y podemos admirar también dos bajorrelieves y la Tumba del Soldado Desconocido. El Capitolio, detrás del Vittoriano, era el centro religioso y la necrópolis de la ciudad vieja, considerado siempre el corazón y la sede del gobierno ciudadano durante los siglos. Se constituye de piazza del Campidoglio, que ha sido proyectada por Miguel Ángel por lo que concierne a la reestructuración arquitectónica y del revestimiento. Los tres palacios (Senatorio, dei Conservatori y Nuovo) se hallan en esta plaza y aquí está el pedestal que propone la estatua ecuestre de Marco Aurelio (de 1981, ya que la estatua original se encuentra en los museos del Capitolio).

El Palacio Senatorio representa la sede del alcalde de Roma y ha sido erecto ajustando el proyecto precedente de Miguel Ángel. En la fachada se halla la torre campanaria de Martino Longhi el Viejo (1582). En la sala del consejo encontramos la estatua de Julio César, procedente del primer siglo a. de C. El Palacio dei Conservatori ha sido erecto en 1563 por Miguel Ángel y Giacomo della Porta. También el proyecto del Palacio Nuovo es de Miguel Ángel. Los palacios proponen los Museos del Capitolio, que han sido erectos en 1471, es decir cuando Sixto IV ha dado a la ciudad de Roma unos bronces guardados en el Latrán. En 1733 se han añadido la colección Albani y otras obras. En su interior se halla también el apartamento dei Conservatori, que propone unas obras importantes, como las estatuas de Urbano VIII (obra de Bernini), de Inocencio X, de Spinario, el retrato de Bruto y la muy conocida Loba del Capitolio (el símbolo de la ciudad): aquí en el siglo quince han sido añadidos los mellizos. En el Museo del palacio dei Conservatori se pueden admirar otras obras, como la Venus Esquilina, el Busto de Cómodo y el Cráter de Aristonothos.

En el interior de la Pinacoteca del Capitolio se hallan unas pinturas de varias escuelas, como: la Sagrada Familia de Dossi, la Magdalena de Tintoreto, el Bautismo de Jesús Cristo de Ticiano, unas obras de la pintura europea del siglo decimoséptimo, umbra, y emiliana de los siglos catorce y quince, y de la pintura italiana del siglo séptimo. El Museo del Capitolio del palacio Nuovo propone en su patio la estatua ecuestre original de Marco Aurelio, que es uno de los insólitos ejemplares en bronce guardados, que después de una larga restauración (1981-90) ha sido sustituido en piazza del Campidoglio por una copia. Según la leyenda, en el caso de que si apareciera de nuevo la doradura de la estatua, el mochuelo (el mechón entre las orejas del caballo) anunciará la fin del mundo. En el interior del museo encontramos: la sección de los cultos y de los monumentos orientales en Roma, que propone el sarcófago de Amendola, la Amazona Herida, la Venus del Capitolio, la Galata Morente, Amor y Psique y Sátiro en reposo. También es posible admirar un mosaico con cuatro palomas que beben en un vaso, procedente de Villa Adriana.

Detrás del palacio Nuovo se halla la iglesia de Santa María de Aracoeli, cuyo nombre deriva de la leyenda que cuenta que aquí la Virgen apareció a Augusto. Desde 1250 la iglesia ha sido dada a los Franciscanos y en su interior propone unas obras muy importantes del arte romano, como: el techo esculpido, la piedra tumbal de Giovanni Crivelli, obra de Donatello, el ciclo de frescos de Pinturicchio (entre ellos San Bernardino), San Antonio de Padua, el único ejemplar de frescos de Benozzo Bozzoli. Desde piazza Venezia se puede pasear en la via dei Fori Imperiali, una de las calles más encantadoras de Roma, que separa los Foros Imperiales (a la izquierda) y el Foro Romano. En esa calle podemos encontrar la basílica de los santos Cosma y Damián, la iglesia de Santa Francesca Romana y también uno de los monumentos más conocidos de la ciudad, símbolo de Roma en todo el mundo: el Coliseo.

El Coliseo, muy conocido también como Anfiteatro Flavio, es un anfiteatro que tenía la capacidad de 45.000 a 50.000 espectadores. Su nombre verdadero es Anfiteatro Flavio, ya que ha sido construido por los Flavios y en la antigüedad era la sede de los espectáculos con los guerreros entre los animales y los gladiadores. Vespasiano ha empezado la construcción, pero Tito lo ha inaugurado en 80, con los famosos juegos de los cien días. El Coliseo ha sido dañado gravemente a causa de terremotos y de pillajes durante varios siglos. Al lado se encuentra el Arco de Constantino, construido en 1315 para celebrar la victoria del emperador contra Majencio.

En el parco de la colina Opio se halla la Domus Aurea, la villa muy famosa que Nerón hizo construir después del incendio, en 64. El Foro de Trajano es el más grande de los Foros Imperiales y ha sido realizado en 107 por Apolodoro de Damasco. En su interior se puede observar la Basílica Ulpia y la Columna Trajana, que se dedica al emperador por la victoria contra los Dacios, con unas representaciones de escenas de batalla y guerra. Alrededores es posible visitar los Mercados de Trajano, otra obra de Apolodoro de Damasco. Al interior del Foro Romano, que fue el centro de la vida de Roma durante muchos siglos, se hallan: la Basílica Emiliana, la Curia, la Tumba de Rómulo, la Basílica Juliana, el Templo de Saturno, el Arco de Septimio Severo, la Plaza del Foro, la Casa de Livio, el Templo dei Castori, de Julio César, de Vesta, de Antonio y Faustina, la Basílica de Majencio, el Palacio de los Flavios, el Arco de Tito, la Domus Augustana (el Palacio de Augusto) y el Estadio. Esta visita no comprende todos los sitios de Roma. Es sólo el empiezo para admirar sus maravillas más conocidas.


Imagen: Salomon Corrodi, Roma da Montemario







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