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Ciberapóstoles: tres sacerdotes al pie del ratón
Atender la parroquia, las misas... y conectar el módem para evangelizar


Por: Pablo Ginés |



fuente: e-cristians.net



Hay dos curas en España que son el terror de Internet, cada uno a su estilo, por la frecuencia con la que envían colaboraciones a la prensa católica digital. Y hay otro itinerante (hoy en Italia, mañana de misiones en Tayikistán) que, con sus colaboradores, trae por la calle de la amargura a los propagadores de leyendas negras. Son sacerdotes con múltiples obligaciones, pero que se han sentido llamados a atender a una especie de parroquia de tamaño mundial que es la comunidad de Internet.... cuando tienen tiempo.

El hombre de las grandes cifras

El padre Jorge Loring, jesuita de 80 años afincado en Cádiz (España), lleva cuatro años en Internet y dice que ha respondido más de 50.000 cartas sobre temas de fe y enseñanzas de la Iglesia. Eso le convierte en el más prolífico practicante del género epistolar de la Iglesia hispanohablante... y probablemente de muchas otras.

Antes de Internet, el padre Loring ya era un best-seller con su libro Para Salvarte, donde explica con claridad y agilidad todas las cosas básicas que debería saber un católico para eso, para salvarse. Y también está llenando las librerías con ejemplares de su libro Motivos para creer (Planeta+Testimonio). Por si fuese poco, calcula que ha impartido conferencias a un millón y medio de personas en 25 años y tiene un espacio en la televisión de la Madre Angélica, la EWTN.

"¿Que necesita un cristiano que quiere defender a Cristo en la Red?", preguntamos al Padre Loring. Y su respuesta es de una practicidad que, o gusta, o asusta: "Dedicar tiempo a navegar por las páginas cristianas, y copiar y mandar a sus amigos todo lo bueno que encuentre". ¡Más fácil es imposible!

Loring es, en sí mismo, un grupo multimedia. La gente lee su libro y le escribe con dudas; o lo descubre por Internet y él recomienda su libro.

"Me ha escrito un médico de 34 años que ha sido ateo toda su vida y después de leer en Internet mi libro Para salvarte ha pedido el bautismo, ha hecho la primera comunión y hoy es un médico católico", nos explica. Todo su libro está en su web arconet.es/loring y casi todos los temas frecuentes están en su libro: sólo así se pueden atender 50.000 cartas.

Pero lo cierto es que Internet requiere flexibilidad y miras amplias: "Para evangelizar por Internet hace falta una cultura religiosa amplia, pues las preguntas son de lo más variado. Y por supuesto hay que tener criterios de acuerdo con la doctrina de la Iglesia", puntualiza Loring.

De cabeza a un foro lleno de ateos

El padre Miguel Rivilla está en una parroquia cerca de Madrid y lleva casi tres años en Internet. A sus 70 años no se le ocurrió mejor cosa que entrar en el foro de debates de www.terra.es, buscar el foro de religión y ponerse a evangelizar (sin decir que era sacerdote ni su edad).

"Me encontré solo en todos los aspectos. No dominaba bien la técnica del medio, pues he sido y sigo siendo autodidacta en este campo de la informática. Vivo solo y fui operado grave de corazón en enero del año pasado. Sigo incorporado como vicario a la parroquia principal de Alcorcón, trabajando con ilusión sacerdotalmente, y con unos deseos y ganas locas de ampliar el campo de mi apostolado en estos medios modernos. Lo que me resta de vida lo considero como una gracia de Dios -una propina- y debo emplearme a fondo a hacer el bien por Cristo, su Iglesia y el bien de las almas."

Pero Terra no es como esos foros protestantes donde cristianos de distintas confesiones discuten apasionadamente versículos de la Biblia y de hecho disfrutan con ella, aprendiendo más cosas sobre la Palabra o la Iglesia. Terra es un foro sin moderador, donde el insulto, las ofensas y el lenguaje soez es cotidiano y encontrar a una persona dialogante con la que entablar un debate es realmente difícil.

"En foros normales, siempre me identifico como sacerdote disponible. En el foro de Terra, lleno de anticlericales, ateos o satánicos me presenté como simple católico convencido y practicante. Foros de este tipo son peligrosos para diletantes o personas poco formadas. Los participantes católicos, además de estar muy bien formados, necesitan paciencia de Job y mano zurda."

Aguantó unos cuantos meses, prácticamente el único católico en el foro... Uno se pregunta si es normal que un sacerdote anciano tenga que estar en plena línea de evangelización en un foro lleno de gente violentamente anticristiana y terriblemente inculta. ¿Es que no hay en la Iglesia gente joven y bien preparada que pueda llevar a cabo este apostolado? Como de costumbre, hay mucha mies y pocos trabajadores...

"Había aportes -y los sigue habiendo- de todas las tendencias, religiones y opiniones para todos los gustos. ¡Buena tarea de evangelización para aquellos que tengan el carisma de la comunicación en católico! Confío que Dios Nuestro Señor suscite algunos sacerdotes y laicos católicos bien formados y que hagan una labor misionera en este campo de foros religiosos.

Cuando el padre Rivilla dejó Terra, llegaron algunos ciberforistas católicos, gente con esa "paciencia de Job". Si bien les falta la formación, muchos, muy novatos, han aprendido a usar las webs de apologética.

Actualmente el padre Rivilla obedece a san Pablo cuando el Apóstol dice "seguid mi ejemplo" y se dedica a escribir numerosas epístolas, varias por semana, a distintos medios de comunicación católicos digitales, así como asesorar el portal Cristiandad.org

La apologética al alcance de todos

Probablemente uno de los sacerdotes que más ayuda ha prestado a cibertertulianos católicos de todo el mundo hispano es el padre Juan Carlos Sack, 37, responsable de Apologetica.org. Y es que cuando a uno le echan en cara una leyenda negra de la Iglesia, sabe que en esta web puede encontrar refutaciones a menudo muy detalladas.

Apologetica.org lleva seis años funcionando. Aunque no siempre tuvo servicio de respuesta a consultas el padre Sack calcula que deben haber respondido unos 2.000 e-mails.

En su opinión, San Pablo o el mismo Cristo habrían dicho que Internet hay que usarlo para predicar el evangelio a todos: "y el que lo desaproveche, anatema sit", añade con humor.

"Internet es para la Iglesia una gran ventaja", asegura, "no tenemos nada que perder, ni que esconder ni que callar, sino al contrario, todo por proclamar y gritar desde los tejados, para decir a todos que Jesús es el Señor, ayer, hoy y para siempre. Creo que si Internet se aprovecha bien, no puede significar sino una gran ventaja para predicar la plenitud de la verdad, revelada en Cristo y confiada a la Iglesia."

El padre Loring es más breve: "para mí Internet es el mejor púlpito del mundo después de la televisión EWTN de la Madre Angélica."

¿Y cómo hacer para predicar a Cristo en Internet?

"En primer lugar, hay que conocer a Cristo", puntualiza Sack. "Nadie ama lo que no conoce, y menos lo puede defender. Si conoce y ama a Cristo, ya encontrará el modo de defenderlo en la Red y fuera de ella. Y por supuesto que "Cristo" es Cabeza y Cuerpo, es decir, Jesús y la Iglesia.

Estos ciberapóstoles, grandes defensores de Internet, piensan sin embargo que el contacto personal es insustituible para lograr una conversión.

"Es difícil decir que alguien se convirtió por un sitio de internet", explica Sack. "Me consta, por los mensajes recibidos, que mucha gente se beneficia de la red en su camino de retorno a la Iglesia, o de primera conversión. Hace poco bauticé a un ex-Testigo de Jehová que conocí en la red hace unos años. No se convirtió por nuestro sitio, pero el sitio fue otro paso en su conversión. Hemos recibido muchos mensajes de gente que nos agradece porque gracias al material encontrado allí se decidieron a salir de tal o cual secta, o evitaron que algún amigo entrara, o bien ha profundizado en temas que desconocían, etc."

"Pienso que para las conversiones, es imprescindible de algún modo la presencia física", confirma el padre Rivilla.

Formando equipos

¿Cómo sería un buen equipo de ciberapóstoles?, preguntamos.

"Si mi obispo me pidiera formar un equipo buscaría profesionales de Internet o gente que conociese bien el medio", explica el padre Rivilla. "Deberían estar enamorados profundamente de Cristo y de su Iglesia católica. Que no les importase gastar su tiempo y energías en este apostolado anónimo y no remunerado. Bien formados en la fe, conocedores de la Biblia, del Magisterio y de los Santos Padres. Con vivencia de su fe, más que muchos conocimientos. No radicales, sino conciliadores, tolerantes con las personas, pacientes pero muy firmes y seguros en cosas de fe, moral y enseñanza papal. Que realizaran este apostolado por vocación, no por deber. Y harían falta algunos especialistas en diversas materias, formando un equipo compacto y flexible."

El padre Sack, más sintético, lo resume así: "gente de un gran amor a la Iglesia, de buena formación teológica (se trata de una obra de evangelización), y por supuesto especialistas en el campo técnico y de la difusión."

Pero lo cierto es que cualquier cristiano con Internet puede llegar a ser un ciberapóstol muy aceptable si aprende a usar las webs sobre el tema.

¿Servirá el trabajo de aquellos que mantienen estas webs para que cada vez más los católicos tengan argumentos y razones para no avergonzarse de su fe y puedan proponer a Cristo con entusiasmo y confianza a la sociedad? Estamos convencidos de que será así. Parece que sólo hace falta apostar más por el ciberapostolado.








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