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Victoria, una presa en las islas Marías
Testimonio de conversión relatado por el Padre Juan Manuel Martínez


Por: Juan Manuel Martínez | Fuente: Grabación del P. Trampitas




Testimonio relatado por el Padre Juan Manuel Martínez "Padre Trampitas"


Buueno ahora de una mujer, una de las presas que tenía, "Victoria", porque las mujeres,aaaaaayyyyy, aaaaayyyy llegamos a tener 121 presas, aaayyy esas si son malas heeee aaayyy mamá, yo creo que hasta el diablo les tiene miedo, yo creo que hasta el diablo cuando va a tocar una de esas mujeres primero se encomienda a Dios, para ni salir descolado, bueno de recién llegado yo, como en el año 49, había una de ellas, chaparrita, muy mona por cierto se paseaba por ahí, y cuando veía que se le quedaban mirando

-¿Qué miras?

-¡Nombre ni siquiera te miro!

-¡Como no!

Y sale la pedrada, era zurda y muy buen picher, la mandaron a un lugar del aserradero donde en ese tiempo estaban allá las que tenían de 7 homicidios para arriba. La mandaron para allá, pero allá no había separación de presos y presas, todos juntos, y de allá dijeron: “sáquela de aquí, porque nos mata o la matamos, ya nos tiene a 3 descalabrados”, bueno, ese día ofrecí la misa por Victoria y le dije a Nuestro Señor: “Señor, llévatela, porque ya no la aguantamos aquí a ver si tu la aguantas por allá (jajajaja) , salí de la misa y me puse a un lado del nuevo hospital que estaba en construcción, de 3 pisos muy alto y voy viendo que viene Victoria y le dije:

- Hey Victoria, ¿te viniste del campamento sin permiso verdad?

-Sí, ¿y qué?

-No no no no, pásale, pásale mira están haciendo las curaciones arriba de la azotea porque nomás allá hay agua, súbete y no te vayas a pelear heee,

-No padrecito, si a mi no me gusta el pleito, pero si me buscan hallan hheee

Se subió, al ratito de haber subido, comencé a oír: “hijo de esto......tu madre”, dije, ya se esta peleando esta vieja, lo primero que le digo es lo primero que hace y estaba yo mirando para arriba y que voy viéndola venir por el aire, miren dio una vuelta y cayo de espaldas en el cemento y ppaasss ahí quedo, tanto que le dije a nuestro Señor, así no quedamos (jajaja) yo tanto que le había dicho que muriera en gracia de Dios, así no quedamos, ya la envolvieron en una alfombra y la llevaron a donde iba a ser la sala de urgencias, la pusieron en unas mesas y llego el Doctor la estaba mirando, en estado de coma, respiraba, y me dijo “no tiene remedio” yo creo que tiene todos los huesos quebrados ahí se la dejo, está bueno y en estado de coma, otra ves a la Virgen de Guadalupe, miren nunca se me hecha para atrás mi Reina, Madrecita Linda, mira pocas veces te pido como esta Madre, mira mis lagrimas te ofrezco todo.

La voy viendo que abre los ojos

-Oye Victoria mira, no vengo a decirte que te confieses eh, vengo a decirte que en unos cuantos minutos, no horas, minutos, estarás ante el tribunal de Dios

-Y ¿qué jijos de......le importa? (jajajaj) ¡Hay que fea mirada! Le relampagueaban los ojos, ¿qué jojos le importa?, ¡Lárguese!

Y yo, no hallaba que decirle, me acorde que ella me había dicho que había sido educada con unas monjitas en un orfanato y le dije:

-Oye victoria, mira piensa tu niñez, ¿te acuerdas cuando estuviste en un internado de niñas pobres en un orfanatorio? De seguro que comulgabas ¿verdad?

-¡Claro!, sino me bajaban las notas, monjas hijas....

Y comenzó hacer recuerdo, pero me acordé que me había dicho que había sido congregante de la Virgen María, miren, eso me dio mucha seguridad, porque una congregante fiel, la Virgen se encarga de todo y le dije:

-Mira Victoria, también me dijiste que habías sido congregante de la Virgen María ¿verdad?

-Sí ¿y qué?

-No, de seguro que cuando recibiste la medalla hiciste una buena confesión y comulgaste bien

-Pues puede ser que sí

Comenzó a cambiar

-Oye, y ¿cantaban en la congregación verdad? ¿Cantaban el Bendita sea
tu Pureza?

Lo primero que se me venia a la cabeza era lo que le preguntaba y miren como que en alas del recuerdo se traslado a su niñez y me dice:

-Y a tres voces padre, viera que bonito

-Ah, ¿y como termina?

Y comenzó a recordar

-No me dejes Madre mía, no me dejes Madre mía

-Repítelo Victoria! Esta es la hora en que la Virgen María te va a pagar, esa comunión
cuando recibiste tu medalla, cuando te consagraste a ella.

Y comienza

-No me dejes Madre mía, no me dejes Madre mía,.

Me arrebata el Cristo..........

-Padre, ¿todavía estoy viva? Confiéseme padre. No me dejes Madre mía.

Válgame Dios ella lloraba y yo lloraba también, le dije:

-Ofrécele tu vida que ya va a terminar

-Sí padre, no me dejes Madre mía, no me dejes Madre mía.

Y mientras tanto dándole la absolución, cuando acabe de darle la absolución vi que comenzó a disminuir la intensidad de su voz, se quedó nomás diciendo "no me dejes Madre mía", movía los labios y ya no pronunciaba, se quedó ahí murió.

Miren cuando estoy narrando esto se me vienen otras vivencias que no sería posible terminar.

 







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