Menu


73. Jonas en el vientre de una ballena.
Miguel siguió esta historia con admiración. Y entonces, con mucha alegría en sus ojos, se dirigió a su madre y le pidió que le contara la vida de Jonás.


Por: Catholic.net | Fuente: Catholic.net



PALABRA DE DIOS: Los marineros, temerosos de la tormenta, alzaron en vilo a Jonás y lo arrojaron al mar, y el mar calmó su furia. Y aquellos hombres que adoraban a ídolos, temieron mucho al Señor. Ofrecieron un sacrificio al Señor y le hicieron votos... El Señor envió un pez gigantesco para que se tragara a Jonás y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días con sus noches. Desde el vientre del pez, Jonás rezó al Señor, su Dios: En el peligro grité al Señor y me atendió, desde el vientre del abismo pedí auxilio y me escuchó... El Señor dio orden al pez de vomitar a Jonás en tierra firme... El Señor le ordenó que fuera a Nínive, una ciudad que hacían falta tres días para recorrerla. Decía: - Dentro de cuarenta días Nínive será arrasada... Cuando se enteró del mensaje, el rey mandó que todos hicieran penitencia por sus pecados y se convirtieran (Jonás 1. 15-16; 21-3,11; 3. 6-7).

ENSEÑANZA

Migue siguió esta historia con admiración. Y entonces, con mucha alegría en sus ojos, se dirigió a su madre y le pidió que le contara la vida de Jonás. Atento, hijo:

Fue un profeta israelita que vivió probablemente en el siglo VIIIº antes de Cristo. Dios le ordenó que fuera a Nínive, capital de Asiria, enemiga de Israel. Tenía que hablar contra la maldad de la gente de allí. En lugar de ello, tomó un barco que iba a Tarsis, en dirección contraria.
Se levantó una tormenta, y Jonás se dio cuenta de que era porque huía de Dios. Pidió a la tripulación que le echaran por la borda.
Cuando lo hicieron, cesó la tormenta. En vez de hundirse, un enorme pez se tragó a Jonás y luego lo arrojó en una playa. Dios le concedió a Jonás una segunda oportunidad. Esta vez el profeta se dirigió a Nínive y avisó al pueblo sobre el juicio de Dios.
Todos, desde el rey para abajo, ayunaron y oraron a Dios, y la ciudad se salvó. Pero Jonás estaba enfadado porque Dios había perdonado al enemigo de Israel. Dios le dio entonces una lección de piedad y de perdón.


DIALOGO: ¿ POR QUÉ FUE CASTIGADO JONÁS?

ORACIÓN


Señor, hoy he tomado conciencia de que la obediencia es preciosa a tus ojos y a los ojos de los profesores y de los padres. Jonás desobedeció y fue castigado tres días en el vientre de una ballena. Pero el Señor - como es bueno - lo perdonó e hizo caso en adelante a todo lo que le mandara. Te pido perdón por mi desobediencia.




Artículo patrocinado.

Gracias a nuestros bienhechores y su generosa ayuda, hacemos posible la publicación de este artículo.

¡Dona Aquí!






Compartir en Google+




Reportar anuncio inapropiado |