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Turismo religioso en Francia
Por los distintos caminos de las creencias, incluso el visitante profano encuentra motivos para coger el cayado y viajar en el tiempo


Por: Maison de la France | Fuente: www.franceguide.com



Los edificios religiosos

Monasterios, abadías, catedrales, iglesias, capillas, los edificios del patrimonio religioso son innumerables en Francia.



  • El monasterio es un lugar donde viven los religiosos de una orden. La abadía, el abacial, el claustro, el priorato, la encomienda, la cartuja, el convento, la ermita, la sala capitular, forman parte del monasterio.


  • La abadía es un monasterio dirigido por un abad o una abadesa. En los siglos XI-XII, se multiplicaron en Francia más de un centenar de abadías magníficas según el modelo fundador del cisterciense actual : Silvacane (Bouches-du-Rhône), Senanque (Vaucluse), Pontigny (Yonne), Noirlac (Cher), Longpont (Aisne), Le Thoronet (Var), Fontenay (Côte-d´Or), L´Epau (Sarthe) figuran entre los más destacados.


  • La catedral es la iglesia episcopal de una diócesis dirigida por un obispo. Las catedrales de Chartres, Reims y París forman parte de las joyas del patrimonio religioso gótico. Son también dignas de mención Poitiers la romana, Albi la roja y Evry la contemporánea.


  • La basílica es un título conferido por el papa a ciertos edificios religiosos, como en Saint-Denis o Lourdes.


  • Iglesia es un término genérico para un edificio consagrado al culto de la religión cristiana. Puede ser abacial, colegial, conventual, parroquial, con un presbiterio y un cementerio.


  • La capilla, más pequeña, es una iglesia que no tiene la categoría de parroquia. Este término, dentro de la iglesia, designa también las capillas absidiales que poseen un altar.

    Estos apelativos, múltiples y complejos, son una aproximación a la evolución religiosa y arquitectónica en Francia.


    Itinerarios inspirados

    Aunque todos los caminos conducen a Roma, hay muchos rodeos turísticos que llevan inevitablemente a Francia en busca de tesoros culturales de temática religiosa. De hecho, la peregrinación es, sin duda alguna, la forma de "turismo" más antigua. Actualmente, se ha convertido en un hilo conductor aglutinante, mezclando los géneros con alegría y respeto mutuo.

    Así pues, los peregrinos que van a Santiago de Compostela se cuentan por miles por los senderos de gran recorrido (Les Chemins de Compostelle: du pèlerinage à la randonnée). Cada uno de los cuatro itinerarios sale de una ciudad histórica y atraviesa Francia a lo largo de unos 800 Km., están señalizados con el emblema de la concha de Santiago y de los santuarios importantes (Vézelay, le Puy-en-Velay, Conques, etc.) y se unen sobre las crestas pirenaicas para dirigirse a continuación hacia Galicia (http://www.chemins-compostelle.com/). Los más fervientes y atrevidos completan este viaje de largo recorrido, pero los senderistas se limitan a recorrer durante sus vacaciones los tramos más hermosos y los lugares con riquezas patrimoniales importantes (Sur le chemin de la foi). Para hacerse una idea, por ejemplo, redescubriendo los desconocidos caminos del Mont-Saint-Michel entre bosquetes normandos y landas bretonas…

    Los visitantes acuden por millones a las ciudades santuario (En terre de pèlerinage) desde Sainte-Anne d´Auray a Paray-le-Monial, entre otras… Pero, para aquellos que buscan lo inédito, la misa anual que se celebra en la cima fronteriza de Rochemelon, en Maurienne (a 3400 m de altitud, después de una larga y agotadora ascensión) es un perfecto ejemplo de las fuertes y, a veces, sorprendentes tradiciones locales. El camino de los Reyes, poco conocido también, nos conduce (fácilmente) caminando hasta la cueva de María Magdalena: este santuario, espectacularmente situado en pleno acantilado de Sainte-Baume, decididamente nos hace descubrir otra Provenza…


    El arte sacro como motivo para un viaje

    Más allá de los motivos específicos, el patrimonio arquitectónico religioso da multitud de ideas de "destinos" en todas las regiones de Francia. Les routes de l´art roman constituyen en sí mismas una temática muy variada: desde las iglesias de Auvernia hechas en piedra volcánica oscura (Issoire, etc.) hasta los claustros de piedra calcárea y clara del sur de la Borgoña (Tournus, etc.), pasando por las capillas rurales de Poitou o del Delfinado.

    Sabiendo que el arte sacro tiene también sus referencias contemporáneas (como la iglesia "museo" de Passy que reúne obras de los mejores pintores abstractos), sólo queda mencionar el patrimonio religioso "rural" más discreto. Ejemplo elocuente son los paisanos campesinos de montaña de antaño (siglos XVI-XVII), que hacían gala de su talento artístico y, durante sus raros días de descanso, se entregaban a la decoración de la iglesia de su pueblo. Y así, en los sorprendentes Caminos del Barroco de Vanoise (http://www.savoie-patrimoine.com/), se desgranan también retablos esculpidos o estatuas pintadas en un estilo barroco muy homogéneo, a veces firmadas por toda una dinastía de montañeros convertidos en artistas, aunque a menudo realizadas por parroquianos anónimos.

    Desde la más humilde de las capillas a las prestigiosas catedrales, cualquier visitante observador podrá encontrar algo interesante en todo este inventario excepcional.


  • Website de la Oficina de Turismo de Francia









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