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La lucha del P. Carlos Ángel Martínez, LC hacia su ordenación sacerdotal
Clero /Historias de sacerdotes

Fuente: somosrc.mx

El miércoles 29 de junio, durante la solemnidad de San Pedro y San Pablo, fue ordenado sacerdote el P. Carlos Ángel Martínez LC, en la parroquia de Nuestra Señora Reina de los Ángeles, en San Pedro Garza García, Nuevo León.

La ceremonia fue presidida por Mons. Juan Armando Pérez Talamantes, obispo auxiliar de Monterrey y acompañado por las comunidades de los Legionarios de Cristo de la misma ciudad.

Durante la misa solemne, el coro conformado por los novicios legionarios se hizo presente, así como también familiares del padre Carlos procedentes de Colombia, miembros del Regnum Christi y amigos que lo acompañaron.

En su homilía, Mons. Juan Armando Pérez Talamantes, exhortó al nuevo sacerdote a vivir entregado completamente al servicio de Dios y la Iglesia, reconociendo su llamado a vivir fuertemente y de manera muy especial el don de la fe, la esperanza y la caridad; como sacerdote fiel y entregado, proclamando la fe del Señor Jesús en donde quiera que esté.

Al término de la celebración, el padre Carlos pidió a Dios que renueve en él, su espíritu de santidad, ofreciéndose al Espíritu Santo para que se haga presente de manera muy especial con sus dones, esperando llevar la presencia y la consolación de Dios a la vida de los demás.

Período de pruebas, lucha y oración

El joven sacerdote ha pasado por una serie de duras pruebas en su camino a la ordenación. Durante un procedimiento quirúrgico contrajo una infección en los discos lumbares que lo ha limitado en su movilidad, corriendo el riesgo de quedar completamente paralizado.

Actualmente está en un largo tratamiento en manos de doctores especializados en Monterrey que le ofrecieron su ayuda. Con esto y el apoyo de incondicional de sus hermanos legionarios de la comunidad, ha podido seguir adelante.

Justo después de su ordenación diaconal en mayo del 2021, el padre Carlos Ángel tuvo que enfrentar otra prueba que puso en riesgo su salud. El joven sacerdote definió en dos palabras ese tiempo: lucha y oración.

Lucha, para sobreponerse de las consecuencias del contagio por COVID que lo mantuvo hospitalizado y por la cual tuvo que invertir varios meses de recuperación.

Oración, porque en medio de sus limitaciones pudo encontrar en la palabra de Dios, el significado para vivir el servicio a través de la oración de intercesión, pensando y pidiendo por el sufrimiento de las personas y muchas otras intenciones que día a día ponía en manos del Señor a través de su propia condición de salud.

El P. Carlos comparte que, en el camino vocacional, se recorren distintas etapas con momentos de prueba y por experiencia propia, recomienda luchar para adaptarse y tratar de vivir con la mejor actitud, tratando de aprovechar al máximo lo que Dios está permitiendo, con o sin limitaciones.

“Creo que es muy importante mantener viva la actitud de seguir a Cristo, al fin de cuentas el sacerdocio se fundamenta en hacer presente la vida de Cristo en el mundo y cuando el sacerdote pierde esa actitud de vida, otros ideales empiezan a reemplazar y a volverse más atractivos. Yo diría que hay que enfocarse en cultivar la actitud de seguimiento de Cristo”. P. Carlos Ángel Martínez, LC

Con confianza en Dios, sigue adelante

El padre desea hacer un llamado a todos los jóvenes que están viviendo un discernimiento vocacional, a confiar en Dios y a poner toda su confianza en Él. Una confianza fuerte para sobreponerse a las dificultades de la mano de los sacramentos, para crecer en fortaleza y en el conocimiento de aquél que los llama a servir.

El nuevo sacerdote legionario, externa el deseo de que Cristo realice todos los planes que tiene para él, pidiendo la renovación constante y perseverancia ante las dificultades, sin perder de vista la actitud de buscar imitarlo en su ministerio sacerdotal y de servir a la Iglesia de la mejor manera.