Para el fiel laico, lo secular es el ámbito privilegiado en que ha de manifestarse la verdad y la fecundidad de la fe, la esperanza y la caridad que mueve su existencia
A semejanza de las primeras comunidades cristianas la comunidad religiosa, como verdadera familia goza de la presencia del Señor a través de su Espíritu
El religioso consuma la plena donación de sí mismo como un sacrificio ofrecido a Dios, por el que toda su existencia se convierte en culto continuo a Dios en amor