“Dios creó el tiempo y el hombre la prisa”. Desde que entramos a este mundo contamos con un cronómetro que marca el inicio de la carrera de la vida en la que todos competimos, pero igualmente también este reloj nos marcará algún día su fin.
Existe una sinceridad profunda que consiste en descubrir la “verdadera verdad” de cuantos nos rodean; en asombrarnos con la belleza arrebatadora de esos pequeños mundos que giran en torno a nosotros y que son nuestros maridos, nuestras mujeres, nuestros p
La marabunta de la tecnología y el progreso de las comunicaciones nos han traído enormes beneficios y comodidades. Sin embargo, nos han hecho olvidar la paciencia. Hoy todo es urgente.
El corazón amoroso de María destaca en la narración del nacimiento de Jesús. Esta es una oportunidad magnífica para descubrir, agradecer y asimilar los altos quilates del amor de nuestra Madre.