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Un verdadero amigo es más que un contacto de e-mail. Es un tesoro en esta tierra, que se camufla de padre, hermano, maestro, compañero… y que no es fácil encontrar en facebook.
Amigos gratis
El e-mail
ha revolucionado dos contextos sociales: la comunicación y la amistad.
La primera, la ha mejorado. La segunda, diluido.
Antiguamente las comunicaciones
se enviaban mediante correos, hombres dedicados a recorrer los caminos
para mantener informados a reyes, príncipes, eclesiásticos, negociantes, señores, familiares
y amantes. Un correo urgente recorría a pie hasta 60
km. en un día. Uno ordinario sólo 35 km. Gracias
al e-mail un correo ordinario y uno urgente recorren la
misma distancia en el mismo tiempo. Tardando hasta 3 ó
4 segundos en darle la vuelta al mundo. Hoy, gracias
al e-mail, políticos, párrocos, empresarios, conocidos y novios se mantienen
informados al instante.
Antiguamente la amistad era un proceso lento,
largo y complejo. Dos personas cruzaban miradas por la calle
y pasaban de largo. A los pocos días se volvían
a encontrar, quizá se sonreían. Luego, coincidían en un negocio,
se saludaban y despedían educadamente. Más tarde se reencontraban en
un transporte público y conversaban durante el trayecto. Uno acompañaba
al otro a su casa. Se cambiaban preguntas “indiferentes”: ¿Qué
te gusta? ¿Qué haces? ¿Cuándo nos vemos? Pero aún no
eran amigos. La amistad florecía en ellos cuando sembraban la
confianza y la flor perduraba más de una vida. En
aquellos tiempos los amigos confiaban en los amigos, porque eran
verdaderos amigos.
Hoy la “amistad” es un proceso rápido, corto
y simple. Basta crear un correo electrónico para recibir propuestas
de amistad. Con un click se puede ser “amigo” de
alguien desconocido. Compartir fotos y simpatía con cientos de personas.
En el mundo actual los “amigos” abundan, son gratis. El
correo electrónico permite cultivar abundantes, íntimas y fieles amistades, conservándolas
en un seguro facebook. Ya no hace falta salir, ver,
saludar, coincidir, hablar, preguntar y mucho menos confiar para gozar
de un amigo.
Carlos, por ejemplo, cuenta con 365 amigos y
27 fotos. Un amigo para cada día del año, si
todo va bien. Cuando envió una circular de amistad, pidiendo
dinero prestado para pagar la colegiatura, recibió trescientos mensajes rebotados,
sesenta virus y cinco respuestas con un tajante ¡no! Carlos
se sorprendió de las “amistosas” respuestas. Pidió a un compañero
en quien confía y le ayudó. Carlos cuenta con un
amigo y un correo saturado de mensajes.
Desde luego que un
amigo no es quien presta dinero, sino quien da la
cara en momentos difíciles. Quien escucha y comprende. Quien busca
por encima de todo nuestro bien. Quien nos ofrece su
cariño y su tiempo. Quien no tiene miedo de decirnos
las cosas claras, porque confía en nosotros. Un verdadero amigo
es más que un contacto de e-mail. Es un tesoro
en esta tierra, que se camufla de padre, hermano, maestro,
compañero… y que no es fácil encontrar en facebook.
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