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Virtudes y Valores
| colaboradores de catholic.net
Autor: Luis Enrique Laredo, L.C. | Fuente: Gama - Virtudes y Valores Hay cosas que el dinero no puede comprar
Frecuentemente la abundancia de dinero nos causa un peligro, nos olvidamos de pasar tiempo en familia.
Hay cosas que el dinero no puede comprar
Un día
le pregunté a mi padre: ¿papá cuanto cuesta tu anillo
de bodas? Me contestó que no tenía precio. Su respuesta
me pareció un tanto extraña. Algunos años más tarde comprendí
el sentido de aquella respuesta. Aquel anillo simboliza para mi
padre el incalculable amor que le tiene a mi madre
y su compromiso de serle fiel hasta que la muerte
los separé, algo que todo el dinero del mundo no
puede comprar.
Por todas partes se habla de la actual crisis
económica, sin duda a muchos ya les ha afectado,
a unos más a otros menos. Suena imposible, pero esta
recesión en la economía mundial nos ofrece una oportunidad de
oro, el mejor momento para hacer una de las mejores
inversiones de nuestra vida, ¿a qué me refiero?, a la
vida en familia.
Frecuentemente la abundancia de dinero nos causa un
peligro, nos olvidamos de pasar tiempo en familia. El deseo
y el afán de adquirir el nuevo producto que anuncian
en la televisión o la nueva prenda de ropa que
está de moda nos hacen olvidarnos de quienes realmente pueden
hacernos felices: nuestros seres queridos.
Obviamente todos necesitamos bienes materiales, en
sí mismos no tienen nada de malo, el problema surge
cuando los convertimos en el fin de nuestra existencia y
como tarde o temprano se acaban, nunca nos hacen felices.
Analicemos un ejemplo, un niño de cinco años con su
nuevo juguete, su regalo de cumpleaños, un coche de control
remoto que le acaba de regalar su mamá, ¿cuánto tiempo
le va a hacer feliz?, quizá un para de semanas,
si no lo destruye antes, sin embargo el cariño y
el amor de su madre le acompañarán todos los años
de su vida.
Muchas veces pensamos que regalar algo costoso a
uno de nuestros familiares es suficiente para hacerle feliz, pero
no lo es, hasta el producto más cotizado nos termina
aburriendo. Si un padre realmente quiere expresarle a su hijo
cuanto le quiere tiene que ofrecerle algo más valioso
que un juguete, tiene que darle su tiempo, probablemente un
juego entre padre e hijo o un paseo juntos tendrán
más valor a largo plazo que cualquier objeto que se
compre con dinero
Por lo tanto, si en estos días no
hay suficiente dinero para comprar un coche último modelo o
los zapatos que anuncia la estrella de cine, no hay
nada de que preocuparse, hay algo muy valioso que se
puede comprar, y lo mejor de todo es que no
hay que gastar un solo centavo. Ahora es el mejor
momento para invertir en la sonrisa de un hijo o
en la alegría de unos padres, no pierdas está oportunidad,
haz felices a los que viven a tu alrededor.
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