La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Virtudes y Valores
| colaboradores de catholic.net
Autor: Francisco Javier Carrión, L.C. | Fuente: Gama - Virtudes y Valores Emmanuel, Dios con nosotros
Dios ha bajado hasta nosotros en forma humana. Dios se ha humillado hasta hacerse hombre para curarnos el alma y, si el alma lo necesita, también el cuerpo.
Campaña Virtudes y Valores
en la Liturgia. Del 16 al 25 de diciembre, como
preparación próxima a la Navidad, desarrollaremos esta campaña. Regala una
suscripción si aún no lo has hecho http://es.catholic.net/virtudesyvalores/regalo.php
Cuando san Pablo curó al paralítico de Listra (Hch 14,8-18)
la muchedumbre pagana pensó que tenía delante a un dios.
Y decían: “dioses han bajado hasta nosotros en forma humana”.
Pablo se acompañaba de Bernabé al que el pueblo llamó
Zeus, y a Pablo, que era el que hablaba, le
llamaron Hermes.
Y es que el pueblo de Listra creía en
los dioses pero, más aún, se creía necesitado de los
dioses y estaba abierto a la posibilidad de que “los
dioses estuvieran entre ellos”.
Pero lo que para los habitantes de
Listra no era sino un imposible, se hace posible y
real en la Navidad. Ya no dioses imaginarios, sino el
Dios verdadero viene a vivir con nosotros. Emmanuel significa: “Dios
con nosotros”. Dios ha bajado hasta nosotros en forma humana.
Dios se ha humillado hasta hacerse hombre para curarnos el
alma y, si el alma lo necesita, también el cuerpo.
Pero
el mundo de hoy está muy lejos de la actitud
de los de Listra. Hoy no nos sentimos necesitados de
Dios. No aceptamos que un salvador venga de fuera, nos
bastamos a nosotros mismos. No somos capaces de reconocer la
enfermedad de nuestra alma, la cojera de nuestra conciencia, la
debilidad de nuestro amor. Y por todo eso necesitamos que
Otro nos cure y nos salve. Y para eso se
necesita una dosis muy grande de humildad.
El mundo de hoy
no quiere que “Dios esté con nosotros” porque piensa que
su presencia le va a quitar la libertad al mundo.
Cuando lo que hace Dios es enseñar el camino de
la libertad, el modo humano de caminar con ella. Y
tanto no quiere el mundo que “Dios esté con nosotros”
que se afana en negar la Navidad y vestir estas
fiestas con ropajes de jolgorio sin sentido y gastos superfluos
y quitar las imágenes que nos recuerdan que Dios está
entre nosotros.
Dios está entre nosotros, camina a nuestro lado. Dios
está con nosotros, lucha en nuestro favor. Decía San Pablo:
“Si Dios con nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Rm 8,31) Dios
está por nosotros, nace en Belén para morir en la
cruz y salvarnos. Dios está en nosotros, habita en nuestra
alma por la vida de gracia.
Pablo, con mucha dificultad, logró
convencer a la multitud de que no era un dios,
sino un simple mortal. La actitud de Pablo deber ser
la nuestra, la humildad. El sentido de la Navidad está
en reconocernos lo que somos, hombres pobres necesitados de Dios.
No somos dioses por más que sintamos la tentación de
hacer las cosas por nosotros mismos sin mirar a Dios
ni siquiera de reojo.
Mirar a Dios... la noche de Navidad
no levantes la vista para mirar a Dios en el
cielo, baja la vista para verlo dormido en el pesebre
y cree que ese Niño indefenso puede ayudarte. Acéptalo. Siente
necesidad de su amor.
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR