La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno! [Expandir]
> Inglés
> Francés
> Italiano
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
 
 
 
 
Virtudes y Valores | colaboradores de catholic.net

Autor: Luis Hugo López, L.C. | Fuente: Gama - Virtudes y Valores
Me gustaría ser el buey
Navidad es un buen momento para ver nuestras faltas a la luz del amor de Dios y dejarnos cegar por su misericordia.
 


Campaña Virtudes y Valores en la familia. Regala una suscripción si aún no lo has hecho. De diciembre a enero, como preparación para el Encuentro Mundial de las Familias, desarrollaremos esta campaña.

Una vez, una maestra le preguntó a un niño de primaria qué personaje quería representar en la obra de teatro navideña del colegio. Y el niño respondió: «maestra, me gustaría ser el buey».

La maestra se llevó las manos a la boca y le dijo que no fuera grosero. Pero el niño le replicó que así se lo había dicho su hermano mayor que está estudiando para ser sacerdote. Y le explicó: “mire, maestra, el Niño Dios es un bebé pequeñito, y está haciendo mucho frío allá afuera. Por eso necesita calor. El oro, el incienso, y la mirra son buenos, pero ahora no los necesita. No los puede tomar con sus manitas. Sólo tiene frío. Y el buey le da calor al estar a su lado. Por eso en navidad me gusta ser el buey”.

Llegó el día de la representación y todo el público se llevó una grata sorpresa cuando vieron que el buey no paró de soplar aire caliente al recién nacido durante toda la obra de teatro.

Este niño realizó bien su papel. Así también se puede entender la misa de Noche Buena: las personas se acercan al Niño Dios, en la misa de Noche Buena, representando a algún personaje del Nacimiento. Es curioso, el niño escogió no el personaje más bello sino un personaje que podía satisfacer una necesidad del Niño Dios.

Cada persona debería preguntarse: ¿qué personaje le gustaría ser cuando esté delante del Niño Dios en la noche de Navidad?

Quizá haya muchas distracciones que impiden hacer esta pequeña reflexión. En estos días se acostumbra comprar muchos regalos para los seres queridos. Y se puede olvidar que hay un Niño a punto de nacer. Jesús, envuelto en pañales y recostado en un pesebre, nunca pedirá demasiado a ninguno. Sólo reclamará un poco de compañía. Una noche, sólo una noche, pide ser acompañado. Pero mucha gente en la misa de Noche Buena lejos de representar al Buey se parece a los posaderos…

El buey es un personaje muy interesante para representarlo en la Misa de Noche Buena. No poseía grandes riquezas para poder obsequiar al Niño Dios como los otros, ni siquiera estaba engalanado. Simplemente era buey. Todo su ser y poseer era él mismo y no tuvo pena de estar presente ante Dios en la noche más especial de los tiempos. A María y José no les importó que el buey estuviera un poco sucio, como lo están todos los bueyes en los establos, porque sabían que el buey le hacía el frío más llevadero a su Hijito.

En esta noche, como en la tarde del Calvario, Cristo nos dice: «tengo sed». Tengo sed de almas que están alejadas de mí y por las cuales he venido. Sólo que ahora no son palabras, son quejiditos de un recién nacido.

Por eso, realmente, no importa lo que uno sea o lo qué haya hecho. Lo que importa es tener esa confianza de ser aceptado por el Niño Dios. No hay que tener miedo. Jesús no miró la suciedad o el aspecto del buey sino su humildad. La humildad es la primera condición para estar cerca de Jesús. Así también Jesús acoge a las almas que, con humildad, conscientes de su pequeñez y de su pecado, se acercan a Él.

Navidad es un buen momento para ver nuestras faltas a la luz del amor de Dios y dejarnos cegar por su misericordia. Haz la prueba y verás qué bueno es el señor. Jesús tiene frío porque hay muchas almas alejadas de Él. Acércate al Niño Dios en esta Navidad.





¡Vence el mal con el bien!

El servicio es gratuito



Si quieres comunicarte con el autor de este artículo, escribe un mensaje a
virtudesyvalores@arcol.org

Regala una suscripción totalmente gratis http://es.catholic.net/virtudesyvalores/regalo.php

Suscríbete por primera vez a nuestros servicios http://es.catholic.net/virtudesyvalores
 
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
 
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
Descargarlo a tu Palm
.
  Suscripción canal RSS

Escribir un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email Formato invalido. (no será publicado)

 País

Comentario




* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.

 
Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
 |   Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Política de privacidad   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2009 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
El lugar de encuentro de los católicos en la red