La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Virtudes y Valores
| colaboradores de catholic.net
Autor: Alexis Gatica Andrade, L.C. | Fuente: Catholic.net La obediencia no es para bobos
La obediencia, ese someter mi juicio a alguien, ese dejar de lado lo que pienso y quiero para pensar y querer lo que el otro quiera, parece lo más ridículo y loco para este mundo independiente.
¿Deseas estar informado sobre
las actividades semanales del Papa? Recibe Antorcha, el servicio de
resumen semanal de las actividades del Santo Padre. Solicita suscripción
aquí.
Recuerdo que cuando era pequeño, sentía unas locas
ganas de violar las reglas. Mi mamá me decía algo
y yo quería y buscaba hacerlo del modo totalmente contrario,
para probarme a mí mismo y a mis padres que
era posible una segunda vía. Un día, en la escuela,
hice un examen, y queriendo innovar seguí mis métodos de
desarrollo, y pensé que había hecho un examen magistral. A
los dos días llegó el resultado: reprobado. ¿Cuál fue la
causa? No hice lo que el profesor quería. Esto me
ayudó a comprender, que no siempre lo que pensamos o
queremos va a ser el camino hacia la felicidad.
Ahora trabajo
como profesor, y puedo comprobar esa sed de libertad,
y esa locura por innovar en las mentes y corazones
de tantos jóvenes y personas. El lema, implícito o explícito,
es Llevar la contraria, Nadar contra corriente, y todavía más
se dice La obediencia es para bobos. La misma moda
nos muestra esa carrera por ver quien es el más
creativo (pearcings en la lengua, en la nariz, barbas kilométricas,
jeans desteñidos, etc.) y no se diga de la moral,
en donde lo natural pasó a ser retrógrado, y lo
anormal el común parámetro de conducta (casamiento entre hombres, noviazgo
entre mujeres, suicidios asistidos, etc.) Y esa sed nos
ciega, hasta el punto de creer que mi modo de
vivir es el más lícito y el más excelente.
La
obediencia, ese someter mi juicio a alguien, ese dejar de
lado lo que pienso y quiero para pensar y querer
lo que el otro quiera, parece lo más ridículo y
loco para este mundo independiente. Obedecer implica un granito de
humildad, para reconocer y aceptar que en esta ocasión o
en otras más, no tengo la razón; implica honestidad y
realismo, pues yo no soy el único ser en este
mundo, sino que estoy rodeado de personas, que en su
mayoría, tuvieron la misma edad que yo tengo, y que
pasaron por la misma circunstancia y sienten lo mismo que
yo siento. Obedecer no es acatar rabiosamente o inconscientemente una
orden; no es hacer lo que el otro me pide,
con la esperanza de que el otro se equivoque. Obedecer
es confiar. Así como tú obedeces el semáforo, confiando que
es por tu bien, así hemos de confiar también en
los demás, sobretodo en los que tienen alguna ascendencia sobre
mí: mis padres, mis abuelos, mis profesores, mis jefes de
trabajo. La obediencia en fin, no es para bobos, sino
que es para inteligentes, pues la inteligencia busca lo mejor
para uno mismo, y cuando lo encuentra, lo presenta a
la voluntad y ella lo elige y lo realiza.
Quien no
confía ahora, quien no quiere obedecer ahora, los golpes de
la vida serán sus mejores maestros. Tarde o temprano, hemos
de aprender a dejar de ser bobos, y así aprender
a ser inteligentes por el amor y la confianza.
¡Vence
el mal con el bien!
El servicio es gratuito
Si quiere comunicarse
con el autor, envíe un mensaje a: jem@arcol.org
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR