La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Virtudes y Valores
| colaboradores de catholic.net
Autor: Juan Pablo Rendón, LC | Fuente: GAMA - Virtudes y valores La formación
En medio de tantos gritos (moda, libertad, dinero, naturaleza, deporte…) hay uno que es más sonoro y aún así sobresale por encima de los otros, este es el de la formación.
¿Deseas recibir trabajos de
análisis, artículos de fondo, opinión y reflexiones sobre temas de
actualidad? Recibe el servicio semanal de Gama. Para solicitarlo
envía un mensaje a equipogama@arcol.org
¿Deseas
estar informado sobre las actividades semanales del Papa? Recibe Antorcha,
el servicio de resumen semanal de las actividades del Santo
Padre. Solicita suscripción aquí.
Nadie puede tener toda la ciencia
en su cabeza. Se conocen personas que quieren conseguirlo y
es admirable su esfuerzo y aquello que pueden lograr,
pero desafortunadamente no lo pueden tener todo en la
memoria. En el siglo XV y XVI se conseguía
saberlo todo, pero a base de mucha esfuerzo y sincero
deseo. Muestra de ello es el gran Leonardo Da Vinci,
el hombre universal: pintor, escultor, científico - estudios de
anatomía, botánica, vuelo de aves… - ingeniero, músico. El
saber humano era aún pequeño, y era posible abarcarlo. De
igual forma en el siglo XVIII se logró hacer un
compendio de toda la sabiduría conocida por medio de la
enciclopedia. Era relativamente fácil estudiarla. Resultaron veintiocho volúmenes de todo
el saber humano. No fue tarea muy complicada.
Si antes se
logró, ¿por qué ahora no? Lógicamente todos nuestros saberes ya
están escritos, pero ahora es sumamente difícil que un
hombre lo pueda saber todo; ya que la ciencia y
la técnica han dado pasos gigantescos en el siglo pasado
y continúan dándolos.
Si una persona logra ser arquitecto es probable
que pueda estudiar también medicina. Podrá de igual forma sacar
su título de abogado, pero… ya se le está acabando
la vida. Ha logrado cubrir tres campos del saber, pero
es muy poco para saberlo todo.
En medio de tantos gritos
(moda, libertad, dinero, naturaleza, deporte…) hay uno que es
más sonoro y aún así sobresale por encima de
los otros, este es el de la formación.
Para no ser
un extraño en este mundo es necesaria la formación. Somos
hijos de nuestro tiempo y debemos estar en él con
conciencia de lo que somos. No es correcto tomar
una actitud indiferente, apática. Por eso vemos que esta tendencia
a tener una buena formación es cada día más común
y corriente. No se necesitan muchas técnicas ni métodos para
comprender lo importante que es.
La mayoría de las personas lo
saben y viven dándole gran importancia a esta realidad. Pero,
¿saber por saber? No. La clave está en saber saber.
En medio de tanta información te ahogas, es necesario aprender
a saber. Miles de datos giran alrededor de nosotros: cifras,
estadísticas, esquemas, resultados, aspectos comprensibles, etc. Todo esto es llamativo
y sería muy interesante tenerlo bajo nuestro dominio, pero a
veces estamos expuestos a ser un objeto manipulable por información
externa y quizá errónea.
Cada persona que quiera progresar, que quiera
ser útil en esta vida tan corta que tenemos, debería
tener su propio “firewall” a ejemplo de los usuarios de
Internet. Nadie te va a formar, tú mismo eres quien
debes formarte, eres tú quien te construyes poco a poco
utilizando aquellos materiales que más te sirvan.
Como persona humana
somos únicos; Dios nos ha dotado de cualidades y depende
de nosotros el fruto que de ellas resulten. Dios también
nos ha dado libertad para decidir nuestros intereses, cuál será
la carrera, cuáles serán nuestros estudios, y todo depende en
el por qué y por quién lo hagamos. Lo que
nos realizará no serán los actos que realicemos para y
por nosotros, sino lo que hagamos por Dios y por
nuestros hermanos, los hombres.
Hacen falta personas preparadas, no personas que
saben mucho, sino personas que han sabido aprender. No personas
que sólo estudian para su propio provecho, sino personas que
son conscientes de que a su lado hay otros seres
humanos que le piden una mano de ayuda. No es
simple filantropía, es ley natural, es la forma de vivir
junto a los otros seres que también han sido
pensados por el creador.
Esto parece una invitación como muchas otras:
lo es, y está de nuestra parte aceptarla, está de
nuestra parte ser personas a la que se les puede
agradecer. Tu formación depende de ti, pero recuerda que no
sólo es para ti, ¿acaso no habrá otro faro que
ilumine un mundo lleno de tanta oscuridad?
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR