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Autor: P. Jorge Loring El “Lignum Crucis” de Santo Toribio de Liébana
El «Lignum Crucis»: un fragmento de la cruz del Salvador.
El “Lignum Crucis” de Santo Toribio de Liébana
Toda la documentación de este vídeo está sacada
del libro de Pedro Álvarez titulado: «El Monasterio de Santo
Toribio de Liébana y el “Lignum Crucis”».
La fundación del
Monasterio se atribuye a Toribio «el monje». Se remonta al
siglo VI. Los primeros documentos que se conservan son del
siglo IX: uno del año 828, otro del 831 y
otro del 885. Entonces se llamaba Monasterio de San Martín.
Este Monasterio se convierte en foco de atención de la
nobleza lebaniega, y allí convergen las aportaciones de la comarca.
Allí fueron enterrados los restos del monje Toribio que había
comenzado la cristianización de Liébana. Más tarde el Monasterio unió
los nombres de San Martín y de Santo Toribio. Así
aparecen los dos nombres unidos en un documento de 1125.
Desde 1181 el nombre del Monasterio se reduce al de
Santo Toribio, por estar enterrados ahí los restos de Santo
Toribio «el monje» y de Santo Toribio Obispo de Astorga.
En
esta fecha se constituye la Cofradía de Santo Toribio. En
1981 la Cofradía conmemoró el VIIIº centenario de su fundación,
y el Vaticano le concedió el privilegio de ganar indulgencias
durante trece días por ser la Cofradía más antigua de
España y probablemente de toda la cristiandad.
Esta Cofradía de Santo
Toribio se fundó, en 1181, por los Obispos: Juan, Obispo
de León; Raimundo, Obispo de Palencia; Rodrigo, Obispo de Oviedo;
y Marino, Obispo de Burgos.
Con el paso del tiempo se
denominó «de la Santísima Cruz» por la creciente devoción que
se fue manifestando debido a la presencia en el Monasterio
del «Lignum Crucis». La Cofradía cuenta en la actualidad con
más de 3.500 cofrades de varias poblaciones españolas y algunas
del extranjero. El 60% son de la comarca de Liébana.
Hay 270 de Santander, capital; y 186 de Madrid.
Una
de las tradiciones más antiguas del Monasterio es «la vez»,
que consiste en acudir dos personas de cada pueblo lebaniego,
por turno, para venerar el «Lignum Crucis» los viernes comprendidos
entre el 16 de Abril, fiesta de Santo Toribio, y
el 16 de Octubre, fiesta de San Froilán. Actualmente la
«vez» se clausura el último domingo de Octubre.
***
El
hecho de que en este Monasterio estén enterrados los restos
de los dos Toribios se presta a confusiones. Sin embargo,
entre los dos hay cien años de diferencia. Pero tienen
algunos puntos de coincidencia: los dos predicaron contra la herejía
de Prisciliano, y los dos eran oriundos de Liébana.
Santo
Toribio «el monje» nació a fines del siglo V, probablemente
en Turieno, pueblo situado en las inmediaciones del Monasterio. Floreció
por los años 530, como consta por una carta laudatoria
que le envió Montano, Arzobispo de Toledo, fechada el año
527.
A mediados del siglo VI juntó cinco compañeros y tomaron
el hábito y Regla de San Benito, que en aquel
tiempo comenzaba a florecer. Con ellos fundó el convento de
San Martín de Liébana, que fue, en antigüedad, el segundo
o tercer monasterio benedictino de España, ya en tiempos de
San Benito. Santo Toribio «el monje» fue nombrado Obispo de
Palencia, según el grabado de Juan Petrosqui, que tenemos en
pantalla.
Santo Toribio, Obispo de Astorga, nació en esta ciudad
por el año 400. Fue nombrado Obispo de Astorga por
el Papa San León Magno el año 448. Murió en
Astorga el 16 de Abril del 460. En el interior
de la iglesia de Santo Toribio, y en ábside del
evangelio, se conserva una estatua yacente policromada de Santo Toribio,
realizada en madera de olmo de Burgos, a principios de
siglo XIV.
Los peregrinos tomaban astillas de la estatua, como reliquias.
Actualmente se conserva en l interior de una urna de
cristal. En la fachada meridional de la iglesia se encuentran
dos puertas. Una de ellas, la principal, parece ser aprovechada
del viejo edificio románico, a la que se incorporaron, en
1256, unos capiteles más recientes. La otra es la Puerta
del Perdón, que pudo ser construida en el siglo XVI,
y que se abre en los Años Santos para que
pasen los peregrinos que van a ganar el jubileo. El
claustro del Monasterio se construyó en el siglo XVII, y
es de tradición herreriana.
***
Cuando las tropas musulmanas del
Moro Muza amenazaban conquistar Astorga el año 714, los astorganos
trasladaron los restos de Santo Toribio a Liébana, juntamente con
las reliquias que él había traído de Palestina, con permiso
del Patriarca de Jerusalén, donde él era Custodio del Santo
Sepulcro. Entre estas reliquias descollaba el «Lignum Crucis»: un fragmento
de la cruz del Salvador.
El «Lignum Crucis» se cita
por vez primera en el inventario que mandó realizar el
Prior del Monasterio de Santo Toribio, en el año 1316,
con estas palabras: «et la cruz de plata con
el “lignum Domini”».
El P. Sandoval, cronista de la orden
benedictina, visitó el Monasterio a finales del siglo XVI y
nos cita la presencia del «Lignum Crucis», que había sido
aserrado, a mediados de dicho siglo, y colocado en forma
de cruz. En 1660 se había expuesto durante más de
quince días a los fieles.
El 24 de Septiembre de
1678 estaba guardado en una caja y funda de plata
junto al cuerpo de Santo Toribio, con otras reliquias traídas
de Jerusalén, por el Obispo de Astorga, donde él había
sido Custodio del Santo Sepulcro.
En 1808, ante el peligro
de las tropas francesas, el «Lignum Crucis» fue ocultado en
Cueva Santa, hasta que pasó el peligro a mediados de
1811.
Los benedictinos estuvieron en Santo Toribio de Liébana hasta
la desamortización de Mendizábal (1836-1841). Entonces pasó a la diócesis
de León. El 1º de Mayo de 1956 el Monasterio
pasa a la diócesis de Santander. Y el 16 de
Abril de 1961 los franciscanos se hacen cargo del Monasterio.
Con notable celo han promocionado las actividades apostólicas y dado
importante auge a los Años Jubilares para que sean una
manifestación de fe, con esmerada atención a los miles de
peregrinos que llegan al Monasterio.
El Año Jubilar data de
tiempos inmemoriales. En 1507 el Papa Julio II reconoció al
Monasterio de Santo Toribio el jubileo durante una semana. Dicho
jubileo tiene lugar cuando la fiesta de Santo Toribio (el
16 de Abril) coincide en domingo. Hasta 1967 el Año
Jubilar era un Jubileo Menor que abarcaba desde el 16
de Abril hasta los siete días siguientes. Fue entonces cuando
el Papa Pablo VI lo prolonga todo un año.
En los
Años Jubilares han venido al Monasterio, para venerar el «Lignum
Crucis», el rey Alfonso XIII con la reina Victoria Eugenia
(1905), Franco (1967), los príncipes Juan Carlos y Sofía (1971)
y la infanta Cristina (1995).
***
El Obispo de León,
José Álvarez de Miranda, concedió el escudo nobiliario religioso del
Arciprestazgo de Liébana el 15 de Marzo de 1917 con
el fin de que quede testimonio y recuerdo de la
vida religiosa de la comarca a través de los siglos.
***
Durante la guerra civil española del 36, el párroco
D. Francisco Galiante, en unión de su cuñado D. Froilán
Blanco escondieron la sagrada reliquia enterrándola al pie de una
higuera, en Agosto del 36, ante el peligro de profanación
en vista del cariz que tomaban los acontecimientos. Efectivamente, el
30 de Septiembre de 1936, los milicianos asaltaron el Monasterio,
robaron los vasos sagrados, mutilaron las imágenes, algunas de las
cuales eran verdaderas obras de arte, y hasta fusilaron las
imágenes de los cuatro evangelistas que figuraban en la cúpula
del camarín. También intentaron profanar el «Lignum Crucis» abriendo la
caja fuerte que conservaba el relicario, pero éste ya estaba
escondido en otro sitio, y así pudo salvarse.
El 13
de Septiembre de 1938, liberada la zona, después de comprobarse
por testigos la autenticidad de la reliquia, se trasladó en
procesión solemne desde la iglesia parroquial de Potes al Monasterio.
Con esta ocasión se hizo una medición de la reliquia
con este resultado: 63 cms. el palo vertical. 39 cms el palo
horizontal. El ancho oscila entre 4 y 9,5 cms. El grosor es
de 1,5 cms. Por lo tanto es el mayor fragmento que
se conserva hoy en el mundo de la cruz de
Nuestro Señor Jesucristo.
El 20 de Diciembre de 1955 se
levanta acta notarial en la que Froilán Blanco relata detalladamente
todo lo relacionado con el ocultamiento de la sagrada reliquia
durante la guerra civil, pues él mismo fue el autor.
Después de la guerra civil, el Servicio Nacional de Regiones
Devastadas restauró el monasterio que había quedado en estado desolador.
El 11 de Agosto de 1953 el Monasterio fue declarado
Monumento Histórico-Artístico.
***
El «Lignum Crucis» se traslada una vez al
año desde el Monasterio a la iglesia parroquial de San
Vicente Mártir, patrono de la villa de Potes. Antiguamente se
trasladaba el 22 de Enero. En la actualidad se traslada
el Domingo de Pascua.
El «Lignum Crucis» fue trasladado fuera de
Liébana por primera vez en 1957, para presidir una Santa
Misión en Santander. Con esta ocasión se concedió al «Lignum
Crucis» los máximos honores militares.
A partir de esta fecha ha
realizado siete viajes: a Madrid, a Astorga, de nuevo a
Santander en tres ocasiones, y a Sevilla en 1992
para presidir la clausura del Congreso Mundial de Hermandades de
la Vera Cruz.
***
En las excavaciones de 1964-65
se ha descubierto que bajo la iglesia actual hubo un
primer edificio pre-románico, después un edificio románico, tal vez del
siglo XI, y posteriormente el edificio gótico de 1256 cuyas
obras se prolongaron hasta 1292.
En este año de 1256 Fernando,
Obispo de Palencia, pide a los fieles que contribuyan con
limosnas a la construcción de la iglesia de Santo Toribio,
concediendo indulgencias. En pantalla dicho documento.
En los alrededores del
Monasterio había varias ermitas de las cuales alguna todavía se
conserva, como la de San Miguel, Santa Catalina, San Juan,
San Julián, El Pilar, y la Cueva Santa, oratorio rupestre,
donde, según la tradición, con frecuencia se retiraba a orar
Santo Toribio «el monje». Junto a la Cueva Santa aún
quedan los cimientos de la ermita de Los Ángeles.
***
En la historia del Monasterio de Santo Toribio de Liébana
descolló el monje Beato, en el siglo VIII, que escribió
un Comentario al Apocalipsis, que fue uno de los libros
más leídos en los ambientes monacales de la Edad Media,
y que contribuyó al desarrollo del arte medieval con las
famosas miniaturas que fueron incluyéndose en sucesivas copias junto a
los textos. Recientemente lo ha publicado la BAC. También refutó
el «adopcionismo» propugnado por Elipando, Arzobispo de Toledo, que consideraba
a Cristo Hijo Adoptivo del Padre; por lo tanto, discutiendo
su divinidad.
En el interior del zaguán que da acceso
al claustro del Monasterio se encuentra un bajo-relieve que representa
al Beato de Liébana, obra del escultor Jesús Otero.
***
El lugar donde está el cuerpo de Santo Toribio se
desconoce. El autor del libro que he utilizado para este
trabajo, D. Pedro Álvarez, opina que está debajo del baldaquino.
Pero mientras no se realicen sondeos en este lugar, no
se puede salir de la duda.
La capilla del
«Lignum Crucis» fue fundada, a principios del siglo XVIII, por
Francisco de Otero y Cosío, natural de Turieno, siendo Arzobispo
de Santa Fe de Bogotá. En el interior de un
artístico baldaquino se guarda y venera la reliquia. En el
muro izquierdo del presbiterio aparece la figura orante del fundador
tallada en piedra.
***
Pero sin duda, lo más importante
del Monasterio es el «Lignum Crucis» por ser el mayor
fragmento de la cruz de Jesucristo que se conserva en
el mundo. Se lo trajo Santo Toribio de Jerusalén, donde
era Guardián de las reliquias, a Astorga, de donde le
habían nombrado Obispo. Y cuando la invasión musulmana fue trasladado
a Liébana con los restos de Santo Toribio.
La cruz
de Cristo fue descubierta por Santa Elena, madre del emperador
Constantino, que mandó hacer excavaciones en el monte Calvario para
buscarla. Allí aparecieron tres cruces. Para saber cuál era la
de Cristo, Macario, entonces Obispo de Jerusalén, después de hacer
rogativas implorando la luz del cielo, hizo colocar el cadáver
de un hombre sobre cada una de las tres cruces.
Al establecer contacto con la de Cristo, resucitó.
El relicario
donde se conserva fue reformado en 1801, y de nuevo
en 1906 y 1947. La última reparación se ha realizado
en 1972, siendo Obispo de Santander D. Juan Antonio del
Val.
***
Este «Lignum Crucis» ha sido analizado en Madrid
por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, y las conclusiones
fueron enviadas al Capellán del Monasterio, Desiderio Gómez Señas, el
2 de Julio de 1958. Las conclusiones de este estudio
se pueden resumir así: los estudios microscópicos realizados en esta
muestra atestiguan que se trata de un ciprés «sempervivens L»,
abundante en Palestina. La edad de la madera es extremadamente
vieja, y nada se opone a que alcance una edad
superior a los dos mil años, por lo tanto pudo
pertenecer a la cruz de Nuestro Señor Jesucristo.
Estos son
los datos para afirmar que el «Lignum Crucis» de Santo
Toribio de Liébana puede ser un fragmento de la cruz
en que murió Nuestro Señor Jesucristo.
N.B.: Esta conferencia
está disponible en DISCO COMPACTO (CD) y en vídeo. Todos
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