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Autor: www.mundogar.com Un suculento viaje por Francia
La cocina en Francia es la cocina de los reyes y de la nobleza
Un suculento viaje por Francia
Hundiendo sus raíces en la Roma Clásica, la gastronomía francesa
ha llegado a ser un de los mayores reductos del
buen gusto, la sensualidad y la libertad. Vinos maravillosos, postres
deliciosos, hermosas ensaladas y exquisitos quesos se dan cita en
su mesa.
Se dice habitualmente que la gastronomía de un
país es un fiel retrato de su historia y cultura.
Pocos países hacen tanta justicia a esta afirmación, como Francia.
Un país con una fuerte y poderosa historia, en donde
el arte resulta fundamental y para el que la libertad,
el refinamiento y la sensualidad son valores básicos, no podía
haber concebido una cocina de otro tipo.
Innovadora y liberal
La cocina en Francia es la cocina de los reyes
y de la nobleza. En ella se dan cita en
su justa medida, la presencia encantadora y la sencillez elegante.
Todo ello sin olvidar el espíritu innovador y la curiosidad
desbordante que durante siglos han colocado a Francia a la
vanguardia del progreso tecnológico y científico.
Otra característica que no
se puede dejar de lado es el carácter reservado y
singular del protocolo, que desestima la costumbre hispánica de halagar
los alimentos y charlar acerca de su preparación y guiso.
Rural y urbana
La cocina francesa no vacila en producir
nuevos platos, incorporando los productos y costumbres alimentarias de otras
regiones y países. De esta forma, encontramos en el país
galo, una de las mesas más ricas y heterogéneas de
las que pueden ser disfrutadas. No es casualidad que los
restaurantes franceses hayan sido uno de los principales locales de
reunión de la alta sociedad, en todo el mundo.
Sin
embargo, existe otra gastronomía francesa que, siendo en igual medida
valiosa y exquisita, ha sido en menor medida exportada. Hablamos
de la cocina rural, de los pueblos y de las
amas de casa. Una cocina sensacional que, aparentando ser más
tosca, poco tiene que envidiar a su popular hermana.
Las
especialidades más exquisitas
A pesar de ser una de las
gastronomías más ricas y variadas, la cocina francesa no ha
perdido su carácter. Aun permanecen bien definidos aquellos pilares que
le otorgan fuerza a su personalidad y elegancia a su
aroma.
Las panaderías. Francia posee una de las mayores fortunas
en cuanto a panes y repostería se refiere. Los más
extravagantes caprichos del paladar pueden ser satisfechos mediante el disfrute
de sus pastelitos, buñuelos, merengues y madalenas.
Las charcuterías. Los
franceses adoran el sabor de las carnes frías, cuya variedad
resulta envidiable y especialmente satisfactoria.
Los quesos. En Francia pueden encontrarse
alrededor de 350 variedades de quesos, lo cual sitúa al
país galo a la cabeza de la producción mundial de
este alimento. Entre ellos destacan 2 variedades muy conocidas y
popularizadas: el Camambert y el Fromage Fermier.
La Mousse. Esta palabra,
que en francés se traduce como espuma, recoge la esencia
fundamental del refinamiento de la buena mesa francesa. Se aplica
tanto a los famosos champagnes y vinos espumosos, como al
sabroso Foie Grass francés y a la reconocida Mousse de
Chocolate. En la Mousse se reúne el placer de la
presencia, la singularidad del tacto y el exquisito sabor que
anuncia la cultura franca.
Ensaladas para todos los gustos. En la
comida tradicional francesa, rara vez falta la ensalada, fruto de
lo más tierno de la huerta gala. Estos sanos y
ligeros platos, a menudo contienen carnes frías, como son el
pollo o la ternera, que en manos francesas la convierten
en un manjar capaz de asumir y presumir de mil
formas.
Salsas y cremas. La gran elaboración y distinción de los
guisos franceses queda patente en su repertorio de salsas y
cremas. En ellas puede disfrutarse de toda la suavidad, distinción
y sensualidad del gusto francés.
Mil muestras de variedad y
alegría
Pero aquí no acaba todo: los Caracoles de Borgoña,
el Pissaldier de Provenza, el Paté de Champiña, los famosos
Espárragos del valle del Loira, la Mostaza de Dijon y
los Quiches de Lorraine, son productos que se deben degustar.
Platos que junto a otros muchos marcan una diferencia con
al cultura y singularidad francesa.
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