Autor: P. Miguel Ángel Fuentes, V.E. | Fuente: El Teólogo Responde ¿Cómo saber si estoy en gracia?
¿Podemos tener conciencia de la gracia? ¿Podemos saber si estamos o no en gracia de Dios?
¿Cómo saber si estoy en gracia?
¿Podemos tener conciencia de la gracia? ¿Podemos saber
si estamos o no en gracia de Dios?
Como
explica Santo Tomás, el conocimiento del estado de gracia (es
decir, de que nosotros poseemos la gracia santificante) puede darse
de dos maneras diversas:
- Por revelación, lo cual, evidentemente, es
un privilegio particular dado a pocos.
- Por conjetura, es decir,
a través de algunos signos. Y tal, es el modo
ordinario para alcanzar el conocimiento de la gracia.
Dice el Catecismo
de la Iglesia Católica: “La gracia, siendo de orden sobrenatural,
escapa a nuestra experiencia y sólo puede ser conocida por
la fe. Por tanto, no podemos fundarnos en nuestros sentimientos
o nuestras obras para deducir de ellos que estamos justificados
y salvados. Sin embargo, según las palabras del Señor: ‘Por
sus frutos los conoceréis’ (Mt 7,20), la consideración de los
beneficios de Dios en nuestra vida y en la vida
de los santos nos ofrece una garantía de que la
gracia está actuando en nosotros y nos incita a una
fe cada vez mayor y a una actitud de pobreza
llena de confianza”. (n. 2005)
En cuanto a los signos que
nos permiten conjeturar el estado del alma, tres principales nos
orientan sobre el estado de gracia:
a) El testimonio de la
buena conciencia, que entraña: el no tener conciencia de pecado
mortal; el dolor sincero de los pecados cometidos; el propósito
de enmienda y el horror al pecado; el cumplimiento de
los preceptos divinos; la victoria en las tentaciones; el amor
a las virtudes y el esfuerzo por el evitar el
pecado venial.
b) El deleite en las cosas divinas, es decir:
el gusto por los libros santos y por la Palabra
de Dios; la devoción a la Eucaristía y a la
Virgen; la frecuencia de los sacramentos y la oración mental.
c)
El desprecio de las cosas mundanas, que supone: no tener
apego a las cosas de la tierra, el no sentir
gusto en las vanidades del mundo; el huir de las
ocasiones del pecado.
Sin embargo, estos signos no nos dan más
que una conjetura, por eso, la Escritura nos exhorta a
la vigilancia, a la perseverancia, a la santificación:
-Eccl 5,5: Aún del pecado expiado no vivas sin temor,
y no añadas pecados a pecados.
-Prov 20,9:
¿Quién puede decir: "He limpiado mi corazón, estoy limpio de
pecado"?
-Sal 18.13: ¿Quién podrá conocer sus pecados?
Absuélveme de los que se me oculta.
-1
Cor 4,4: Estoy cierto de que de nada me arguye
la conciencia, más no por eso me creo justificado; quien
me juzga es el Señor.
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Claro que somos salvos por fe. De otra forma
estamos diciendo que el sacrificio de Jesús no es
suficiente y necesitamos ayudarle. Ni siquiera
participando en el viacrucis y dejando que nos
claven las manos y los pies podemos ser salvos.
Nos faltaría morir y resucitar al igual que Jesús.
Efesios 2:8,9 nos dice: Porque por gracia sois
salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros,
pues es don de Dios; no por obras, para que nadie
se gloríe.
La salvación no se gana con buenas obras, ni con
buenas ofrendas (que vengan de prostitución,
drogas o ilícitos). La salvación es gratis, PERO
NO ES BARATA, costo la vida del hijo de Dios.
Cuando hablemos de cosas ESPIRITUALES hagámoslo
con respeto.
Para ser salvos, hay que aceptar a Cristo como
Salvador y además como SEÑOR de nuestras vidas. "Y
si alguien os anuncia otro evangelio diferente,
sea desechado" Galatas 1:8 y 9.
Esto lo escribo porque como el señor Jesús lo
pidió, esto debemos hacer: Escudriñad las
Escrituras; porque a vosotros os parece que en
ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que
dan testimonio de mí;
Juan 5:39
Dios dijo una vez de Job: ...un varón perfecto y
recto, temeroso de Dios y apartado del mal.----Que
buen concepto tenía Dios de Job.----
Mas aún el que tenía de Jesús hombre: este es mi
hijo amado, en el que me complazco.
"El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése
es el que me ama; y el que me ama, será amado por
mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él."
Juan 14:21
¡Esto es estar en la gracia!
La gracia santificante no mana de nosotros, sino
que viene de Dios. Cuando Mateo expresa el dicho
de los ángeles, nos dice: Gloria a Dios en las
alturas y paz en la tierra, buena voluntad para
con los hombres"
Jamás dice ...a los hombres de buena voluntad...
La buena voluntad viene de arriba. La gracia viene
de arriba.
¿Por qué? Por que no hay justo, ni aún uno. Y
todos los que nacemos en este mundo estamos
expuestos al pecado. Mientras seamos humanos somos
falibles TODOS.
Pero Dios nos da su palabra como guía de
supervivencia en este mundo, con todo y que le
hayan cortado algunas partes. Lo que tenemos es
suficiente para darnos cuenta de nuestra lastimosa
condición sin Dios y sin esperanza, para que nos
acerquemos confiadamente al "trono de la gracia"
donde "Dios no desprecia al corazón contrito y
humillado", al corazón que reconoce que necesita
del amor de Dios para ser salvo.
Me parece muy interesante este tema Como me gustaria que cosas como estas las explicaran en misa y mucha gente las supiera, no solo los que nos gusta conocer mas de nuestra fe. Gracias
EXCELENTE.!
Yo no me considero sabedor de las Santas
Escrituras y me esfuerzo dia con dia a saber mas
de la palabra de Dios y de la vida de Nuestro
Señor Jesus leiendo.
Pero constantemente me alimento de las lecturas de
otros hermanos en cristo como esta que acabo de
leer. Esta muy linda, es algo que me hace
refleccionar y me motiva a serguir creciendo
espiritualmente para poder alcanzar un dia, LA
GRACIA DE DIOS.!
Para estar en gracia de Dios,es decir,sin pecado,hay que llevar una vida de martir,muy mortificada,muriendo a las vanidades del mundo,poniendo todos nuestros sentidos en las cosas del cielo,y sobre todo AMAR MUCHO,con un amor sincero,desinteresado,considerando que todo lo que hacemos a los demas se lo estamos haciendo al buen Dios.Tenernos por unos pobres pecadores,que solo sabemos hacer el mal,y si hay algo bueno en nosotros es porque nos viene de Dios.Amar a la Santisima Virgen,lo cual significa imitarla.A San Jose su queridisimo esposo,imitar a los Santos.Considerar cada dia como el ultimo de nuestra existencia y por tanto teniendo siempre bien hechos los deberes espirituales y los de la vida cotidiana que nos depara la familia,la sociedad,el trabajo.Todo lo que se hace por el Reino es poco,el tiempo se va volando,y hay que servir a Dios y a los demas.Que la Sagrada Eucaristia sea el centro de nuestra vida diaria,el rezo del Santo Rosario diariamente,hacer obras de misericordia.Meditar sobre la muerte,no como algo negativo,sino como un libertador que nos abre las puertas de la otra vida y nos acerca a nuestro Padre celestial.
Muchas gracias por el artículo. Es muy esquematico y ayuda a comprender muy bien la importancia de este tema que puede causar mucho problema.
Sin embargo creo que se podía haber explicitado un poco más. Mil graias por tu trabajo.
Me encanta este artículo, me recuerda mis primeros
pasos dentro del ambiente eclesial, el esfuerzo
por la santidad, el reconocimiento de los signos
que nos llevan a ella. Con el tiempo y la falta de
constancia el espíritu se debilita y nos
justificamos argumentando que vamos a Misa y
trabajamos en nuestro apostolado. Vale la pena
volver a considerar las virtudes que nos llevan a
la santidad una y otra vez.