La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno!
En la práctica es imposible recibir 0.70 dólares de cada uno de los 130,000 usuarios, ¡pero quizá sí es posible recibir 50 dólares de 3,400 de ustedes! ¿Podría usted formar parte de ese "grupo de los 3,400" de cuya generosidad depende la sobrevivencia y el desarrollo de Catholic.net? ¡Por favor, piénselo! ¡Envíe su donativo hoy mismo!
Autor: Pbro. Ernesto María Caro | Fuente: evangelizacion.org ¿Qué son los evangelios apócrifos?
El término apócrifo fue adoptado por la Iglesia para designar los libros cuyo autor era desconocido y que desarrollaban temas ambiguos
¿Qué son los evangelios apócrifos?
Hace un tiempo apareció en cartelera una película llamada
"Estigma" la cual gira en torno a la oposición de
la Iglesia de revelar el Evangelio de Tomás, el cual,
de acuerdo a la cinta, contendría los dichos de Jesús,
que es decir "la ipsisima verba Iesu" (las mismísimas palabras
de Jesús). Esto, esencialmente es sólo producto del escritor, ya
que el Evangelio de Tomás se encuentra contenido en cualquier
edición crítica de los libros que son conocidos como "Evangelios
Apócrifos", los cuales en su mayoría fueron escritos después del
siglo II de nuestra era, y que fueron rechazados por
la Iglesia por contener material contrario a la fe, esencialmente
de carácter Gnóstico o Doscetista. Podemos decir que existen más
de 64 escritos, entre fragmentos y obras completas, los cuales
han sido considerados apócrifos, la mayoría de ellos, con el
fin de ganar popularidad; fueron propuestos como escritos por alguno
de los apóstoles e incluso por la misma Virgen María.
Sobre este particular, el evangelio de Lucas es testimonio de
que ya desde los tiempos apostólicos, muchos habían buscado poner
por escrito los pasajes relacionados con la salvación realizada por
Cristo (cf. Lc. 1,1), sin embargo, ya Orígenes (+235-254), comentando
este pasaje distinguía, al lado de los cuatro evangelios inspirados
y recibidos como tales por la Iglesia, otros muchos "compuestos
por quienes se lanzaron a escribir evangelios sin estar investidos
de la Gracia del Espíritu Santo" (Hom. in Lc I;
PG 13,1801). De acuerdo a su testimonio, tales libros estaban
en poder de los herejes. "La Tradición apostólica hizo discernir
a la Iglesia qué escritos constituyen la lista de los
Libros Santos. Esta lista integral es llamada "Canon" de las
Escrituras. Comprende para el Antiguo Testamento 46 escritos (45 si
se cuentan Jr y Lm como uno solo), y 27
para el Nuevo". CIC 120.
Podemos decir que el termino "apócrifo"
fue adoptado por la Iglesia para designar los libros cuyo
autor era desconocido y los cuales desarrollaban temas ambiguos, que
aun presentándose con carácter sagrado, no tenían solidez en su
doctrina e incluían elementos contradictorios a la verdad revelada. Esto
hizo que estos libros fueran considerados como "sospechosos" y en
general poco recomendables. Se pude decir que los apócrifos más
antiguos, los que eran realmente de carácter tendencioso, han desaparecido,
siendo remplazados en su mayoría, por escritos modificados que presentan
una idea más ortodoxa. La mayoría de ellos se encuentran
en la lengua original (principalmente griega, copta o siríaca).
Como
sería imposible mencionar todos estos escritos en esta sección, solamente
mencionaremos los más importantes y los que más han influido
en el pensamiento de la Iglesia a lo largo de
los años, con el fin de tener una idea sumaria
de estos, señalando las aportaciones positivas y negativas que han
surgido de ellos.
El más importante sin lugar a dudas
sería el "Proto Evangelio de Santiago". Este escrito es el
apócrifo ortodoxo más antiguo que se conserva íntegro y que
más ha influido en las narraciones sobre la vida de
María y de la infancia de Cristo. Este escrito realizado
por un desconocido, lo firmó y atribuyó a Santiago el
Menor, con el fin de que alcanzara popularidad y prestigio.
Parece haber sido escrito en diferentes etapas; la primera de
las cuales no es anterior a la mitad del siglo
II (ca. 160) y su redacción final, tal como la
tenemos ahora no va más allá del siglo IV.
Podemos decir
que "Proto Evangelio de Santiago" pretende ante todo proteger la
Virginidad Perpetua de María que se vería amenazada en el
siglo II por el ataque de los paganos y de
algunas sectas Judaicas. El autor, al parecer, sería un cristiano
helenista de Egipto o del Asia menor que se propuso
tejer una narración novelada y sensacionalista de la vida de
María con un fin más apologético que histórico. A pesar
de todo, este escrito tuvo una fuerte influencia entre los
escritores y oradores de los primeros siglos e impactó fuertemente
la teología y la vida litúrgica de la Iglesia. A
este documento se debe el nombre de los padres de
la Santísima Virgen María y la fiesta de la Presentación
en el Templo. Uno de los problemas con los que
se enfrenta hoy la teología, es el hecho de que
por siglos este escrito llegó a considerarse como histórico, llegando
a darle credibilidad a muchas de las escenas que en
ella se relatan y que no pueden ser sino producto
de un amor desmedido por la Madre de Dios y
que en nada pudieron estar referidas a la realidad vivida
por la Santísima Virgen. En este escrito, que como decíamos
pretende defender la Virginidad perpetua de María, la cual se
vería empañada incluso por algunos testimonios de la Sagrada Escritura
(como es el hecho de la purificación de María, y
la mención de los hermanos de Jesús), propuso historias fantásticas
en las cuales se hace ver a la Virgen como
una persona que era alimentada por los Ángeles, viviendo en
una especie de monasterio en donde sus pies no tocaban
el suelo al caminar.
En su afán de proteger la virginidad,
salvando los pasajes en donde se mencionan a los "hermanos
de Jesús", el autor del Proto Evangelio de Santiago, presenta
a José como un viejito viudo, el cual habría ya
tenido familia con su primer esposa, y a quien se
le encarga la custodia de María. Esto, aunque protege el
pasaje bíblico, desencarna la realidad de la santa Pareja de
Nazaret, ya que José, debió de haber sido un joven
apuesto de unos 30 años y muy enamorado de la
hermosa María. Tanto el nacimiento de Jesús como su infancia
es narrada de manera novelesca y rodeada de un sinnúmero
de milagros. Este escrito, pues, ha servido para enriquecer la
liturgia, pero dado su carácter y su finalidad, ha creado
confusión en muchos círculos teológicos por lo que hoy por
hoy se ve con mucha cautela y sobre todo se
distinguen en él su estilo, género y sentido literario con
el fin de no tener como histórico lo que no
es.
Sobre Tomás, existe dos escritos: uno llamado "Evangelio del
Pseudo Tomás" y otro llamado "Evangelio de Tomás" (que es
posiblemente al que se refiere la película Estigma). El primero
libro apócrifo, se refiere a la Infancia de Jesús y
que no tiene ninguna conexión con el "Evangelio de Tomás".
Por la manera en que está escrito, es muy posible
que su autor haya sido un cristiano helenista mediocremente versado
en lengua y literatura judaica. En él se ven fuertes
influencias, del hinduísmo, ya que las narraciones de la infancia
son muy parecidas a las de Krishna y Buda. No
faltan tampoco acentos Gnósticos y mágicos para darle colorido al
escrito. A pesar de esto no se puede negar el
influjo que algunos pasajes de este escrito han dejado en
la leyenda y en la Iconografía.
En cuanto a la redacción
final del Evangelio del Pseudo Tomás, podemos decir que es
muy posible que se remonte al final del siglo II.
En su escritura podemos ver muchos supuestos milagros realizados por
Jesús en su infancia, y de su relación con los
fariseos los cuales no son sino una proyección en retrospectiva
de lo que fue su vida pública. Por otro lado
presenta una imagen de Jesús rencorosa, en la cual, como
si fuera un mago, usa de sus "poderes" para vengarse
u obtener ventajas personales sobre algunas situaciones de la vida.
Todo ésto hace del escrito en cuestión, una fábula que
poco puede decir al cristiano, y puede, incluso llegar a
crearse una imagen equivocada de la vida oculta de Jesús
y con ella del ministerio realizado en su vida pública.
Lo pintoresco de los relatos pueden ser un buen aliciente
para leerlo, pero en ellos se pude esconder el veneno
de la herejía.
Por lo que respecta al escrito conocido
como "Evangelio de Tomás", este se refiere a un escrito
descubierto en 1945 en la Biblioteca de Nag Hammadi, el
cual data muy posiblemente del final del siglo IV. Este
documento ha traído la respuesta definitiva a una serie de
interrogantes suscitados por un supuesto "Evangelio de Tomás" que se
usaría en algunas sectas cristianas. De acuerdo a los especialistas,
este documento más que un evangelio se refiere a una
serie de dichos y parábolas evangélicas que serían usados principalmente
por los Maniqueos (secta filosófica que considera un doble principio:
uno el bien y otro el mal). Sobre este escrito,
san Cirilo de Jerusalén advertía al final del siglo IV
que nadie debía de leer este supuesto evangelio pues contenía
material contrario a la fe. El documento consta de 114
dichos, distribuidos de manera arbitraria y solo unidos por la
frase: "Jesús dijo".
En este evangelio, Tomás aparece como el garante
de las enseñanzas, como es común en otros escritos Gnósticos,
como son las "Actas apócrifas de Tomás" y la "Pistis
Sophia". En este escrito, cuando se habla por ejemplo del
Reino, este término no tiene el mismo sentido que en
los evangelios canónicos en donde indica la soberanía de Dios,
sino que hace referencia a un estado espiritual del gnóstico,
al conocimiento de sí mismo y del universo. Por ello
la salvación, más que un acto de fe y obediencia,
es un acto de conocimiento. En algún tiempo los investigadores
se preguntaron si los pasajes que tiene parecido a las
parábolas y enseñanzas de Jesús en los evangelios Canónicos, podrían
ser la base sobre la que luego se construirían los
evangelios. Sin embargo hoy la mayoría de los investigadores están
de acuerdo que estos dichos recopilados en el evangelio apócrifo
de Tomás, corresponden a un desarrollo bastante posterior a los
escritos canónicos, por lo que no pueden ser fuente de
éstos. Es sin embargo posible que pertenezcan a una tradición
paralela a la de los Sinópticos y en buena parte
independiente de ella, posiblemente proveniente de una comunidad Judeo-cristiana radicada
en Siria a mediados del siglo II. Sin embargo el
texto que llega a nosotros es mucho posterior y refleja
la influencia de los diferentes redactores.
Podemos decir, en suma, que
la mayoría de estos escritos, o contienen material de carácter
gnóstico o doscetista, y que en sus orígenes buscaron explicar
algunos de los misterios del cristianismo, o fueron redactados para
proteger algunas verdades de la Iglesia pero sin un fundamento
teológico o histórico sólido. Por ello, aunque su lectura ha
dado luz en algunas áreas de la Iglesia, el uso
de estos por el común del pueblo, ha creado confusiones,
mitos y creencias que en nada se acercan a la
realidad histórica o evangélica, por lo que su lectura deberá
ser hecha siempre bajo la guía de alguna persona versada
en su contenido a fin de no desvirtuar ni su
contenido ni la verdad revelada por Cristo en la Sagrada
Escritura. "El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios,
oral o escrita, ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo
de la Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de
Jesucristo, es decir, a los obispos en comunión con el
sucesor de Pedro, el obispo de Roma." (CIC 85). Sin
embargo, "el Magisterio no está por encima de la palabra
de Dios, sino a su servicio, para enseñar puramente lo
transmitido, pues por mandato divino y con la asistencia del
Espíritu Santo, lo escucha devotamente, lo custodia celosamente, lo explica
fielmente; y de este único depósito de la fe saca
todo lo que propone como revelado por Dios para ser
creído". (DV10)
El P. Ernesto María Caro Osorio fue
ordenado sacerdote en el Seminario de Monterrey el 15 de
agosto 1991. Licenciado en Espiritualidad por la Universidad Gregoriana de
Roma y Doctorado en Mariología por la Universidad Marianum de
Roma, es director de la página Evangelización Activa, que
busca llevar la palabra de Dios a todos los rincones
del mundo mediante el uso de los medios electrónicos, especialmente
el correo electrónico.
Imagen: Detalle del mosaico "Encuentro entre el rey
Afrodísio y Cristo", Santa María Mayor (Roma)
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos.
Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes.
Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red.
Ayúdanos, Dios te lo recompensará. DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
primero a si como judas acepto ser despreciado por los demas apostoles y que gracia a el tenemos un salvador porque estaba predestinado por nuestro DIOS, para hacer su voluntas. diganme hasta la fecha ningu. empesando por lutero. no se digo yo soy un anticristo, mormones, luz del mundo, testigos de JEHOVA.pentecosteses, no se hacen llamar anticristos. porque no han querido cumplir la voluntad del padre.
por eso yo mario olvera valderrabano soy un anticristo para cumplir la palabra de juan