> English

> Français

El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Tema controvertido | sección
Las enseñanzas de la Iglesia | categoría
Enseñanzas de la Iglesia | tema
Autor: P. Fernando Pascual | Fuente: Catholic.net
El Sacramento de la caridad
Este documento del Papa es una bellísima ocasión para vivir más a fondo la experiencia cristiana
 
El Sacramento de la caridad
El Sacramento de la caridad
Llamar a la Eucaristía “Sacramento de la caridad” es una hermosa manera para explicar cuál es nuestra vocación más profunda como cristianos: la caridad.

Somos cristianos porque Dios nos ama, porque nos quiere rescatar del pecado, porque nos permite que seamos hijos, porque nos ofrece en Cristo el abrazo eterno de Su Misericordia.

Necesitamos creer, necesitamos celebrar, necesitamos vivir auténticamente estas verdades que nos permiten ser cristianos auténticos.

Para subrayar estas verdades el Papa Benedicto XVI ha redactado la exhortación apostólica dedicada a la Eucaristía, y que se titula precisamente "Sacramentum caritatis", el Sacramento de la caridad.

Esta exhortación recoge los resultados del Sínodo de los Obispos que se reunió en Roma en octubre de 2005. Con el Sínodo finalizaba el Año de la Eucaristía (octubre de 2004 - octubre de 2005), convocado por el Papa Juan Pablo II pocos meses antes de morir, y concluido por el Papa Benedicto XVI. Ese año quería ayudarnos a revitalizar el sentido profundo del Sacramento central de nuestra fe: la Eucaristía.

“Sacramentum caritatis” se coloca en el marco de una serie de documentos que la Iglesia nos ha ofrecido en los últimos años sobre el tema eucarístico. Entre ellos hemos de recordar dos relativamente reciente, la encíclica de Juan Pablo II “Ecclesia de Eucharistia” (17 de abril de 2003), y la Instrucción “Redemptionis Sacramentum” (25 de marzo de 2004), que nos invitaba a vivir con mayor conciencia y fidelidad la liturgia eucarística.

La exhortación “Sacramentum caritatis” vio la luz el 13 de marzo de 2007, si bien la fecha en la que fue firmado el documento era el 22 de febrero de 2007. Está dividida en tres partes, que tocan estos temas: creer, celebrar, vivir la Eucaristía.

La primera parte, “Eucaristía, misterio que se ha de creer”, presenta los principales contenidos de la doctrina católica sobre el sacramento de la Eucaristía.

De modo profundo, el Papa hace ver la relación que existe entre la Trinidad y la Eucaristía, así como el carácter de sacrificio salvador que es propio de este Sacramento. También recuerda el vínculo estrecho que existe entre la Eucaristía y la Iglesia, siguiendo la doctrina del Concilio Vaticano II y las enseñanzas de la encíclica de Juan Pablo II “Ecclesia de Eucharistia”, en la que se subrayaba cómo la Iglesia vive de la Eucaristía.

La primera parte no se limita a hablar del sacramento de la Eucaristía, sino que muestra el nexo que existe entre este sacramento y los otros sacramentos. En este contexto, el Papa Benedicto XVI ofrece ideas sumamente importantes sobre la necesidad de recurrir al sacramento de la Penitencia como parte del camino de conversión que todo cristiano debe realizar de modo continuo. También reflexiona sobre el valor del sacramento del Orden, sobre el celibato sacerdotal, y sobre la relación que se da entre el matrimonio y la Eucaristía. En este contexto, el Papa recuerda la necesidad de una buena preparación para el matrimonio, y toca el tema de los divorciados vueltos a casar, que no pueden participar en los sacramentos de la Iglesia mientras vivan en una situación objetivamente desordenada, y que necesitan del apoyo de los demás católicos para poder salir de la situación en la que se encuentran.

Al final de esta parte, el Papa habla de la relación entre Eucaristía y escatología, y entre Eucaristía y la Virgen María, pues María de Nazaret “es el modelo de cómo cada uno de nosotros está llamado a recibir el don que Jesús hace de sí mismo en la Eucaristía” (n. 33).

La segunda parte, “Eucaristía, misterio que se ha de celebrar”, subraya la importancia de la belleza en la liturgia cristiana, como parte del “asomarse del Cielo sobre la tierra” (n. 35).

El Papa presenta las diversas partes de la misa y ofrece algunas reflexiones sobre las mismas, según las recomendaciones dadas por el Sínodo de los obispos. También recuerda la importancia de una participación activa de los fieles, así como del sentido auténtico de la adoración y de la piedad eucarística.

La tercera parte, “Eucaristía, misterio que se ha de vivir”, ha sido bastante comentada por los medios de comunicación social, no siempre con el sentido adecuado. El Papa recuerda el sentido del domingo y la necesidad de promover una auténtica espiritualidad eucarística. Señala igualmente cómo desde la acogida de Jesús nace un impulso a vivir rectamente, lo cual lleva a la “coherencia eucarística”, a un modo de pensar y de actuar que respete aquellos valores y principios que son centrales en el cristianismo (nn. 82-83).

Desde la Eucaristía surge el sentido de la misión, como una exigencia propia del amor hecho experiencia que necesita ser comunicado a los demás. “Lo que el mundo necesita es el amor de Dios, encontrar a Cristo y creer en Él”, lo cual explica por qué la Iglesia es siempre misionera: “Verdaderamente, nada hay más hermoso que encontrar a Cristo y comunicarlo a los demás. (...) No podemos acercarnos a la Mesa eucarística sin dejarnos llevar por ese movimiento de la misión que, partiendo del corazón mismo de Dios, tiende a llegar a todos los hombres” (n. 84).

El amor recibido, el amor vivido, se convierte en caridad. Como dice el documento del Papa, “en la Eucaristía Jesús nos hace testigos de la compasión de Dios por cada hermano y hermana” (n. 88). Nace así un profundo sentimiento que nos lleva al servicio de la caridad y a un mayor compromiso social en favor de la justicia y de la paz (nn. 89-91).

Al final de la tercera parte el Papa anuncia que será preparado un Compendio eucarístico, en el que será recogida la doctrina católica para una “correcta comprensión, celebración y adoración del Sacramento del altar” (n. 93).

En la conclusión de “Sacramentum caritatis”, Benedicto XVI evoca el ejemplo de tantos santos que han testimoniado una radiante piedad eucarística. Y suplica la intercesión de la Virgen María, de quien podemos aprender “a convertirnos en personas eucarísticas y eclesiales para poder presentarnos también nosotros, según la expresión de san Pablo, «inmaculados» ante el Señor, tal como Él nos ha querido desde el principio (cf. Col 1,21; Ef 1,4)” (n. 96).

Este documento del Papa es una bellísima ocasión para vivir más a fondo la experiencia cristiana, la alegría que nace del “reconocer que el Señor se queda entre nosotros, compañero fiel de nuestro camino” (n. 97). Así podremos ser realmente testigos del amor de Dios, desde la certeza de las palabras de Cristo que son citadas casi al final del texto: “Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt 28,20).


  • Preguntas y comentarios al autor de este artículo

  • Más artículos del P. Fernando Pascual


  •  

     
    Publicar un comentario sobre este artículo

     Nombre

     Email (no será publicado)

     País

    Comentario



    Escriba las letras como aparecen



    * Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.
         Herramientas del Artículo:
    Arriba
    .
    Ver más artículos del tema
    .
    Preguntas o comentarios
    .
    ¿En donde estoy?
    .
    Hacer un donativo
    Envíalo a un amigo
    .
    Formato para imprimir
    .
    Descargar en PDF
    .
    Descargarlo a tu Palm
    .
      Suscripción canal RSS

    Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
    DA CLICK AQUÍ PARA DONAR

    Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
    Servicios por email Servicios por email
    Foros Temas Controvertidos de la fe y la moral
    Mapas Mapa de Tema controvertido
    Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
    Comentarios Comentarios al editor de esta sección
    Biblioteca Documentos de apoyo de Tema controvertido
    Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
    Donativos Hacer un donativo
    Dios: La Santísima Trinidad
    Temas controvertidos de actualidad
    Especial Sede Vacante y Cónclave 2013
    Papa Francisco
    Muerte, juício, infierno y gloria
    Jesucristo
    La Virgen María
    Los Ángeles y los Santos
    La libertad humana y el pecado
    La Vida Cristiana
    Moral y valores
    La Iglesia católica
    La posición doctrinal de la Iglesia
    La gracia y la salvación
    Falsas profecías
    Religión, cultura y sociedad actual
    Esoterismo, supersticiones y satanismo
    Las enseñanzas de la Iglesia
    Enseñanzas de la Iglesia
     
    Lista de correo


    Suscribir
    Cancelar suscripción
    Consultores en línea
    Consulta a nuestro grupo de consultores, son más de 300 disponibles para responder todas tus dudas
    Ver todos los consultores
    Apoyan a la sección
    Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María
    Impuestoporlavida.org

    Ver todas las alianzas que apoyan a la sección

    Eventos
    III Congreso Arquidiocesano de Música Litúrgica
    El Ministerio de la Música... un Liderazgo
    Ver todos los eventos

    Encuesta
    ¿Has utilizado alguna vez nuestro servicio de consulta espiritual y doctrinal en línea?
    Sí, y siempre he recibido respuesta
    Sí, pero a veces no me han respondido
    Sí, y nunca me respondieron
    No he tenido necesidad de usarlo
    No sabía que existía ese servicio en http://es.catholic.net/consultorios/
    > Ver resultados
    > Ver todas las encuestas
    Temas Controvertidos de la fe y la moral
    ¡Participa!
    Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Privacidad   |   Transparencia   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
    © 2014 Catholic.net Inc.
    Todos los derechos reservados
    El lugar de encuentro de los católicos en la red