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Autor: Daniel Arnal Meseguer | Fuente: Revista Arbil nº 71-72 ¿Qué hace la eugenesia?
Los minusválidos somos personas con derechos sólo si tenemos más de nueve meses de vida
¿Qué hace la eugenesia?
Este artículo está escrito tecleando sólo con la mano
izquierda sobre un teclado de ordenador. No es esta una
forma muy usual de comenzar un escrito, pero es que
creo que cuando se habla de eugenesia la forma es
tan importante como el fondo. Y digo esto, porque cuando
se decide eliminar a personas que padecen alguna minusvalía, desgraciadamente
es la estética y no la ética lo que prima,
el continente destaca sobre el contenido. Si escribo esto con
una sola mano es porque padezco una hemiplejia lateral derecha
y, sí, soy minusválido de nacimiento, ¡nací! pues afortunadamente mis
padres me acogieron con amor.
Voluntariamente renunciaré al empleo de
argumentos jurídicos, morales, médicos o filosóficos para denunciar la eliminación
sistemática de personas que supone el desmembrar a un inocente
desvalido por no alcanzar la perfección física y psiquica mínima
establecida, que esto y no otra cosa es la práctica
de la eugenesia contra el deficiente. Únicamente utilizaré un argumento:
el de la sencilla y dramática verdad.
Es minusválido o
disminuído, aquella persona a la que puedes encontrarte entre una
multitud, y se le señala por su diferencia intelectual o
corporal. Puede ser un parapléjico que utilice para desplazarse una
silla de ruedas, entonces su disminuido perfil rodante se nos
hace evidente por entre los viandantes de una acera en
cualquiera de nuestras ciudades. También puede ser una niña con
Síndrome de Down que con su particular morfología facial y
sus ojos achinados, te sonríe con dulzura. E incluso, puedes
encontrarte conmigo, sin duda me reconocerás por un andar un
tanto vacilante e inclinado hacia la izquierda, mi pierna derecha
arrastra un poco al andar y si te adelanto mi
mano para saludarte con mi mano derecha tal vez mi
apretón no sea todo lo cálido y fuerte que deseara,
ya que a veces esta mano me falla un poco
en mis movimientos, pero no importa, te saludaré igual de
afectuosamente. Muchas personas somos diferentes en el cuerpo o en
el coeficiente intelectual, nuestro físico o nuestro intelecto no alcanza
el canon de lo válido, de lo perfecto. Quizás tengas
lástima de nosotros, pienses que una vida sin andar de
forma autónoma, que nuestros movimientos torpes nos hacen desgraciados, pero
no te equivoques, nuestra vida es plena, feliz y luminosa.
Los débiles estamos llenos de fuerza y de vitalidad, te
lo aseguro. Y recordamos a todos que la vida es
maravillosamente imperfecta.
Y ¿qué hace la eugenesia?, muy sencillo: si el
análisis prenatal del niño en su estadío embrionario o fetal
no cumple las expectativas, no se le implanta en el
útero de su madre para que siga creciendo o si
ya lo está, se le tritura en trocitos pequeños para
tirarlo a la basura o dedicar sus tejidos a la
experimentación. Esto hace que haya dos tipos de seres: los
válidos y los inválidos. A los primeros se les otorga
la dignidad de humanos, a los segundos se nos elimina
como deshechos sociales, somos un mero desperdicio biológico, un error
de la naturaleza.
Los minusválidos somos personas con derechos sólo si
tenemos más de nueve meses de vida –por ahora eso
nos libra de la selectiva muerte a algunos- , quienes
tienen sólo horas, días, semanas o unos pocos meses, son
seleccionados y cribados por científicos enloquecidos ansiosos de nuestros páncreas
para acabar con la diabetes, de nuestros cerebros para acabar
con el Alzheimer… como nuevos dioses algunos médicos desalmados deciden
quién vive y quién no, quien merece un útero para
crecer y quién un congelador. El gobierno y los legisladores
en general nos han abandonado a nuestra suerte, y esperan
que los avances científicos a costa de nuestra vida tronchada
les otorguen la dirección de una nueva raza de superhombres
inmortales, quienes ya no padecerán enfermedad, dolor o muerte, y
eso tiene un precio: el exterminio sistemático de los minusválidos.
La sociedad asiste embrutecida e impávida al holocausto del aborto
y de la selección de embriones, y la eliminación de
minusválidos es legal y está ampliamente extendida desde hace años.
Una sola mano me ha bastado para escribir esto, y
un solo dedo me basta para señalarte y decirte ¿tú
vas a hacer algo para impedirlo?
Si
tienes alguna consulta utiliza este enlace para escribirle a la
Dra. Martha Tarasco Michel , Doctora en Medicina, especialista
en Foniatría y Audiología y con una maestría en bioética.
Autora de numerosas publicaciones de investigación sobre temas de Bioética
y de Medicina.
Si tienes alguna duda,
conoces algún caso que quieras compartir, o quieres darnos tu
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