> English
> Français
> Italiano
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Sexualidad y Bioética | sección
Origen de la vida | categoría
Autor: Natalia López Moratalla
Origen del género humano (1)
La idea de unos "primeros padres", una única pareja -monogenismo- como origen de todos los seres humanos chocó frontalmente con la explicación darwinista del proceso evolutivo.
 
Origen del género humano (1)
Origen del género humano (1)


Origen monogenista y unidad del género humano:
reconocimiento mutuo y aislamiento procreador (1)


Compete a las ciencias biológicas explicar los procesos y los mecanismos que dan lugar, en el curso de la evolución de los seres vivos, a la aparición de una nueva especie -un fenómeno conocido como especiación-, cuando un grupo de individuos de una de especie se separa del resto, y emprende un tipo de vida tan particular que terminará constituyendo otra nueva diferente de la ancestral.

El camino seguido por la evolución a lo largo del tiempo no es una línea recta. Más bien parece un gran arbusto con un tronco central dividido en tres grandes ramas, y muy irregular en la forma de su copa. En su origen, los grandes tipos de animales o plantas -los llamados fila-, como por ejemplo los vertebrados, o las clases dentro de un filum, como peces, anfibios, mamíferos, etc., o los órdenes de aves, o de mamíferos, comenzaron siempre con un tipo de especiación muy peculiar y notable. Fue éste un proceso que produjo la ramificación principal del árbol filogenético. Posteriormente, ya las especies de ese nuevo tipo se parecen entre sí, y difieren del mismo modo del conjunto de la otra rama.

La aparición de la especie humana plantea problemas nuevos a las hipótesis científicas que intentan explicar la evolución.

Se debe esto fundamentalmente al hecho de que el hombre no constituye propiamente una especie animal al modo de las demás. A diferencia de cualquier otra especie, que se define precisamente por su medio o su nicho ecológico, el hombre no tiene medio, sino mundo; un mundo trabado por la palabra y constituido por otros hombres. El lenguaje, como sistema eficaz de transmitir información y comunicarse, dota a los seres humanos de capacidad de cultura, de aprendizaje, de constituir la sociedad humana. El lenguaje, vehículo del pensamiento, capacidad propiamente humana, tiene su base biológica en el desarrollo cerebral, que no es causa suficiente, aunque si condición necesaria para que se origine. El proceso de aparición de ese peculiar organismo, el cuerpo del hombre -un proceso conocido como hominización- culmina y cierra, a modo de punto final, la evolución de los mamíferos más evolucionados, los primates.

La aparición de la especie humana presenta dos grandes paradojas biológicas. De una parte, es una especie "inespecializada", cuyos individuos no reciben de la dotación genética la información para conocer los modos de comportamiento, sino que los aprenden de las creencias y valores recibidos culturalmente. Y de otra, es una especie que, en el transcurso de más de un millón de años, lejos de diferenciarse y separarse en especies biológicamente diferentes, se ha integrado, por evolución cultural, como sociedad o familia humana, constituyendo la Humanidad. Esta humanización es un largo proceso, que tiene como base biológica un conjunto de ligeros cambios en la morfología corporal, que han conducido desde el hombre más antiguo, Homo habilis, hacia las diversas etnias actuales del Homo sapiens sapiens.

Intentaremos presentar los términos en que se plantea el debate acerca del origen y evolución del género humano: los datos, las explicaciones científicas de esos datos y los planteamientos ideológicos que subyacen en esas hipótesis. Con frecuencia se pretende explicar la inteligencia humana, la libertad y las manifestaciones culturales como simples productos del cerebro humano. Y ello unido al componente de azar, que como veremos tienen los diversos mecanismos evolutivos, hace que muchos nieguen la idea de un propósito en el origen de todo lo creado y reduzcan al hombre a la condición de fruto casual de un imponente proceso evolutivo "oportunista y chapucero".

Abordaremos la cuestión sobre qué caminos pueden conducir a la armonización de las explicaciones de las Ciencias experimentales acerca de la aparición de una nueva especie y su congruencia con la Revelación acerca de la creación del hombre por Dios(1), el término querido por el Creador(2) de todo lo que existe. La enorme riqueza de conocimiento humano que contiene la Revelación, cuando se narra en la Biblia la creación por parte de Dios del primer hombre y la primera mujer(3), se reduce con frecuencia a una consideración metafórica o poética como "el mito de Adán y Eva".

Habría que añadir además que los hombres, según parecen afirmar las ciencias positivas, surgen por evolución de primates, divergiendo de ellos, de la misma manera que se dice que cualquier especie animal procede de la evolución de un grupo más o menos numeroso de individuos de otra especie, es decir, al modo poblacionista o poligenista. Estas consideraciones nos obligan a prestar una atención especial al origen del genero humano que, precisamente por el hecho de estar constituido por seres humanos, pudo ser monogenista.

Especiación animal: aislamiento reproductor

En Biología se define una especie por el conjunto de especializaciones, respuestas, genéticamente determinadas, ante unos estímulos, que permiten a los individuos que la componen la supervivencia en un entorno concreto y propio, al mismo tiempo que poseen un patrimonio genético común y capacidad de reproducción entre diversos individuos. Todo esto define los limites de la pertenencia a una misma especie.

Las hipótesis evolutivas, que pueden asumirse en el seno de esquemas darwinistas, lamarckistas o puntualistas, explican de modo diferente los mecanismos del proceso de especiación. Estas hipótesis tratan de explicar, con una misma propuesta, cambios evolutivos que son de hecho diferentes entre sí. Y podemos decir además que en todas está presente el intento de explicar el origen de la especie humana por los mismos mecanismos que la aparición de cualquier otra especie animal: producto de un cambio genético producido sobre un conjunto de individuos. A su vez, tal cambio genético se ve como resultado de un proceso en gran medida marcado por el azar, con lo que se suelen plantear dificultades que impiden concebir el proceso evolutivo integrado en el seno de un diseño o proyecto.

La idea de unos "primeros padres", una única pareja -monogenismo- como origen de todos los seres humanos chocó frontalmente con la explicación darwinista del proceso evolutivo. Según señaló Darwin, la selección natural como fuerza conductora de la evolución elige entre los individuos de una población. El aislamiento reproductor, imprescindible para la divergencia de las especies, se produce en virtud del mayor número de descendientes que dejan aquellos individuos de la población inicial, a los que la acumulación gradual de cambios en su dotación genética confiere ventajas para prosperar o sobrevivir en el entorno en que viven. Es una explicación que sigue un "modelo gradualista" en el sentido de que las especies evolucionan porque están sometidas a un cambio morfológico lento y continuo; así la divergencia morfológica entre las especies empieza mucho antes de que se conviertan en especies diferentes, y persiste después de que ocurra. Como puede verse en el esquema de la figura 1, las diferencias entre individuos comienzan justamente al dividirse la población inicial en dos como consecuencia de la imposición de una barrera geográfica. Después, y casualmente, se producen diferencias genéticas, que se fijan y acumulan selectivamente, de modo diferente en ambas subpoblaciones, y de acuerdo con las condiciones de los entornos diversos en que ambas viven. La acumulación de diferencias genéticas sería suficiente para que los individuos pertenecientes a esos dos grupos sean incapaces de aparearse, y adquieren con ello la categoría de especies distintas. Este mecanismo es una buena explicación, contrastada y confirmada, como origen de la diversificación en especies muy similares y al mismo tiempo diferentes, desde una especie ancestral; sería la explicación de aquellas pequeñas ramificaciones que se producen dentro de una gran rama del árbol filogenético. Esto es lo que se conoce como microevolución. Pero está claro que si este mecanismo de cambio gradual, dirigido por la selección natural, debiera dar cuenta de todas las cladogénesis -división de una especie en dos- deberían haber quedado restos fósiles de las fases intermedias. Serían éstos, en muchos casos, los eslabones perdidos. Puede decirse que una gradualidad, con validez universal, parece desmentida por el registro fósil.

La Paleontología y otras áreas de la Biología, especialmente la Embriología, han ampliado las explicaciones neodarwinistas acerca del origen de nuevas especies, al aportar tipos nuevos de mecanismos de aislamiento reproductor; mecanismos diferentes de la acumulación gradual de mutaciones genéticas y selección natural. Son mecanismos que pueden incluirse en el "modelo puntuado" (figura 1). Este modelo surgido de la teoría del equilibrio puntuado, propuesta por los paleontólogos Niles Eldredge y Stephen Jay Gould, plantea que los cambios morfológicos en individuos de un mismo linaje -la anagénesis-, y la división de una especie en dos -cladogénesis-, están relacionas causalmente. Así, se ha dado, en un tiempo breve, una aceleración del cambio morfológico en unos pocos individuos que divergen de la especie original para formar otra nueva, inicio de una gran rama del árbol evolutivo, o macroevolución; después de este cambio genético brusco pueden darse otros mucho más lentos y posiblemente seleccionados en relación con el entorno.

El cambio brusco que aísla reproductivamente a los individuos, que propone el modelo puntuado, puede ser de diversos tipos. Un cambio morfológico como es el caso de las caracolas Partula de la isla de Morea, que se separaron en dos especies: una en que la concha se enrolla a la derecha y otra en que lo hace a la izquierda, ya que esa característica no permite el acoplamiento. Puede ser un cambio que lleve a un comportamiento reproductor de no reconocerse entre sí, en ocasiones por factores tan simples como el color del plumaje. Es esto lo que ha ocurrido en las especies gaviota argenta y gaviota sombría, separadas por falta de reconocimiento para aparearse, sin que exista de hecho ni barrera genética ni geográfica para la reproducción. Puede ser un cambio que ha desacoplado los ritmos fisiológicos de la reproducción, como es el caso de las salamandras terrestre y acuática, que alcanzan la madurez sexual antes y después de la metamorfosis respectivamente, por lo que no pueden acoplarse unas y otras, etc.

Pero, sin duda, el mecanismo más frecuente de aislamiento reproductor, independiente del entorno, ha debido ser el que procede de diferencias morfológicas originadas por cambios en las estructuras de los cromosomas: los cromosomas se parten, se fusionan, o reorganizan la posición de los genes que contienen. Mediante este proceso se origina una disminución acusada de la fertilidad de los híbridos: los hijos de un progenitor que no sufrió cambio, y de otro progenitor que sí que los sufrió. Y de esta forma, se favorecen cruzamientos sólo entre iguales, que son o bien del tipo "antiguo", los que no han cambiado, o bien entre los del tipo "nuevo", sin que se permitan entre los miembros de ambos tipos. Tras un par de generaciones se da paso a una nueva especie. Un ejemplo de este mecanismo de cambio es la especiación que ha conducido al panda gigante. El panda gigante pertenece a los Ursidae, la familia de los osos, y forma una subfamilia propia, los Ailuropodinae; es un oso atípico en su comportamiento y además tiene 21 pares de cromosomas, lo que le hace más semejante al panda menor, que tiene 22 pares, que a los osos, que tienen todos ellos 37 pares. El panda menor, por el contrario, constituye una subfamilia emparentada con los mapaches, y juntos constituyen una familia de carnívoros diferente, los Procyonidae. A pesar de sus parecidos, panda gigante y panda menor están poco emparentados: divergieron de un antepasado común entre hace 35 y 40 millones de años; el análisis cromosómico ha podido establecer que la fusión de los cromosomas de una especie de la familia de los osos, que redujo casi a la mitad el número de sus pares de cromosomas, dio origen al mensaje genético del panda gigante: sus cromosomas son de oso, unidos cabeza con cabeza por un centrómero común.

Otro ejemplo de especiación brusca e independiente del entorno está siendo observada y verificada en la actualidad; es una nueva separación de especies de moscas (figura 4) por un cambio genético muy peculiar: algunas poblaciones adquieren nueva información genética no heredada de sus progenitores, sino "horizontalmente" a modo de infección. Se han llevado a cabo estudios con poblaciones actuales "salvajes" y poblaciones "de laboratorio" que fueron capturadas en los cinco continentes, unas en 1920 y otras a finales de los años 80; se ha observado así que las salvajes han sufrido la invasión de "elementos genéticos transponibles", una especie de infección viral. La especie de origen se encuentra dividida en dos subpoblaciones, que constituyen dos especies diferentes ya que la invasión genética las ha hecho no reproducibles entre sí, debido a que los híbridos son estériles. En este caso el material genético no se hereda, sino que se adquiere en un momento de la vida de unos individuos y se transmite a la descendencia. Este tipo de adquisición horizontal de información genética, y que es transmisible a los descendientes, es un modo lamarckista de evolucionar.

Sea cual sea el mecanismo de separación puntual de una especie, a partir de individuos de otra, ambas especies han podido, o bien quedar como tal especie hasta nuestros días, sin más cambios que los graduales y acumulativos, que les permiten una mejor adaptación al entorno y una optimización de sus funciones, o bien se han extinguido; o bien después de transcurrido mucho tiempo han podido dar de nuevo paso a otra especie. Y en cualquier caso, ninguno de los cambios bruscos mencionados que causan la especiación, confiere a los nuevos individuos valor adaptativo al ambiente. Por tanto, en estos casos no es el cambio del entorno lo que dirige el proceso evolutivo, a diferencia de las especiaciones graduales, según el modelo neodarwinista, dirigidas por la selección natural.

Destaquemos dos aspectos de lo que acabamos de describir. En primer lugar, que las especiaciones producidas por los diversos mecanismos siguiendo los diferentes modelos requieren que los individuos "fundadores" sean o muchos, o sean unos pocos, pero no parece que pueda bastar una sola pareja para que se separe una especie de otra.

Y en segundo lugar, que la evolución ha seguido estos diferentes modelos gradualista o puntuado, y no sólo uno de ellos. Son realmente dos patrones evolutivos diferentes, y no dos explicaciones, o dos modos de ocurrir en la realidad, un mismo fenómeno. Si bien ambos procesos han tenido un papel importante en los cambios evolutivos, no significan lo mismo. Son dos procesos evolutivos con diferente significado biológico, que no sólo han contribuido en diferentes momentos, sino que han contribuido en diferente medida a la evolución.

Por el primero, el modelo gradual darwinista, se explica que la selección natural origine diversidad, optimización y adaptación al entorno; esto es una microevolución, una creación de variabilidad intraespecie, y que a veces llega a originar la separación de una población en dos especies muy semejantes. El cambio es el componente azaroso, mientras que la selección natural es la fuerza conservadora que determina que de lo que ha aparecido permanezca aquello que resulte más apto para vivir en el medio en que surge.

El segundo modelo, el cambio puntual y sin valor selectivo, puede dar lugar a grandes cambios macroevolutivos: inicio de una nueva ramificación, sin que medie, como base del proceso, el continuo ir cambiando siguiendo el cambio del entorno. Más aún, si bien el cambio genético se produce al azar, la fijación de ese cambio obedece a las leyes deterministas de la estructura del genoma, y sobre todo a las leyes que rigen el proceso de desarrollo embrionario por el que se construye el organismo; hay una selección interna que marca el rumbo del proceso evolutivo al permitir unos y no otros de los cambios genéticos acaecidos.

Si como pretende el actual neodarwinismo, un neodarwnismo corregido y "evolucionado" pero darwinismo, esta hipótesis fuera la explicación de todo el proceso evolutivo, la evolución seria un transformismo total y casual de tal suerte que chocaría con la noción de naturaleza. Los limites mismos de especie, familia, genero, orden como realidades de diferente naturaleza se desfiguran o desaparecen. Las leyes de la Termodinámica de los procesos irreversibles -y un proceso irreversible y alejado del equilibrio es el proceso evolutivo- demuestran que azar y determinación son dos parámetros que cooperan en los procesos de cambio temporal; las fluctuaciones -que son el componente de azar- arrastran el sistema de un estado a otro pero está determinado si la fluctuación se impone o no y de que manara se determina.

Por ello, los procesos de desarrollo embrionario de un organismo, o de evolución de los seres vivos, son procesos finalizados, es decir, dirigidos en una determinada dirección y no meramente casuales: la evolución es un proceso aleatorio operando dentro de un armazón de leyes deterministas que la conducen en un sentido. Esa teleología tiene un significado bien preciso; muestra que la realidad es algo en sí misma, en virtud de lo cual es capaz de poseerse a sí misma, de ser principio de estabilidad, y al mismo tiempo de ser principio de una dinámica que le conduce a la propia realización -a su pleno desarrollo a lo largo de la vida- y, en ocasiones, le conduce a experimentar una transformación.

Es de interés señalar que a diferencia de los artefactos, que se pueden construir dando diversas formas a un mismo material, o, a la inversa, dando la misma forma a diversos materiales, en un ser vivo materia y forma se co-pertenecen. La información contenida en el mensaje genético heredado de los progenitores, y armonizado en la concepción de cada individuo, determina la forma de ese organismo individual.

El mensaje genético tiene la información propia de ese individuo de esa especie concreta, y posee además las instrucciones para que se emita su mensaje, exista y se construya el organismo. Los seres vivientes se construyen mediante un programa, inscrito en la dotación genética, que se desarrolla; un programa que no es un boceto, que no preexiste ni existe separadamente de los elementos materiales y de los ciclos funcionales con los que se realiza, pero que tampoco se identifica con ellos. De esta forma transmitir la vida, el engendrar de los progenitores, es construir con material propio el soporte material, el genoma, que contiene un nuevo programa genético capaz de iniciar la existencia de otro individuo de la misma especie, de un hijo. Y evolucionar es dar paso, al engendrar, a la construcción del soporte material de un programa, de un mensaje, que difiere del propio no sólo en las características propias, que le definen como individuo, sino en las características de la especie a que pertenece: es transformar, cambiar la forma.

La modificación, el cambio genético, puede haberse dado y materializado en el genoma de las células germinales de uno o ambos progenitores; o puede producirse el cambio evolutivo precisamente en la fecundación, cuando el material genético aportado por los padres se funde y organiza para dar la dotación genética del hijo: en ese preciso momento puede reorganizarse de manera diferente y dar lugar a que cambie el mensaje contenido en él. Pues bien, hay que añadir que no cualquier material genético contiene un mensaje, un programa, que informe la materia con la "lógica" de un ser vivo. Por ello no todo cambio en la información genética es transformador, evolutivo; puede ser simplemente origen de una malformación. Más aún, la misma "consistencia" o estructura propia del material, DNA, que contiene la información, limita el tipo de cambios que pueden darse; es decir, los patrones de diversidad y de evolución son limitados y restringidos por la estructura misma del material genético, y por las instrucciones que ese material posee para emitir el mensaje que contiene.

Se puede, a modo de resumen, afirmar que los datos y las explicaciones de la Biología pueden integrarse en la concepción de una Creación evolutiva: en el designio del Creador las diferentes especies no han sido sacadas por Dios de la nada al ser de forma separada e independiente, sino que se han dado paso unas a otras a través de un proceso evolutivo en el que los cambios del mensaje genético, unos al azar y otros determinados, marcan la flecha de la dirección del proceso en el transcurso del tiempo, desde las más simples a las más complejas hacia el término proyectado, el cuerpo del hombre, el organismo más evolucionado y complejo.



 

 
Publicar un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email (no será publicado)

 País

Comentario



Escriba las letras como aparecen



* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
Descargarlo a tu Palm
.
  Suscripción canal RSS

Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR

Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
Servicios por email Servicios por email
Foros Foros de discusión
Mapas Mapa de Sexualidad y Bioética
Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
Comentarios Comentarios al editor de esta sección
Biblioteca Documentos de apoyo de Sexualidad y Bioética
Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
Donativos Hacer un donativo
Compendio sobre familia, vida y ética
Curso en línea sobre el amor humano
Cursos en línea
Aborto
Adicciones
Anticoncepción
Bioética personalista
Células madre o troncales o estaminales
Ciencia
Clonación
Depresión
Eutanasia y cuidados paliativos
Fertilización artificial
Homosexualidad
ONU e ideología de género
Origen de la vida
Cosmos
Mundo
Creación y Evolución
Paternidad responsable
Pena de muerte
Proyecto genoma humano
Sexualidad
Sida y enfermedades de transmisión sexual
Suicidio
Trasplantes
Bioética.Magisterio de la Iglesia
 
Lista de correo


Suscribir
Cancelar suscripción
Consultores de la seccion
Dudas y asesoría acerca de dilemas en temas de la vida: aspectos científicos, jurídicos, éticos y prácticos
Ver todos los consultores
Apoyan a la sección
Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, facultad de bioética
Universidad Católica del Sacro Cuore, Centro de Bioética
Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud
Fundación Jérôme Lejeune, Gènéthique
Conoze.com

Ver todas las alianzas que apoyan a la sección

Eventos
VI PROLIFE WORLD CONGRESS, ECUADOR 2013
Congreso Mundial sobre la defensa de la vida en Guayaquil, Ecuador
Ver todos los eventos

Encuesta
¿Catholic.net te ayuda de alguna manera a la conversión, es decir, a un cambio de vida fruto de un encuentro con Jesucristo?
Sí me ha ayudado a llegar al arrepentimiento y al sacramento de la confesión
Sobre todo a la conversión del corazón concretado en obras
Me recuerda la reconciliación con Dios y la ruptura con el pecado.
Encuentro motivación y razones para ser fiel a la gracia de Dios
Me ayuda a convertirme constantemente a Jesucristo
Favorece a la comunión íntima de vida con Dios
No, sólo encuentro recursos pastorales y artículos interesantes
No, pues pienso que la conversión no llega a través de un portal.
Otros (escribe a participa@catholic.net)
> Ver resultados
> Ver todas las encuestas
Foros de discusión
¡Participa!
Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Privacidad   |   Transparencia   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2014 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
Publicidad: