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Autor: Tebelio Martin Rodriguez Problemas éticos de la fertilización in vitro
La relación entre Ética y Técnica, no es obstáculo para el desarrollo científico
Todo lo técnicamente posible está pendiente del análisis ético, máxima
que orienta el trabajo científico.La visión de una Antropología de
inspiración Personalista considera al embrión como un sujeto de derechos
que necesita de una protección adecuada, promueve el respeto por
la naturaleza humana y de la unión familiar. Esta misma
Antropología considera que el acto natural pro creativo es insustituible
y todo lo relacionado con los métodos que lo sustituyen
son ilícitos, el basamento ético es la dignidad del hombre,
apoyando la unión familiar, prohibiendo el semen u óvulo heterólogo.
La
relación entre Ética y Técnica, no es obstáculo para el
desarrollo científico, que casi siempre no ha tenido un juicio
moral que acompañe la rapidez de las investigaciones y experimentos,
esto ha permitido un divorcio entre Ciencia y Moral, tiene
prioridad la ética sobre la técnica, personas sobre las cosas,
espíritu sobre la materia.
Es necesario el juicio ético o de
aprobación de licitud de una nueva técnica, y debe valorar: A)
Que sea apta para resolver el problema biomédico planteado, hay
que tener en cuenta la validez tecnológica (% de eficacia
y costo), sus consecuencias negativas para el paciente, sociedad y
medio ambiente. B) Tiene un sesgo cuantitativo, balance entre beneficio
y costo, hay que analizar las circunstancias en el juicio
ético, aunque el acto sea positivo y las circunstancias que
se deriven de ello. C) Debe estar desvinculado de toda
ideología que utilice el descubrimiento para sí, o la obtención
de lucro, fama científica, religiosa o política. Particular importancia tiene una
reflexión ética sobre las técnicas biomédicas que permiten intervenir en
la fase inicial de la vida humana y en el
proceso de procreación; deben ser consideradas en los aspectos de
la Antropología: a) La verdadera naturaleza de la persona humana puede
realizarse como totalidad unificada, es decir es corporal y espiritual. b)
La persona humana está dotada de tal dignidad que no
puede ser considerada como objeto, sino como sujeto. c) Solo el
acto conyugal es digno de poner la condición de la
concepción de una persona. Lo Ético es defender la imagen del
más indefenso que está por nacer y mantener las técnicas
de apoyo a la fecundación; debiendo perseguir el bien total
de la persona, sin superar los limites de la naturalidad
de los actos.
Las técnicas médicas debe estar siempre al servicio
de la vida, los modelos de moral con marcado interés
de lucro, o de ideologías discriminatorias, no tienen en cuenta
la dignidad de la persona, solo sirven de freno en
la defensa de la existencia, contribuyendo a la pérdida de
valores humanos en la sociedad. Esta línea de desarrollo tecnológico constituye
un peligro, porque puede hacer creer al hombre que es
capaz de sobrepasar los límites razonables del dominio sobre la
Naturaleza, poniendo en peligro la existencia del ser humano.La aplicación
de la Ciencia y la Tecnología se realiza por medio
de modelos Éticos y no guiados por Ideologías.
El criterio fundamental
en el tema de la procreación es el concepto de
persona aplicado a varios aspectos del inicio de la vida:
cigoto, embrión y las etapas tempranas de su desarrollo, como
la relación generadora de los esposos como fuente de vida
y mantenimiento de la especie.
El problema ético de los “embriones
sobrantes” (solo en España 200.000), es ¿que hacer después que
se autorizó la congelación? (criócongelación), el término induce a su
uso, sobran, forma discriminativa, su verdadero objetivo es la procreación,
y son desviados en experimentación sin reconocimiento de su
dignidad. La justificación es la “clonación terapéutica”, los embriones sobrantes
son destruidos para extracción de células troncales en las terapias
regenerativas, es la eliminación de un ser humano, para obtener
material biológico con fines de experimentación e investigación.
La prohibición de
la clonación humana reproductiva, ha sido más por repugnancia que
por ética, apareciendo algo peor, el autorizo de seres humanos
con fines distintos a la reproducción, pudiendo eludir las barreras
jurídicas y morales.
En muchos países se requiere del Consentimiento
Informado de los padres para la experimentación con los embriones
sobrantes, ¿que derecho tienen para autorizar la destrucción de su
hijo?, esto no tiene un basamento ético. La humanidad está
en condiciones de llegar a modificar al hombre y de
redefinirlo genéticamente, por la dimensión moral que esto implica debe
ser analizado éticamente por todas las organizaciones de la sociedad,
lo técnicamente posible debe estar prohibido hasta que se realice
el juicio ético; y lo que resulte ilícito lo es
siempre y en todas partes, no hay una geografía de
lo permitido o no. Practicar las técnicas no éticas porque
otros lo hacen o lo harán es una capitulación ética.
Tanto la Ética como la Medicina son para el
hombre, se unen para proteger valores y salud.
La realidad
La
finalidad del matrimonio es la creación y educación de la
prole, basada en la espiritualidad conyugal y familiar de los
esposos. Con las T.R.A. se trata de sustituir el rol
de la familia en la sociedad con las consecuencias antes
explicadas. La reflexión antropológica reconoce en el matrimonio con su
unidad indisoluble el único lugar digno para la procreación. No
son lícitas otras formas como la fecundación artificial heteróloga, la
maternidad sustitutiva y toda actuación que disocie entre los
gestos destinados a la fecundación humana y el acto conyugal.
Las inversiones en la FIVET van en aumento, en
el período desde 1995 a 1998 de 59.000 tratamientos, pasaron
a 81.000 y el número de clínicas dedicadas a la
reproducción asistida, en igual período pasaron de 281 a 360.
En solo 3 años los tratamientos crecieron en 1.37 veces
y las clínicas en 1.28 veces. En Francia en 1985, de
3300 tentativas, nacieron 300 niños, costo total 50 millones de
francos, costo medio por niño 165 000 francos; de éstos
el 30% son de personal, 50% por actos médicos y
7% podría ser de hospitalización. El coste de producción depende
de la relación entre los gastos de tentativa y la
tasa de éxito de las implantaciones, pudiendo llegar a 300
mil francos. Actualmente el precio de los óvulos para esta
técnica es de unos 5 mil dólares, se obtienen de
mujeres comprendidas entre 21 y 29 años, saludables y no
fumadoras. Es la obtención de dinero, fama y poder a toda
costa, aprovechando el deseo de tener un hijo por encargo,
sin norma ética. Es el comercio de los seres humanos
y el peligro de que se legalice y generalice este
mercado.
Otras necesidades de salud mundial no crecieron de igual forma,
incluso de detuvieron o retrocedieron como las investigaciones de enfermedades
que producen una alta morbi-mortalidad en países pobres. No se
pueden invertir grandes recursos para la solución de problemas no
tan urgentes, dejando los verdaderos a un lado como el
SIDA en África, el Paludismo o la Tuberculosis en los
países pobres. Para establecer una comparación, menos del 10% del
gasto en investigaciones farmacéuticas se dedican a infecciones que causan
el 90% de la morbilidad mundial, las enfermedades que más
mortalidad producen, son las que menos se habla y las
que menos preocupan a la industria de los medicamentos. La
Tuberculosis reporta 8 millones de afectados con 2 millones de
muertos al año; están las enfermedades olvidadas como la leishmaniasis,
la enfermedad del sueño, el mal de Chagas y la
malaria, son algunas de ellas. De todas las mencionadas, la
más extendida es la malaria con 300 millones de casos
agudos anuales, y 1 millón de muertos principalmente niños, dedicándose
solo 60 millones de dólares.
Esto no es
lícito, constituye una amenaza a largo plazo para el
mundo globalizado, faltando la justicia y la solidaridad internacional. El negocio
de las células madres embrionarias no ha dado el lucro
ni los resultados clínicos esperados, ni los beneficios, incluso las
inversiones en las investigaciones han disminuido grandemente (50% en los
últimos 3 años). El problema está en desarrollar las células
madres adultas, descubriendo el potencial equivalente de las células madres
embrionarias, para resolver las lesiones de órganos y tejidos sin
lesionar la dignidad del ser humano.La mayoría de los países
han condenado todo tipo de clonación (tanto reproductiva como terapéutica)
pero permiten la experimentación de los embriones sobrantes de la
FIVET, tanto en tratar de resolver problemas de salud como
en la cosmetología.
La tentación de manipular al ser humano, sin
parámetros éticos, dándole categoría de objeto, mercancía o instrumento,
puede convertirse en un arma muy poderosa, en manos de
un grupo que responda a determinada ideología discriminatoria, puede lograr
su utilización con fines políticos, científicos o económicos, dominio o
esclavitud, incluso la destrucción de la vida, empleando métodos y
medios de investigación que no respeten la dignidad de la
persona, ni los limites de la tutela, ni la integridad,
en cualquier etapa de la vida, esto significa entregar la
existencia y la libertad de nuestra descendencia a irresponsables que
se consideran autorizados a desarrollar sus ideas en aras de
beneficios personales. Los “éxitos” obtenidos de esta forma no se
deben callar, hay que denunciarlos con bases científicas, análisis Éticos
y Bioéticos. No es la primera vez que la humanidad
paga un alto precio cuando grupos irresponsables, que confundieron en
sus inicios a muchos, justificando el bienestar de unos con
la discriminación de los indefensos. La Historia ha demostrado que
no se puede confiar tanto poder sin control.
La corriente de
la Bioética secularista trata de negar el orden del ser
o la dimensión sustancial de la existencia enfocando solamente las
funciones y las capacidades, reconoce a la persona como categoría
por acuerdo social, designando selectivamente a quienes funcionan acorde a
una o varias capacidades. Cuando se hace una interpretación funcionalista y
pragmática del ser persona permite declarar no persona o pre-persona
al cigoto, al embrión en sus etapas iniciales se enfoca
a un nivel solamente embriológico o a quien padece una
enfermedad neurológica grave o está en estado de coma o
no es eficiente. Esta forma utilitarista pone en peligro el
respeto a la dignidad e integridad del ser. Aprecia al
individuo por lo que puede hacer y no por su
ser. Propone así definiciones funcionales de las cosas o medios,
carentes de significado propio o para recursos cuya identidad depende
de los propósitos e intereses de otros. Cuando se define
a la persona con términos de funcionalidad y capacidades se
transforma el medio y se desvirtúa su dignidad en cuanto
finalidad en sí misma.
El ser humano por su naturaleza es
portador de valor intrínseco, exige de referencia por lo que
es y por quien se va configurando o por lo
que logra hacer a la vista de otros. Cada período
del desarrollo humano tiene una naturaleza que subyace y apoya
cada etapa, lo que da continuidad a la vida desde
la concepción hasta la separación corporal – espiritual. La solución al
drama de la infertilidad humana, debe ser por los medios
naturales, que busquen promover un progreso auténticamente humano.
Los actos humanos
procreativos deben ser los que mejor corresponden al amor conyugal
y al inicio de la vida. Reconocer que existe un
orden de bienes integrales. La realidad es que se destruyen
muchas vidas para poder complacer a los clientes, leyes de
mercado, selección y calidad al gusto, un negocio millonario sin
parámetros morales, que no tiene en cuenta lo antinatural del
proceso, ni los embriones muertos. El ser humano pasa a
ser objeto industrial, no hay diferencias entre un óvulo implantado
y el resto congelado; se despoja al embrión de su
estatus moral entregándolo a experimentos irresponsables para producir hombres por
encargo.
Todo niño tiene el derecho de nacer de sus padres
biológicos, fruto del amor entre éstos, a no ser usado
como objeto, ni ser encargado con ideas racistas y eugenésicas,
esto sólo recuerda el sueño de los científicos nazis y
otras prácticas condenadas por la historia. Es una forma moderna
de crear vida humana para instrumentarla, experimentar, mercado, lujo, caprichos,
complacencia, al servicio de los ya nacidos que no tienen
ningún derecho sobre los que están por nacer.
Existe a nivel
mundial un conformismo ante la manipulación del no nacido y
un apoyo al utilitarismo de la Ciencia sin conciencia del
sufrimiento humano, visto todo desde la óptica de la oferta-demanda,
cuando en realidad lo humano tiene más de espiritual que
de material, no se puede llevar todo a una mera
aplicación tecnológica sin moral.
El relativismo cultural se expresa en la
teorización y defensa del pluralismo ético, mostrando que no existe
una norma moral basada en la naturaleza misma del ser
humano, es frecuente oír declaraciones públicas que definen al pluralismo
ético que hace posible la verdadera democracia, con esto confunden
no tan solo el verdadero desarrollo de la sociedad sino
que la hace más inhumana; muestra de ello es el
siglo que terminó donde el hombre se bestializó con el
hombre basado en este relativismo ético. Unido a esto se
observa otra publicidad de la tolerancia para que todos tengan
los derechos a su dispoción en igualdad de condiciones dando
una visión de permitirlo todo, sacrificando no tan solo nuestros
principios básicos sino sacrificando al mismo ser humano en su
santuario: el útero materno donde lo quieren matar o controlar.
En realidad el embrión debe ser conocido y acogido
en su inviolable dignidad, desde la concepción. Todos tenemos que
difundir una cultura científica que tenga la exigencias de la
vida embrionaria, sensibilizando a los dirigentes de la salud pública
para crear las estructuras necesarias que permitan la asistencia materno-embrionaria.
Al analizar este difícil problema de la fecundación asistida o
la aplicación de la tecnología a la reproducción, es importante
que no tan solo teólogos y filósofos estén al día
en los adelantos científicos sino también médicos, investigadores y los
identificados con la causa de la dignidad del ser humano
y el respeto por la vida naciente, hombres de buena
voluntad.La aplicación de la Tecnología al ser humano no genera
por sí misma la sabiduría necesaria para progresar sin hacer
daño necesitando de la ética y la Bioética para poder
orientar en lo que es lícito o no.
Durante años los
medios de difusión masiva, casi siempre en manos de poderosos
intereses, no tienen en cuenta los principios éticos que defienden
al ser humano desde la concepción, que es el origen
de la vida, contrario a esto se ha desarrollado una
cultura hedonista basada en el placer y sin responsabilidad, llegan
a darle al hombre el nivel de complacencia a todos
sus deseos, se complace en la comida, el sexo, los
viajes, y la vida cuando lo deseen los clientes. En ocasiones
las mujeres asisten a las prácticas de estas técnicas no
estando casadas, guiadas por una fuerte voluntad de tener un
hijo, ocultando un sentimiento contrario; no desean tener un hijo
por lo que será sino para tener el estatus de
madre que la naturaleza no le ha otorgado, en otras
ocasiones la justificación está en conflictos con la familia, ambas
demuestran la pérdida del sentido de ser madre.
La reproducción
asistida mal orientada, y con una dosis de propaganda, llega
a ser ofensiva y degradante para la pareja, que busca
en la medicina una respuesta a su sufrimiento siendo manipulados
y explotados como conejillos de indias. Hieren la sensibilidad
de la maternidad, por el alto número de fracasos, y
no tienen en cuenta los medios naturales de la reproducción,
anula la responsabilidad materna, con toda la carga de amor
que produce, la relación sexual, concepción, embarazo y parto. Crea
una nueva forma de reproducción artificial que dista mucho de
la única, fruto de la evolución del ser humano.
El fenómeno
que existe en la sociedad, de asombro, fruto de la
curiosidad por cosas que son extraordinarias o fuera de lo
corriente, esta poderosa tendencia humana en buscar lo novedoso, de
conocer lo último en la técnicas y someterse a ello
sin un conocimiento profundo de lo que van a hacer,
lleva una atención a lo extraordinario, a lo anormal, a
lo que tiempos atrás era impensable, este misterio resultado en
parte de la ignorancia, nos atrapa y nos hace creer
que somos participes del desarrollo técnico científico. Si no estamos
bien orientados desde el punto de vista ético y bioético
seremos victimas del engaño. Para enfrentar todas estas cuestiones es necesario
comenzar con la educación de los médicos desde las escuelas
de medicina.
La enseñanza de la embriología en la formación del
personal médico, debe tener en cuenta que es un ser
vivo, independiente, con dignidad. Las investigaciones multidisciplinarias no pueden considerar
al embrión como cosa, estar en los parámetros éticos
que no permitan su destrucción. El hombre como unidad corpo-espiritual
merece respeto a todas las realidades y valores personales. Reconocer
el significado integral y la orientación inmanente de todas las
dimensiones ligadas a la persona como la vida física, libertad,
y la sexualidad; esta última con la presencia de los
aspectos unitivos y pro creativo opuesto a la instrumentación. El
individuo asume consciente y libremente sus relaciones; cuando la sexualidad
es utilizada como le parece, según sus deseos, necesidades, circunstancias,
se llega a considerar el cuerpo humano como objeto, fuente
de placer y no realidad personal.
El comienzo del dominio
de los pasos de la procreación empieza con la contracepción
y continúa con las técnicas de reproducción asistidas de forma
más rígida; en un futuro no lejano tendremos que enfrentar
aplicaciones de la técnica copiadas de la práctica de los
animales o de las novelas de horror y ficción. Las
T.R.A, no dominan desde adentro el acto sexual, sino desde
afuera, la vida humana con producción externa, extrínseca y diversa
del acto personal, el biólogo construye al embrión, lo controla
y lo sigue en su desarrollo, de esta forma la
procreación extracorpórea no tiene relación directa con el acto sexual
sino con la actividad técnica; no respetando la dignidad del
embrión, ni del acto esposal del matrimonio.
Los biólogos no pueden
crear lícitamente sustituyendo a los esposos, ni con el consentimiento
informado de estos, es un peligro del dominio del hombre
desde el comienzo.La procreación no es un acto transferible de
los esposos, ni a los biólogos, ni a los médicos,
ni al estado.
La FIVET en particular se ha presentado como
una ayuda para resolver el problema de la esterilidad, no
la ha curado, si ha detenido el desarrollo de las
técnicas quirúrgicas reparadoras de las trompas o la investigación en
el trasplante de estas y los esfuerzos en la investigación
para resolverla no se han continuado. En realidad ocasiona pérdida
de embriones humanos.
Si no cuidamos de los indefensos hoy,
continuará el espiral de dilapidar el valor de la vida
que comenzó con la legalización del aborto y va por
el comercio de la raza humana.En la fecundación artificial se
separa artificialmente el significado unitivo del procreador del acto conyugal,
uno y otro son la verdad de una íntima estructura,
valores que se potencian y se protegen mutuamente dando una
realidad unitaria: amor fecundo y abierto a la vida, que
es ley moral natural, de donde procedemos.
No tiene base
el llamado “derecho al hijo”, en realidad es el derecho
del hijo a nacer de un modo digno. Es el
fruto del amor de los esposos y por ser persona. El
respeto de la conexión entre los significados del acto conyugal
y el respeto de la unidad del ser humano permiten
una procreación que dignifique a la persona. La producción de embriones
para experimentación fue un objetivo de la FIVET desde sus
inicios, obteniendo innumerables beneficios: ¿la contracepción inmunológica,?, uso de tejidos
embrionarios para trasplantes, estudios sobre el cáncer, posibilidad de elección
del sexo del hijo, diagnóstico precoz de anomalías congénitas, hacer
clonaje y otras cuestiones, todas con propósitos de enriquecimiento, como
el banco de embriones para su posterior tráfico. Actualmente se
investigan técnicas complementarias para la reproducción artificial, cultivos de ovarios
y formación de placenta artificial para lograr el desarrollo embrionario
fuera del útero materno, mayor numero de seres humanos al
servicio de la experimentación. Nada justifica esta masiva disposición, no
son logros de la Ciencia y hacen creer que es
una vida diferente e independiente de sus progenitores.
El sentido del
sexo y la sexualidad del modo de reproducción normal y
universal es, en los seres inferiores como los superiores, la
reproducción sexual, sistema complicado, poco económico y fruto de la
evolución de la especie. Además la reproducción sexual da origen
a una descendencia genéticamente heterogénea; la personalidad biológica del individuo,
permitiendo sobrevivir en nuevas condiciones ambientales y su diversificación en
el espacio. El sexo es un rasgo biológico al servicio
de la propagación de la vida (sentido biológico).
La sexualidad en
el hombre tiene sentido profundo y propio con expresión de
donación, por su naturaleza corporal y espiritual, a diferencia de
los animales, no está ligada al ciclo de la fertilidad
femenina, no tiene el automatismo del instinto, es modelable por
la racionalidad, sobrepasa la biología, está al servicio del amor.
La norma ética de ley natural de unión y procreación;
no busca la actividad sexual impidiendo la procreación, ni busca
artificialmente una procreación sin sexo. La sexualidad humana no
esta reducida al placer fisiológico o individual, tiene su orientación
natural, que es la procreación, educación y la relación de
padres e hijos para alcanzar la plenitud de la vida.
La
relación sexo-reproducción-familia supera el aspecto biológico, esto sólo se logra
en la unión de dos seres de sexo opuesto, no
puede haber un manipulador porque destruye la sexualidad agregando problemas
como la muerte provocada de inocentes, aumentando su ilicitud ética.
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