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Barcelona, 2 septiembre 2005. El primer bebé de un embrión
congelado adoptado del mundo nació hoy en la Clínica Quirón
de Barcelona. Eva, de 41 años de edad, dio a
luz esta mañana por cesárea a Gerard, un bebé de
3,4 kilos. La madre aseguró que el parto fue "muy
bien y muy rápido". En declaraciones a Europa Press, Eva
explicó su experiencia asegurando que tanto el proceso del nacimiento
como todo el embarazo, a pesar de lo peculiar del
caso, "ha sido muy normal".
El programa que ha permitido
este nacimiento, basado en la adopción de embriones, se inició
en el Institut Marquès de Barcelona el pasado mes de
octubre. Su objetivo era dar salida a todos los embriones
congelados que quedaban almacenados en los bancos de las clínicas
de reproducción, después de que las parejas se sometieran a
un tratamiento de fertilidad.
Con el cambio de la Ley
de Reproducción Asistida los centros hospitalarios tienen ahora la posibilidad
de que las parejas que se someten a estos tratamientos
sean las que decidan el destino de los embriones sobrantes.
Así, se les envía una carta dónde se les pregunta
qué quieren hacer con ellos: volver a someterse a un
nuevo tratamiento, destruirlos, donarlos para investigación o para otras parejas.
El problema es que "la mayoría de estas parejas no
contesta", explicó, en declaraciones a Europa Press Televisión la jefe
de Servicio de Esterilidad del Institut Marquès, la doctora Marisa
López Teijón. Este vacío "no significa que se desentiendan", lo
que ocurre es que "les supone un conflicto emocional", aclaró
López Teijón. De este modo, "toda esa responsabilidad" acaba recayendo
sobre los responsables de los Servicios de Reproducción Asistida.
El
Institut Marquès "pensó que esta situación no era justa" y
quiso "comprometer a la sociedad", por lo que de todos
los embriones que tenía congelados que se hubieran destinado a
investigación se hizo una selección "para proponerlos para un programa
de adopción".
La doctora quiso destacar que las mujeres que
se han sometido a este proceso llegan a la clínica
con "la mentalidad de venir a adoptar". Todas saben que
son embriones "abandonados" y no piden ningún dato sobre el
embrión. Se trata de una actitud distinta de la que
tienen las parejas que se someten a un tratamiento de
reproducción asistida, ya que éstas buscan que tenga características físicas
similares. El perfil de las mujeres que acceden a
adoptar este tipo de embriones tiene una peculiaridad en común,
la existencia de un enorme componente humano, comentó López Teijón.
Acostumbran a ser personas con intentos de reproducción in-vitro fallidos,
pero también se dan las parejas con hijos y las
parejas con hijos que han fallecido o sufren alguna enfermedad.
López Teijón comentó que incluso han recibido el caso de
una ex religiosa que abandonó la orden dado su enorme
deseo de ser madre.
Tratamiento
El tratamiento, según explicó la
experta, es muy sencillo. "Se realizan las pruebas médicas oportunas
y se firma una autorización" explicó la madre de Gerard.
Cualquier mujer mayor de edad y en plena capacidad psicofísica
puede ser candidata a adoptar. Las futuras mamás se someten
a un tratamiento con parches para preparar el útero y
en pocos días se descongela un embrión y se le
transfiere a la mujer. Más de 200 mujeres de todo
el estado español y del extranjero se han interesado por
este programa. 91 de ellas han completado el tratamiento y
33 se han quedado embarazadas. Además, 56 están a punto
de comenzarlo. |