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Autor: Tebelio Martin Rodriguez La procreación en países desarrollados
Análisis de la esterilidad y la infertilidad, y de la situación ética en el mundo médico
Aspectos epidemiológicos y sociales de la procreación en países desarrollados
a)
Inicio precoz de la actividad sexual. b)
Aumento progresivo de las decisiones de control de la
fertilidad. c) Tendencia a retrasar la edad del matrimonio
y el primer embarazo (motivos personales, económicos, etc.). d)
Control exagerado de la natalidad.
Causas de esterilidad
1) Desordenes de la
ovulación.- 20% al 29%. 2) Anomalías de las trompas.-
15%. 3) Endometritis.- 6 %. 4) Patología cervical.- 3%. 5) Patología
seminal.- 21% al 24%. 6) Otras cusas masculinas.- 2%. 7)
Desordenes de la sexualidad.- 6%. 8) Otras causas.- 18%
al 28%.
Existe el perfil epidemiológico que tiene en cuenta la
fertilidad, ésta es, la capacidad de reproducirse de los seres
vivientes con la conservación de las características de la especie,
y la esterilidad que es la falta de fertilidad, ambas
se pueden investigar y se pueden definir numéricamente. Al determinar
este equilibrio en los seres humanos, no sólo existen factores
biológicos por ej.: la edad de la mujer, también hay
factores antropológicos, sicológicos y sociales.
La esterilidad de las parejas
Desde la
antigüedad la esterilidad está relacionada con el hombre, no precisamente
como una enfermedad; se consideraba como una maldición divina, pérdida
de sexo con sus consecuencias, y en algunas culturas es
sinónimo de pérdida de valores, no poder crear familia.
En nuestros tiempos, tiene una connotación muy negativa,
sobre todo en las sociedades más desarrolladas, llegando a convertirse
en un peligro para la unión y estabilidad de la
familia.
El sufrimiento de los pacientes estériles o las parejas
con deseos de tener descendencia es una realidad y motivo
de consulta médica, su atención requiere de un enfoque multidisciplinario,
la solución no siempre es posible, y no quiere decir
que no tenga tratamiento.
La esterilidad involuntaria que en ocasiones
es fruto de la aplicación de la misma tecnología en
los inicios de la vida (aborto provocado) o fruto de
accidentes, plantea un problema económico y social, al influir
en el descenso del índice de fertilidad de las poblaciones
con consecuencias en la vida y el destino de los
pueblos; a mediano plazo envejece la sociedad, dificultándose el relevo
generacional con merma de la población productiva, incluso pueden
desaparecer los pueblos. Una natalidad fisiológica alta expresa la energía creadora
de una familia y de un pueblo, pone de manifiesto
el coraje de los hombres frente a la vida, sus
riesgos y dificultades, su voluntad de construir y progresar.
La situación
de los esposos que no pueden tener hijos o temen
traer al mundo hijos con defectos es una cuestión que
los médicos deben tratar, es la expresión de vocación de
paternidad y maternidad. El matrimonio no confiere a los cónyuges
el derecho a tener hijos, permite el acto natural para
la procreación, no existe un verdadero derecho al hijo, es
un don. La atracción sexual puede convertirse en lo más
entrañable del ser humano y la consecuencia del amor copulativo
puede ser la procreación, pero no es su fundamento.
Los esposos
que padecen de esterilidad no pueden pensar que su vida
y el matrimonio ha perdido su valor. La esterilidad normal
es de un 10 % de las parejas y dentro
de sus causas evitables se encuentran las relacionadas con cambios
de costumbres sexuales, la FIVET fue concebida para los casos
de obstrucción tubárica; que el 90 % es el resultado
de abortos provocados, y las enfermedades de transmisión sexual. El
uso de los dispositivos intrauterino (DIU), duplica la probabilidad de
que una mujer quede estéril, solamente en EE.UU., unas 80,000
norteamericanas han quedado infértiles por esta causa.
Un estudio de esterilidad
publicado en 1985, por un equipo, sobre 1145 parejas supuestamente
estériles, de ellas 597 siguieron un tratamiento y 548 no,
hubo tantos embarazos en el primer grupo como en el
segundo. El 90 % de éstos al año siguiente de
la consulta. El estudio permite distinguir las esterilidades absolutas (obstrucción
total de las trompas, ausencia de espermatozoides), que son incurables
y representan el 10% del total; de las esterilidades relativas
que son anomalías inconstantes de la ovulación o del esperma,
adherencias en las trompas o afecciones parciales de la matriz;
en estos casos los resultados son iguales con tratamiento o
sin él. Este mismo estudio reporta que en las esterilidades
llamadas inexplicables hubo 3 embarazos con tratamiento contra 80 sin
éste, la medicación en esta muestra resulto ser contraproducente. Los datos
expuestos son una llamada a profundizar en los factores que
favorecen la fecundidad y a los matrimonios a tener paciencia,
incluso la ansiedad por tener un hijo puede ser causa
de esterilidad transitoria.
No se justifica aplicar las leyes de
mercado a una pareja desesperada o aprovecharse del deseo de
tener descendencia; esto no es parte de la medicina. Es
ilícito complacer los caprichos de pacientes, con solicitudes mal orientadas
o personas con interés de tener hijos a toda costa,
“a la carta”, y en el momento que estimen.
La aplicación de la tecnología en la procreación, va en
aumento en todo el mundo, con el desvío de recursos
y personal humano necesario en las situaciones de salud graves.
No es solidario con los que sufren, ni con los
verdaderos problemas de la humanidad, se complace a unos
en detrimento de otros. La FIVET trata de resolver la
esterilidad tubárica definitiva, pero intereses profesionales, científicos y económicos produjeron
los llamados “embriones sobrantes” para la experimentación y la investigación.
Las
posibles soluciones a los casos de infertilidad que no se
han resuelto con métodos naturales o éticamente aceptados pueden ser
la adopción, el trabajo en labores educativas principalmente en barrios
marginales donde existe abandono de menores, prestando ayuda a
familias pobres o con problemas reproductivos y el trabajo
con minusválidos. Los científicos deben trabajar para prevenir y remediar las
causas de esterilidad, cuidando la dignidad de la procreación humana.
Cuestiones
deontológicas
El desconocimiento de los Códigos de Ética y Deontología Médica
por los médicos es frecuente en todo el mundo, por
lo tanto no pueden ser aplicados ni respetados, además no
son los mismos en todos los países y en muchos
no existen. Los Códigos evitan caer en errores, ayudan a
vivir ideales éticos dando un crecimiento profesional y humano, unen
a la clase médica en su trabajo diario y ayudan
a tratar a los pacientes con respeto y compasión.
La deontología
Médica se entiende por el conjunto de principios y reglas
que deben inspirar y guiar la conducta profesional del médico,
sus deberes obligan a los médicos a su cumplimiento.
Es necesario aclarar algunos principios deontológicos que
no son respetados ni siquiera por los defensores de las
Técnicas de Reproducción Artificial.
Lo primero a señalar es que,
estas técnicas, no deben ser empleadas fuera de una finalidad
terapéutica reconocida y bien definida, teniendo en cuenta criterios como
las indicaciones, contraindicaciones, condiciones que lo permiten y consentimiento informado
de la pareja (verbal y escrito). Deben ser utilizadas después de
haber agotado las vías tradicionales de reparación anatomo-funcional del daño
o de estimulación de la función residual por un tiempo
adecuado. También deberían ser elegidas utilizando la que permite mayor éxito
con mínimo riesgo, valorando cada caso. El personal que trabaja en
estos centros debe ser abierto, conciente de su trabajo, racional
en su obra, preparado para evitar toda manipulación: experimentos, desvío
o cambio de gametos u óvulos fecundados, insistencia terapéutica y
deben tener la posibilidad de la objeción de conciencia. Manipular o
destruir a un embrión humano antes de la implantación en
el útero (14 días), tiene una responsabilidad ética, se trabaja
con una vida humana. Los que tienen gran interés en
esto tratan de desposeer al embrión de todo valor ontológico
que esta vida humana tiene, pudiendo de esta forma actuar
sin responsabilidad ética, y para ello se apoyan en la
indefinición semántica.
El término de pre embrión, dado por la Comisión
Warnock (Gran Bretaña 1987), que no es más que el
embrión antes de implantarse en el útero, es una manipulación
a nivel de gobierno, no existe diferencia en cuanto a
su realidad biológica entre un embrión de 14 días u
otro de más. Este informe es parcial porque no habla
de las causas de infertilidad, no permitiendo hacer una política
social de salud para su prevención y tratamiento.
En el año
2000, la Comisión Donaldson recomendó al gobierno británico la
clonación terapéutica y al embrión no implantado le denominó “hemocitoblasto”,
nombre que tiene el embrión en su etapa inicial, 12
células aproximadamente, término que confunde a los padres que tienen
que dar su consentimiento, ocultándoseles la real naturaleza humana
de su hijo. Esta forma de manipulación semántica ya ha sido
utilizada con éxito antes, recordemos que al aborto se la
ha denominado: “interrupción voluntaria del embarazo”, a la píldora abortiva
RU-486, “reguladora de la menstruación”, a los embriones que
se fecundan en exceso como una serie de piezas para
equipos, “embriones sobrantes” de esta forma ya se establece que
se destruyen o se experimenta con ellos. Se maneja desde
hace años empleando modismos atrayentes de difícil interpretación. Toda esta
nomenclatura llena de imprecisiones, permite el uso instrumental de seres
humanos; son términos confusos que ocultan las reales acciones y
sus consecuencias. De esta forma se eliminan palabras que establecen
un debate ético, para enmascarar el verdadero significado de la
naturaleza del acto que se realiza, evitando el juicio ético.
Es la manipulación de las fuentes de la vida por
medio del lenguaje, eliminándose la opción de opinar cambiándola por
el sentir, de esta forma la lógica, la opinión que
es un estado de la mente ante la realidad y
manifestación del pensamiento, se anula. Cambiando adjetivos, desaparece la moral,
y por medio de la manipulación se confunde lo bueno
de lo malo, se borran los sentimientos y siendo llevados
por los instintos, nos acercan a los animales, permitiendo la
aceptación de una tecnología sin cuestionamientos.
Otra forma de manipulación es
con el lenguaje técnico, se produce cuando en los medios
de difusión masiva o la prensa se emplean términos no
bien definidos como: “células madre” y no se expresa su
procedencia, en realidad se debe decir “células madre adultas o
embrionarias”, las primeras tomadas de tejidos desarrollados que no ofrecen
dilemas éticos, no sucediendo con las segundas que implican la
muerte de un ser vivo, sólo con suprimir una palabra,
se elimina el cuestionamiento ético. Cuando los padres consienten las
intervenciones en sus hijos menores sólo puede ser para bienestar
de éstos y cuando se pide el consentimiento para destruirlo
se asume que es una propiedad. Estos no tienen ningún
derecho a permitir la muerte de sus hijos, nacidos o
no.
Muchas regulaciones igualan o son menos exigentes en el uso
de embriones humanos que los requisitos exigidos en los experimentos
con animales, violando acuerdos, principios, recomendaciones de organismos internacionales, fundamentos
bioéticos, códigos de ética y hasta la propia constitución de
los países.
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