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A medida que los programas de prevención con base en
las escuelas se han guiado más por la investigación, han
ampliado su enfoque de únicamente “la persona” para incluir las
influencias ambientales, las normas sociales y en particular, el efecto
de los amigos. Por ejemplo, los estudios muestran que los
estudiantes de sexto grado que piensan que la mayoria de
sus amigos beben alcohol que los que realmente lo hacen
tienen más probabilidades de beber, en comparación con los estudiantes
que saben que a sus amigos les parece mal beber.16
El
Proyecto Northland, creado por investigadores de la Universidad de Minnesota
gracias a una subvención del Instituto Nacional sobre Abuso del
Alcohol y Alcoholismo, es un programa completo de prevención del
consumo de alcohol para los estudiantes de sexto a octavo
grado. El programa ha logrado reducir el consumo de alcohol
en este grupo. Los participantes se enteran de que menos
de sus amigos de lo que piensan beben alcohol, aprenden
cómo resistir la presión a beber y que deben hablar
con sus padres sobre lo que podría suceder si beben.17
Para
obtener más información sobre el Proyecto Northland y otros programas
con base en las escuelas, vea en el Internet http://modelprograms.samhsa.gov
Las
acciones de un distrito escolar generan una coalición en la
comunidad
El distrito escolar de Troy, en el estado de Michigan,
estableció un programa preventivo de tres partes cuando la comunidad
comenzó a notar que más adolescentes estaban bebiendo alcohol. El
proyecto incluye un programa escolar de resistencia a la influencia
de los amigos; un grupo para los padres y un
programa para la comunidad. Gracias a estos esfuerzos iniciales, se
creó La Coalición de la Comunidad de Troy con fondos
federales, la cual trabajó con grupos de niños en edad
preescolar hasta ancianos. La coalición ofreció una clase para ayudar
a los padres a hablarles a sus hijos sobre el
alcohol y alentó a la policía a asegurarse de que
los bares y las tiendas no estuvieran vendiendo alcohol a
menores de edad. Debido a que los jóvenes estaban robando
alcohol de los supermercados, la coalición también trabajó exitosamente en
una ley que exigía a los expendios a custodiar
el alcohol. Además, la coalición capacitó a pediatras para que
ayudaran a los padres a entender los problemas relacionados con
el consumo de alcohol entre menores.18
Cambiar las normas sociales
Reforzar las
normas sociales aceptables — Las escuelas pueden establecer políticas contra
el alcohol que expliquen claramente las expectativas y las multas
que se aplican a los estudiantes que consumen alcohol. Dichas
políticas refuerzan la norma de que no se tolerará que
los menores de edad beban alcohol. El personal de la
escuela, los estudiantes, padres y la comunidad deben apoyar y
aplicar dichas políticas sistemáticamente para poder formar las actitudes adecuadas
que los estudiantes tendrán con respecto al uso del
alcohol.
Para información sobre lo que las escuelas pueden hacer, vea
en el Internet
http://www.epi.umn.edu/alcohol/policy/schools.shtm
Una buena política escolar con respecto al alcohol
Establece
que queda prohibido el alcohol y el consumo de alcohol
dentro de las instalaciones de la escuela, durante actividades
patrocinadas por la escuela y mientras los estudiantes estén representando
a la escuela.
Describe las consecuencias de violar la política. Explica cómo
evaluar y remitir a los estudiantes que abusan del alcohol
y garantiza que la autoremisión será confidencial y no se
castigará. Presta atención a los temas legales relacionados con aquéllos que
violan la política. Es prudente al imponer suspenciones y expulsiones a
los que violan la política porque los estudiantes que no
asisten a la escuela y no tienen supervisión podrían pasar
el tiempo bebiendo alcohol. Entre en acción
Una encuesta realizada por el
Departamento de Educación del Estado de Nevada pone a la
comunidad en acción
Una encuesta que realizó el Departamento de Educación
del Estado de Nevada en 1998 mostró que durante las
2 semanas anteriores, el 4 por ciento de los estudiantes
de sexto grado había consumido cinco tragos de alcohol consecutivamente.
Estos resultados generaron coaliciones en todo el estado en apoyo
a las leyes y otros esfuerzos para hacer
cumplir la ley a fin de reducir el acceso que
los menores tienen al alcohol. En el condado de Washoe,
Nevada, un grupo de padres estableció un sistema en el
que los miembros del grupo visitaban expendios de alcohol que
no habían pasado las pruebas de cumplimiento de las leyes
y los que sí las pasaban recibían un reconocimiento especial.19
Dar
a conocer a los estudiantes el índice de consumo de
alcohol
— Mediante programas educativos, las escuelas pueden mostrar a
los estudiantes los índices reales de consumo de alcohol. Los
participantes hablan sobre cuántos estudiantes realmente beben y si beber
alcohol es una buena idea. Los estudiantes a los que
se les instruye siguiendo este enfoque beben menos alcohol y
tienen menos problemas relacionados con el alcohol porque desean encontrarse
dentro de la mayoría.20
Para obtener más información sobre educación normativa,
vea en el Internet
http://www.tanglewood.net/products/allstars/article1995.htm
La toma de conciencia de la comunidad
genera un programa de compañeros mentoresEn Haverhill, estado de Massachusetts, una
sociedad comunitaria de ciudadanos realizó varias encuestas en escuelas, negocios,
grupos de vecinos y diversas comunidades, incluidos barrios latinos. Al
enterarse de que los jóvenes podían obtener alcohol fácilmente, publicaron
los resultados de estas encuestas y recibieron apoyo para realizar
labores de prevención a nivel local. Una de esas labores
fue reclutar a un grupo básico de estudiantes que no
beben para servir como mentores en las escuelas.21
16. Hansen WB.
1993. School-based alcohol prevention programs. Alcohol Health and Research World
17(1):54-60.
17. Williams CL, Perry CL, Farbakhsh K, et al. 1999.
Project Northland: Comprehensive alcohol use prevention for young adolescents, their
parents, schools, peers and communities. Journal of Studies on Alcohol
(suppl 13):112-124.
18. Reno J, Holder EH, Marcus D, et al.
2000. Promising strategies to reduce substance abuse: An Office of
Justice Programs (OJP) Issues and Practices Report. U.S. Department of
Justice, Washington, DC. September 2000.
19. Eastern Kentucky University Training Resource
Center. 2000. Combating underage drinking: A live national satellite broadcast.
Office of Juvenile Justice and
Delinquency Prevention, U.S. Department of Justice,
http://www.trc.eku.edu/.
20. Hansen WB, Graham JW, Wolkenstein BH, et al. 1991.
Program integrity as a moderator of prevention program effectiveness: Results
for fifth-grade students in the adolescent alcohol prevention trial. Journal
of Studies on Alcohol 52(6):568-579.
21. Join Together. 1998. Save lives:
Recommendations to reduce underage access to alcohol and action steps
for your community. Boston, MA. |