La cantidad de $170,000 que Catholic.net necesita alcanzar dividida entre los 250,000 usuarios diarios del portal corresponde a un importe de menos de ¡0.70 dólares por cada uno! [Expandir]
> Inglés
> Francés
> Italiano
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
 
Tus Favoritos   |   Página de Inicio   |   Recomiéndanos   |   Opiniones   |   Suscríbete
Sexualidad y Bioética | sección
Homosexualidad | categoría
Homosexualidad y derechos sexuales | tema
Autor: Jose de J Castellanos
Las Sociedades de Convivencia y su Ley innecesaria
La legislación propuesta es totalmente innecesaria, pues todos los derechos y complementos que pretenden adquirir por el hecho de asociarse y vivir juntos, heredarse, donarse, etc., pueden ser adquiridos por cualquier otra forma de contratos
 
Finalmente el PRD parece decidido a cumplir el viejo compromiso contraído con un grupo minoritario, pero muy activo: la alianza lésbico-gay, que ha luchado insistentemente en que las uniones homosexuales sean reconocidas jurídicamente. La iniciativa ha evolucionado a través del tiempo y de pasar a ser, de manera descarada, una forma de “familia”, ahora recurren al eufemismo de adoptar la figura de “sociedades de convivencia”.

La legislación propuesta es totalmente innecesaria, pues todos los derechos y complementos que pretenden adquirir por el hecho de asociarse y vivir juntos, heredarse, donarse, etc., pueden ser adquiridos por cualquier otra forma de contratos ya previstos en otras disposiciones, sin necesidad de recurrir a una legislación específica que sería redundante.

¿Acaso es la supuesta protección que buscan, la razón de ser de la ley que están por votar los Asambleístas? La respuesta contundente debe ser NO. Hay otros caminos y formas a través de las cuales dos o más personas se obligan entre sí a darse protección y apoyo, o a heredarse. Tampoco es cierto que esta ley sea benéfica para cualquier tipo de asociaciones que busquen esta complementariedad.

La Ley de Sociedades de Convivencia es el intento de los grupos homosexuales de dar personalidad jurídica a su cohabitación de manera similar a la familia. Se pretende que una unión que no va de acuerdo con la naturaleza de los sexos y que, por lo mismo, no puede ser un matrimonio ni una familia, asuma los derechos y deberes de ésta, adquiriendo una personalidad específica ante la sociedad, como si con ello, porque está en la Ley, adquiriera una legitimidad que la naturaleza humana no les otorga.

La pretensión de las parejas homosexuales de ser acogidas, protegidas y elevadas socialmente como una institución social, es mucho más ambiciosa que lo que la misma legislación ha otorgado a la familia, no sólo por los niveles jurídicos que ha adquirido el concubinato, sino porque se le otorgaría características de institución social que no se ha otorgado a la familia.

Quizá muchos no lo sepan, pero en el Derecho mexicano la familia tiene muy pocas y muy débiles referencias. Es más, diríamos que la familia como institución social no es reconocida. Se reconoce la unión de los miembros de la misma y los derechos que ellos adquieren. Se regula la relación con los hijos, aunque hoy se pretende debilitar la patria potestad con otras leyes y acciones so pretexto de los derechos del niño. Pero la familia, como sujeto social, no es reconocida.

Esta deficiencia quizá se explica porque siendo de derecho natural, la familia no adquiere su personalidad por la Ley, aunque ésta debiera reconocerla y protegerla como tal, explicitando sus deberes y derechos en una norma específica. Sin embargo, preguntaría yo, dónde se encuentra la legislación específica que constituye a la familia, en cuanto tal, como sujeto de derechos y deberes. La respuesta es clara, en ningún lugar. Y, sin embargo, la familia es la célula básica de la sociedad, punto de partida de la convivencia y la reproducción humana, no sólo físicamente, sino también en los ámbitos espiritual y cultural. Contra la familia se ha actuado mucho en la misma legislación, hasta se propicia su disolución y se mina la autoridad de los padres. Pero la familia es y será.

En cambio, una realidad artificial, ajena a las leyes de la naturaleza, pide a gritos la protección de una ley, aunque repita lo que está ya en otra legislación, para pretender adquirir personalidad jurídica y, dizque con ello, legitimidad.

La sociedad no gana nada, y a fin de cuentas quienes buscan esta protección tampoco, o muy poco: el nombre. Lo demás permanece igual jurídicamente.

Sin embargo, el efecto más importante que buscan los promotores de la legislación, es dar un lugar social a un hecho, que aunque tiene que ser tolerado, no por ello indica que sea algo deseado o conveniente. Con esta ley uno se pregunta dónde está la coherencia entre quienes están en contra de la pederastía, si por otro lado los actos que se condenan en estas acciones quedan aparentemente consagrados por esta legislación. No hay lógica.

Ciertamente que ni homosexuales ni lesbianas deben ser discriminados o menospreciados, son personas con todos sus derechos. Pero tampoco es verdad que por serlo requieran o merezcan unos derechos especiales, específicos, o que sus relaciones demanden una protección legal peculiar. La ley no les da lo que la naturaleza humana les niega.

Preguntas o comentarios al autor
Todos los servicios de Catholic.net son gratuitos. Sólo nos mantenemos gracias a los donativos que, voluntariamente, nos hacen algunos de nuestros visitantes. Necesitamos de tu ayuda para continuar anunciando el mensaje de Cristo a través de la Red. Ayúdanos, Dios te lo recompensará.
DA CLICK AQUÍ PARA DONAR
     Herramientas del Artículo:
Arriba
.
Ver más artículos del tema
.
Preguntas o comentarios
.
¿En donde estoy?
.
Hacer un donativo
Envíalo a un amigo
.
Formato para imprimir
.
Descargar en PDF
.
Descargarlo a tu Palm
.
  Suscripción canal RSS

Escribir un comentario sobre este artículo

 Nombre

 Email Formato invalido. (no será publicado)

 País

Comentario




* Gracias por su comentario. El número de mensajes que pueden estar en línea es limitado. La longitud de los comentarios no debe exceder los 500 caracteres. Catholic.net se reserva el derecho de publicación de los mensajes según su contenido y tenor. Catholic.net no se solidariza necesariamente con los comentarios ni las opiniones expresadas por sus usuarios. Catholic.net no publicará comentarios que contengan insultos o ataques y se reserva el derecho de publicar direcciones de correo o enlaces (links) a otras páginas.

Inicio | Secciones | Comunidades | Servicios | Consultorios | Alianzas | Foros | Contacto
Servicios por email Servicios por email
Foros Foros de discusión
Mapas Mapa de Sexualidad y Bioética
Opiniones ¿Qué opinas de Catholic.net?
Comentarios Comentarios al editor de esta sección
Biblioteca Documentos de apoyo de Sexualidad y Bioética
Preguntas frecuentes Preguntas Frecuentes
Donativos Hacer un donativo
Aborto
Adicciones
Anticoncepción
Bioética personalista
Células madre o troncales o estaminales
Ciencia
Clonación
Depresión
Eutanasia y cuidados paliativos
Fertilización artificial
Homosexualidad
¿Qué es la homosexualidad?
La medicina y la homosexualidad
Consecuencias de la homosexualidad
Homosexualidad y ética
Gay y homosexualidad
Homosexualidad y derechos sexuales
Uniones de hecho y homosexualidad
Homosexualidad y religión
Testimonios de homosexualidad
ONU e ideología de género
Origen de la vida
Paternidad responsable
Pena de muerte
Proyecto genoma humano
Sexualidad
Sida y enfermedades de transmisión sexual
Suicidio
Trasplantes
Bioética.Magisterio de la Iglesia
 
Lista de correo


Suscribir
Cancelar suscripción
Consultores de la seccion
Dudas y asesoría acerca de dilemas en temas de la vida: aspectos científicos, jurídicos, éticos y prácticos
Ver todos los consultores
Apoyan a la sección
Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, facultad de bioética
Pontificia Academia para la Vida
Universidad Católica del Sacro Cuore, Centro de Bioética
Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud
Fundación Jérôme Lejeune, Gènéthique

Ver todas las alianzas que apoyan a la sección
Encuesta
Noviembre es el mes de la Esjatología. ¿Has aprovechado para pensar en el más allá?
Sí, creo que es importante pensar en el "después de la muerte" para vivir mejor.
No, no me gusta pensar en la muerte ni en lo que vendrá después
Suelo meditar acerca del Cielo, pero no en el Purgatorio ni el Infierno
No creo en la vida eterna, así que no medito en nada de eso
No sabía que Noviembre es el mes de la Esjatología
> Ver resultados
> Ver todas las encuestas
Foros de discusión
¡Participa!
 |   Homenajes  |   Condiciones de uso   |   Donativos   |   Política de privacidad   |   Publicidad   |   Contáctanos   |  RSS
© 2009 Catholic.net Inc.
Todos los derechos reservados
El lugar de encuentro de los católicos en la red
 
Publicidad: