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| Lo que usted debe saber sobre la homosexualidad |
Introducción
Una de las mayores amenazas que se ciernen sobre
los EE.UU. (e inclusive sobre los países hispanos por su
cercanía con esta nación), es el avance de la homosexualismo,
es decir, de la promoción de las prácticas homosexuales y
de su aceptación pública. El propósito de este artículo no
es el de suscitar el odio contra las personas que
sufren de inclinaciones homosexuales (u homosexualidad), ni siquiera contra los
mismos activistas homosexuales; sino de alertar al público sobre la
campaña en pro del homosexualismo que agresivos grupos de homosexuales
y lesbianas están llevando a cabo en nuestra sociedad hoy
en día. Nuestras familias y nuestros hijos se encuentran en
peligro ante este ataque, de ahí la importancia de informarnos.
Los homosexuales: ¿Nacen o se hacen?
Uno de los argumentos
que utilizan los activistas homosexuales es el de alegar que
la inclinación homosexual es algo innato y que, por lo
tanto, la actividad homosexual es un "derecho humano" que la
sociedad debe respetar 1.
Sin embargo, los estudios realizados en torno al tema no
demuestran con suficiente claridad que la homosexualidad tenga un origen
genético, hormonal, neurológico o cerebral. A lo sumo, las conclusiones
de los poquísimos estudios que alegan tales causas se apoyan
sobre evidencias muy débiles. En 1992 se llevó a cabo
un estudio sobre la homosexualidad, fruto de más de 30
horas de investigación. En dicha investigación, llevada a cabo por
computadoras, se estudiaron más de 3,400 artículos publicados desde 1975
hasta ese año en búsqueda de las causas biológicas, genéticas
y hormonales de la homosexualidad. Solamente en dos de esos
artículos, ambos muy especulativos, se intentaba identificar la causa de
la homosexualidad como algo de índole genético, biológico, hormonal o
neurológico 2.
En 1991 el
Dr. Simon Le Vay, que se declaró homosexual, publicó un
estudio en la revista Science en el cual mostraba diferencias
en los cerebros de hombres homosexuales y heterosexuales. Sin embargo,
dicho estudio adolecía de ciertos fallos importantes. En primer lugar,
Le Vay utilizó solamente 41 cadáveres en su estudio, una
muestra muy pequeña para una investigación científica de esta índole.
En segundo lugar, todos los homosexuales del grupo estudiado habían
muerto de SIDA o de complicaciones relacionadas con esta enfermedad,
la cual puede afectar el tejido cerebral. Más aún, Le
Vay no estaba seguro si el resto del grupo era
de verdad heterosexual, sino que asumía que lo era
3. El estudio de Le Vay
mostró tan poca seriedad científica que hasta algunos activistas homosexuales
lo han criticado. Sin embargo, los medios de comunicación le
hicieron una gran propaganda 4.
En
otro estudio, los doctores Allen y Gorski de la Universidad
de California en los Angeles también alegaron una supuesta conexión
entre la homosexualidad y la estructura cerebral. Sin embargo, admitieron
que un porcentaje significativo de los cerebros analizados pertenecían a
víctimas de SIDA, enfermedad que puede afectar el tejido cerebral
5.
En relación a
otro estudio parecido, "algunos investigadores advirtieron que se conoce tan
poco sobre el funcionamiento del cerebro de los animales más
desarrollados, que asignar una función o un significado a ligeras
discrepancias en características anatómicas es una simplificación extrema" 6.
Otra investigación, conducida por los científicos Bailey
y Pillard, intentó mostrar el origen genético de la homosexualidad
por medio del estudio de mellizos homosexuales. Pero como ha
señalado Ann Fausto Stirling, bióloga de la Brown University: "Para
que estudios como éste tengan sentido, habría que estudiar a
mellizos que han sido criados aparte. Se trata de una
mala interpretación genética." Es obvio que los mellizos que son
criados en el mismo hogar pueden tener las mismas experiencias
familiares y ambientales y no sólo los mismos genes
7.
La revista Time publicó un
artículo sobre un estudio publicado en la revista Science, en
el cual se alegaba que el origen de la homosexualidad
se encuentra en el cromosoma X (el cromosoma proveniente de
la madre). Los investigadores estudiaron 40 parejas de hermanos homosexuales
y encontraron que 33 de ellas compartían 5 diferentes trozos
de material genético agrupados alrededor de un área particular del
cromosoma X. Pero, en el mismo artículo se admite que,
antes que las conclusiones sean aceptadas como definitivas, se necesita
repetir este tipo de investigación. Además, el mismo artículo señala
que los investigadores admiten que su "descubrimiento" no puede explicar
otros tipos de homosexualidad masculina que existen. Por último, dichos
investigadores también admiten que, en los casos estudiados por ellos,
el material genético en cuestión puede simplemente estar asociado a
la homosexualidad en vez de ser su causa directa
8.
Los bien conocidos terapeutas,
Masters y Johnson, afirmaron en su libro Human Sexuality (pp.
319-320), que "la teoría genética de la homosexualidad ha sido
en general descartada hoy en día" y que "a pesar
del interés en posibles mecanismos hormonales en el origen de
la homosexualidad, ningún científico serio hoy sugiere que pueda existir
una simple relación de causa y efecto" 9.
Sin embargo, gran parte de la comunidad
científica se ha convertido en aliada de los homosexuales militantes,
hasta el punto de que la Asociación de Psicología del
Estado de Washington ha llegado a oponerse a la terapia
que busca cambiar la orientación homosexual en heterosexual. Esta asociación
alega, aún habiendo pruebas de lo contrario
10, que no hay evidencia de que la orientación
homosexual se pueda cambiar aunque fuese deseable hacerlo, y se
opone a tal terapia de conversión porque "refuerza el negativismo
social hacia la homosexualidad". Esta desafortunada claudicación de una parte
de la comunidad científica ante la presión política pro homosexual
no es nueva. Ya en 1973, la Asociación de Psiquiatría
de EE.UU. había retirado la homosexualidad de la lista de
los desórdenes de su Manual de diagnósticos bajo la presión
de activistas homosexuales, aunque no llegó a decir que era
normal, como la heterosexualidad 11.
En conclusión, la evidencia científica no ha demostrado que
la homosexualidad sea el resultado directo de causas biológicas, genéticas
o neuro hormonales. Lo más que se puede decir es
que pudiera existir alguna base genética, hormonal, neurológica o cerebral
que predispone a la homosexualidad. Esta pudiera inclinar a unas
personas más que a otras al homosexualismo, pero no obligarlas
a practicarlo. Los estudios contemporáneos han mostrado que el alcoholismo
puede tener una base orgánica que predispone a unas personas
más que a otras a ese problema. Sin embargo, sabemos
que las personas afectadas son libres de buscar ayuda y
curarse. John Schlafly, al reconocer que era homosexual, declaró que
"la inclinación [homosexual] no es algo que la persona escoge,
pero todos sí tenemos la opción de qué hacer con
respecto a tal inclinación" 12. Además, suponiendo que hubiese alguna base genética, biológica u
hormonal en la inclinación o comportamiento homosexual, eso no justifica
un comportamiento que, como veremos a continuación, es de por
sí dañino para el ser humano y para la sociedad.
Consecuencias médicas del comportamiento homosexual
Una de las maneras de
percibir la maldad intrínseca de un tipo de comportamiento es
constatando las consecuencias negativas que dicho comportamiento tiene para la
salud mental o física. Casi siempre un comportamiento inherentemente malo
tiene consecuencias negativas, debido a su desviación del uso correcto
de las funciones naturales. Tal es el caso de la
homosexualidad.
Lo que hemos acabado de afirmar se demuestra obervando
las consecuencias de las relaciones sexuales anales, las cuales son
típicas del homosexualismo en casi un 90% de los casos
13. Durante las relaciones
heterosexuales el esperma normalmente no puede penetrar las paredes interiores
de la vagina, ya que ésta está protegida por una
mucosa especial para que los virus no penetren, además de
que tiene múltiples capas. El recto, por el contrario, tiene
sólo una célula de espesor y, además, por estar destinado
a asimilar los últimos alimentos útiles, contiene vasos linfáticos extremadamente
desarrollados, que reabsorben casi todo (incluso los medicamentos y los
virus). Esta disposición no es peligrosa porque este conducto normalmente
no se abre excepto para descargar su contenido sin dejar
entrar nada. Sin embargo, cuando se hace un uso anti
natural del mismo se le abre la puerta a muchos
virus que normalmente no tendrían casi oportunidad de éxito. Esto
se debe a que el esperma penetra fácilmente la pared
del recto, rompiéndola o magullándola y produciendo daños inmunológicos. Esta
práctica comúnmente produce entre los homosexuales, además de trauma en
el recto, un gran intercambio de fluidos del cuerpo con
un acceso casi directo de sustancias infecciosas al torrente sanguíneo.
Debido a todo esto, las relaciones sexuales anales y otras
prácticas (que por pudor no mencionamos aquí), son las formas
de contacto sexual más eficientes de contagiar ciertos tipos de
hepatitis, SIDA, sífilis y una serie de enfermedades que se
trasmiten a través de la sangre. No es extraño que
aún antes de la aparición del SIDA ya el 90%
de los hombres homosexuales promiscuos estaban infectados de Hepatitis B
y de otras enfermedades 14.
Además, muchas de estas prácticas insalubres ocurren en sitios
extremadamente anti higiénicos, como baños o espectáculos pornográficos. Y como
cada año hasta el 25% de los homosexuales viaja a
otro país, este dañino intercambio de gérmenes se produce en
muchas partes del mundo 15.
Otro factor que agrava la trasmisión del SIDA y
de otras enfermedades por contacto homosexual, es el número elevado
de diferentes compañeros (aún anónimos) que tienen los homosexuales. Los
estudios al respecto informan que el 43% de los hombres
homosexuales admiten haber tenido relaciones sexuales con 500 hombres; el
28% con más de 1000 y los casi "monógamos" con
10 ó menos en toda su vida 16. La anomalía
psicológica y la esterilidad de las relaciones homosexuales, caracterizadas por
el autocentrismo y la búsqueda del placer sin responsabilidad, hacen
que la "monogamia" entre homosexuales o lesbianas sea casi imposible
17.
Si bien es
cierto que los casos de SIDA están aumentando con más
rapidez últimamente entre los heterosexuales
18, hay que tomar en cuenta que los factores
biológicos y sociales relacionados con la homosexualidad crearon un contexto
ideal, en EE.UU. y en otros países del primer mundo,
para la trasmisión del SIDA hacia el sector heterosexual de
la población. Una vez que el grupo de más riesgo
(los homosexuales promiscuos), alcanzó su punto de saturación (un gran
número de sus miembros ya están infectados y continúan siendo
promiscuos entre ellos), una ola de infección contaminó a otros
grupos de menor riesgo a través de hombres bisexuales y
del uso intravenoso de drogas 19. Sin embargo, la población
homosexual sigue siendo el grupo con mayor víctimas de SIDA
en esos países. En 1992, el 83% de los casos
de SIDA en hombres blancos de los EE.UU., tuvieron lugar
entre los homosexuales 20
y en Europa los hombres homosexuales constituyen más del 85%
de todos los casos de SIDA 21.
Las consecuencias negativas, tanto físicas como mentales,
del estilo de vida de los homosexuales y las lesbianas,
han dado como resultado un promedio de longevidad bastante más
bajo que el resto de la población. Esto se debe
no sólo al SIDA, sino a que los ataques al
corazón, el cáncer, las fallas hepáticas y otras enfermedades y
peligros (como el suicidio y los accidentes), son bastante más
frecuentes entre ellos. Comparados con los heterosexuales, los homosexuales tienen
8 veces más propensión a contraer hepatitis; 14 veces más
la sífilis y 5,000 veces más el SIDA. En efecto,
un estudio reciente ha mostrado que menos del 2% de
los homosexuales alcanzan los 65 años de edad. En cambio,
en el resto de la población masculina la edad promedio
para morir de un hombre casado era de 75 años
y el 80% viven más de 65 años. Para los
hombres solteros o divorciados la edad promedio era de 57
y el 32% alcanzó una edad mayor. Entre las lesbianas
que murieron, la edad promedio era de 45 años y
sólo el 26% murió de edad avanzada. En cambio, en
el resto de la población femenina la edad promedio de
muerte para las mujeres casadas era de 79 y el
85% alcanzó los 65 años. Para las mujeres solteras o
divorciadas, la edad promedio de muerte fue 71 y el
60% alcanzó una edad mayor. El examen de la distribución
por edades de los homosexuales en las publicaciones científicas, desde
1858 hasta 1992, sugiere un patrón similar de longevidad
22.
El mito del 10%
Otra de las tácticas que usan los grupos de homosexuales
es la de proclamar la falsedad de que ellos constituyen
el 10% de toda la población 23. Esta inflada cifra fue "descubierta" por el
investigador Kinsey, cuyos estudios han sido ampliamente refutados por varios
científicos serios 24. En
efecto, más del 25% de las personas investigadas por Kinsey
ejercían la prostitución o provenían de cárceles, instituciones mentales o
bares de homosexuales. Esta cifra tan alta de hombres con
un historial de desviaciones sexuales, fraudulentamente afectó los resultados de
la investigación de Kinsey (además se ha llegado a saber
que Kinsey realizó experimentos éticamente perversos en 317 niños, entre
los 2 meses y los 15 años de edad, por
medio de un grupo de observadores "técnicamente entrenados"). Por el
contrario, la mayoría de los investigadores serios hoy en día
están de acuerdo en que sólo el 2.5% de la
población podría ser homosexual 25.
La homosexualidad militante y su plan de acción
Ya
hemos señalado algunas de las falsedades empleadas por los grupos
homosexuales como tácticas para promover su plan de acción. Queda
todavía por describir, siquiera a grandes rasgos, la fuerte campaña
que estos grupos están llevando a cabo en los medios
de comunicación, en el gobierno, en las leyes y hasta
en el mismo sistema de educación de los EE.UU. Es
importante darse cuenta de que los grupos homosexuales están muy
bien organizados a nivel estatal y ejercen una influencia política
muy fuerte también a nivel nacional. Esta feroz actividad militante
es posible debido a que son capaces de recaudar millones
de dólares anualmente para actividades políticas y al apoyo que
reciben de los medios de comunicación 26.
El 25 de abril de 1993 el
movimiento homosexual llevó a cabo una marcha de "orgullo homosexual"
en Washington (ya han tenido lugar otras marchas como ésta
en otros lugares del país). Durante esa manifestación miles de
"parejas" de homosexuales y lesbianas contrajeron "matrimonio" con la ayuda
del "Reverendo" Troy Perry, quien fundó una iglesia para homosexuales
(como él), que tiene "sacramentos" y se ha extendido desde
California a todo EE.UU. y a 15 países, incluyendo Méjico,
Perú y la Argentina 27. Las cámaras de televisión del Club 700 (un grupo
cristiano) captaron durante este desfile escenas inmorales, que la mayoría
de la prensa norteamericana pasó por alto, fué en plena
vía pública 28. Participaron también
cientos de sadomasoquistas y transexuales
29.
Durante la marcha, los activistas en pro de
la homosexualidad dieron a conocer 7 demandas generales, en torno
a las cuales se agrupan otras 55 demandas específicas. La
primera demanda exige que se deroguen todas las leyes que
prohíben la sodomía y que se legalice todo tipo de
perversión sexual. Uno de los participantes lo expresó así: "..buscamos
cambiar las leyes sobre la sodomía para poder mostrar nuestra
sexualidad en público". Esta demanda implicaría el cambiar las leyes
sobre el consentimiento para permitir las relaciones sexuales con menores
de edad. También se derogarían las leyes sobre el vestir,
permitiendo así todo tipo de vestimenta o ausencia de ella.
La segunda demanda incluye el usar dinero de los impuestos
para pagar operaciones de cambio de sexo. La tercera demanda
exige la legalización de "matrimonios" de miembros del mismo sexo
y la adopción de niños por parte de parejas homosexuales.
La cuarta demanda requiere la plena participación de lesbianas, homosexuales,
bisexuales y transexuales en programas de educación, de guarderías infantiles
y de orientación escolar. Nos podemos imaginar el posible impacto
legal de esto en las escuelas y guarderías católicas o
de otras iglesias o grupos religiosos. ¿Obligarán a las iglesias,
bajo pena de demanda judicial, a contratar homosexuales declarados como
maestros, entrenadores de deportes, étc.?
La quinta demanda requiere que
los anticonceptivos y el aborto estén a la disposición de
toda persona, no importa la edad.
La sexta demanda exige
que se utilice dinero de los impuestos para pagar la
inseminación artificial de lesbianas y bisexuales y prohíbe que se
expresen preocupaciones acerca de la homosexualidad que estén basadas en
la religión.
La séptima demanda exige que organizaciones como los
Boy Scouts acepten a homosexuales como directores de patrulla
30.
Estas exigencias son parte
de los objetivos de los grupos homosexuales, los cuales quieren
que se acepte la homosexualidad como un "derecho humano" más
y que se proteja esta conducta en todos los estados,
comenzando con las ciudades, hasta alcanzar el nivel nacional.
Por
ejemplo, la ciudad de Miami Beach (Estado de la Florida),
aprobó una ordenanza condenando la discriminación debido a la "preferencia
sexual", como le llaman a la homosexualidad 31. De hecho, las demandas mencionadas son parte
de un proyecto de ley federal sobre "derechos" civiles lésbicos
y homosexuales que los grupos homosexuales han logrado introducir en
el congreso de EE.UU. En 1993 estos grupos ya contaban
con más de cien auspiciadores de ese proyecto, incluyendo uno
de sus principales promotores, el Senador Edward Kennedy, del Estado
de Massachusetts 32. Según
Gary Bauer, de la organización cristiana Family Research Council ("Consejo
de Investigación sobre la Familia"), "la batalla consiste en llevar
el homosexualismo a la misma categoría social y moral de
la familia heterosexual".
En escuelas públicas y privadas se han
introducido cursos y programas de educación sexual, comenzando desde preescolar
y kindergarten, que presentan el homosexualismo a niños y adolescentes
como una opción más, un "estilo de vida" o una
"preferencia sexual". Este es precisamente el objetivo de uno de
estos programas, llamado Proyect 10 ("El proyecto 10"), cuya fundadora
es Virginia Uribe, una lesbiana maestra de escuela. La Asociación
Nacional de Educación de EE.UU. le dió un premio a
Uribe por su "liderazgo creativo en pro de los derechos
humanos".
Es alarmante saber que en estos cursos y en
las bibliotecas de las escuelas se utilizan libros como Heather
Has Two Mommys ("Heather tiene dos mamás") y Daddy´s Roommate
("El compañero de cuarto de papá"), sin que lo sepan
los padres. Además, ya se está haciendo disponible un libro
de juegos para niños que trata sobre la sexualidad y
que da instrucciones específicas sobre varios métodos de masturbación
33. En las escuelas públicas
de Nueva York, el superintendente Joseph Fernández, introdujo un curso
de este tipo. La rápida intervención del Cardenal John O´Connor
y de muchos padres (especialmente los hispanos), logró que se
retirara este programa y se despidiera a su promotor, el
Sr. Fernández 34.
Durante
los últimos años, ciertas organizaciones homosexuales se han unido a
organizaciones proabortistas como la Federación de Planificación de la Familia
de EE.UU. (Planned Parenthood Federation of America) o Paternidad Planificada
y a otras organizaciones para pedir que se ofrezca una
educación sexual más extensa. En dicha educación sexual se incluye
la "educación sobre el SIDA", otro tema que aprovechan los
activistas homosexuales para promover su estilo de vida en las
escuelas, universidades y medios de comunicación. En toda esta campaña
pro homosexual a través de la educación, estos grupos buscan
pasar por alto la autoridad de los padres y el
derecho de éstos a ser los primeros y principales responsables
en la educación, sobre todo moral, de sus hijos
35.
También en varias de
las universidades más prominentes ya se han introducido cursos, congresos
y hasta se han creado centros de estudio sobre homosexualismo
y lesbianismo, presentándolos como "estilos de vida" tan perfectamente aceptables
como el heterosexual 36.
Otra
de las tácticas que utilizan estos grupos homosexuales es la
de tildar a todos los que se oponen a su
ideología de "homofóbicos", de esta manera buscan ridiculizar a sus
oponentes para así cambiar la opinión pública. Este término ha
sido utilizado también por los medios de comunicación, los cuales
se han aliado al movimiento en pro del homosexualismo, tergiversando
u ocultando la verdad sobre este dañino e inmoral estilo
de vida.
Consecuencias legales
Existe el peligro de que, al
legalizarse la sodomía y el estilo de vida homosexual también,
por implicación, lleguen a legalizarse otras aberraciones, como la pedofilia,
el sadomasoquismo, étc. Una vez que se acepta como normal
una desviación sexual, otras perversiones se convierten también en justificables.
Esta conclusión se sigue, además, de las mismas exigencias de
los militantes homosexuales, los cuales quieren que se acepte cualquier
tipo de actividad sexual.
De hecho el 37% de los
homosexuales promiscuos practica el sadomasoquismo. Además, el movimiento homosexual ha
aceptado la presencia de grupos sadomasoquistas y de practicantes de
la pedofilia, como la Asociación Norteamericana de Amor entre Hombres
y Niños o NAMBLA (North American Man-Boy Love Association) en
sus marchas de Washington, D.C. y San Francisco
37. En un congreso nacional de
homosexuales y lesbianas, en Washington D.C., en 1990, se presentó
un seminario a cargo del Leather Institute, una organización sadomasoquista
38. En el video
The Gay Agenda ("El plan de acción homosexual"), producido por
la organización cristiana The Report ("El Informe"), el Dr. Nicolosi
dice que "hoy hay programas de consejeros sexuales escolares en
todo el país. En California se conocen como el Proyecto
10. En realidad, muchos de esos programas son programas en
pro de la homosexualidad, donde ocurre lo siguiente: Su hijo
de 15 años va a consultar a su consejero, que
será seguramente homosexual, y le consulta: ‘Mire, tengo estos pensamientos,
estas sensaciones, este comportamiento...´; Y el consejero le responderá: ‘Bueno,
bienvenido a la comunidad homosexual, eres de los nuestros´"
39.
Conclusión
Es crucial que
nos demos cuenta de que el comportamiento homosexual o lésbico
ya no es algo que queda en la penumbra. Los
grupos homosexuales y lésbicos están promoviendo su ideología y sus
actividades entre los niños y los jóvenes, esa es su
principal forma de supervivencia como grupo social. Son nuestros propios
hijos los que están en peligro, pues el origen de
la homosexualidad se encuentra muchas veces en la seducción del
niño o adolescente por parte de un adulto homosexual. Todo
adulto homosexual o con problemas serios en el área de
la sexualidad "es el producto de un estímulo sexual prematuro
en la infancia, ya sea debido a verdaderas violaciones o
a una exposición excesiva como observador de las actividades sexuales".
De nosotros depende que tomemos en serio este ataque
contra la familia y contra nuestros hijos y que lo
afrontemos con responsabilidad.
Parte primordial de nuestra responsabilidad en esta
batalla es orar por las personas homosexuales. En realidad nuestra
batalla no es contra ellas, sino contra las fuerzas del
mal del "Príncipe de las Tinieblas", quien busca destruir a
la humanidad (Efesios 6:10-13). La batalla es contra el pecado
y la ideología que estos grupos promueven. Se trata de
una lucha espiritual que requiere mucha oración y sacrificio, sobre
todo la Eucaristía, la adoración al Santísimo y el rezo
del Santo Rosario para los católicos. Todos los cristianos debemos
unirnos en oración por la conversión y salvación de los
homosexuales y de nuestra nación y actuar para impedir que
este mal continue extendiéndose. "Si mi pueblo, sobre el cual
es invocado mi Nombre, se humilla, orando y buscando mi
rostro, y se vuelve de sus malos caminos, yo le
oiré desde los cielos, perdonaré su pecado y sanaré su
tierra" (2 Crónicas 7:14).
Fuentes:
1. Trudy Hutchens, "Homosexuality:
Born or Bred?", Family Voice (June 1993): 14; William A.
Henry III, "Born Gay?", Time (July 26, 1993): 36-39. regresar
2. Estudio citado por la Dra. Dawn
Siler, de la Seattle Pacific University, en una conferencia titulada
"Are Homosexuals Born or Made?", el 13 de mayo de
1991, en su clase de Sexualidad Humana. regresar
3.Hutchens, 14. regresar
4. Ibíd. regresar
5. "Cordón cerebral determinaría orientación sexual de
hombres," El Nuevo Herald (sábado 1 de agosto de 1992):
7A. regresar
6. Ibíd, 1A.
regresar
7. Hutchens, 14. regresar
8. Henry
III, 36-37; Daniel S. Greenberg, "Spare Us All From the
‘Gene of Homosexuality´ Search," The Miami Herald (jueves 29 de
julio de 1993). regresar
9. Siler.
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10. John F. Harvey, O.S.F.S. The Homosexual Person. New
Thinking in Pastoral Care (San Francisco: Ignatius Press, 1987), 76.
regresar
11. Citado en Cal
regresarThomas, "Gays´ Root Cause: Genetics or Choice?," The Miami Herald
(miércoles 7 de octubre de 1992): 17A.
12. Siler. regresar
13. Citado en el artículo de Cal Thomas.
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14. Corey, L. y K.K. Holmes,
"Sexual Transmission of Hepatitis A in Homosexual Men," New England
Journal of Medicine (1980): 435-438. regresar
15.
Dr. Jerome Lejeune, "Engaño sobre el amor," Escoge la Vida
(noviembre/diciembre 1989): 2; Corey L., y K.K. Holmes. Mangilit, G.W.,
et al., "Chronic Inmune Stimulation by Sperm Alloantigens," Journal of
the American Medical Association 1984: 251:237-238; Cecil Adams, "The Straight
Dope," The Reader (Chicago: 28 de mazo de 1986); D.G.
Ostrow et al., Sexually Transmitted Diseases in Homosexual Men (New
York: Yorke Medical Books, 1984), 204; Gene Antonio, AIDS: Rage
& Reality, Why Silence Is Deadly (Dallas: Anchor Books, 1992),
67. regresar
16. "Consecuencias médicas de lo
que hacen los homosexuales," folleto educativo del Family Research Institute,
Washington, D.C., 1992. regresar
17. Ibid.
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18. Harvey, 46-47, 100-104. regresar
19. Antonia Novello (Cirujana General de los
EE.UU.) en el Medical Tribune, 3 de octubre de 1991.
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20. Gene Antonio, 50-51, 66-70.
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21. CDC, HIV/AIDS Surveillance, abril
de 1992. regresar
22. Adolfo J.
Castañeda, "La respuesta a la epidemia del SIDA no es
el preservativo," Escoge la Vida (julio/agosto, 1993): 1. regresar
23. "Consecuencias médicas..."; Video The Gay Agenda
("El Plan de Acción Homosexual"), producido por la organización cristiana
The Report, 42640 10th Street West, Lancaster, California 93534.
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24. Robert Knight, "Sexual Disorientation, Faulty Research
in the Homosexual Debate," Family Policy. A Publication of the
Family Research Council (June 1992): 1. regresar
25. Véase Dr. Judith A. Reisman y Edward W.
Eichel, Kinsey, Sex and Fraud. The Indoctrination of a People
(Lafayette, Louisiana: Huntington Publishers, 1990). regresar
26.
"Captives of the Homosexual Lobby," Biblical Scoreboard (otoño 1988):
15. regresar
27. Vida Humana Internacional
tiene disponible en sus archivos copia del documento que describe
esta "iglesia" preparado por el "reverendo" que la dirige en
la Argentina. regresar
28. Paul Likoudis,
"Homosexual Rights March Launches America Into the `Gay Nineties´," The
Wanderer (6 de mayo de 1993): 8. regresar
29. Video Gay Rights: Special Rights producido por
Jeremiah Films. regresar
30. Ibíd. regresar
31. Lesley S. Bateman, Clint
Cline y Patrick Poff, "Are Gay Rights Right?," Florida Family
Council. Citizen (junio de 1993): 1. regresar
32. Gay Rights: Special Rights; Boletín del grupo cristiano
Concerned Women for America. regresar
33.
Gay Rights: Special Rights. regresar
34. "Beating the Big City Bureaucrats," Focus on the
Family, Citizen (19 de abril de 1993): 1-3. regresar
35. Gay Rights: Special Rights.
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36. Stacey D´Erasmo, "The Gay
Nineties," Rolling Stone (3 de octubre de 1991): 83-86, 130. regresar
37. Randy Alcorn, "What NBC Left
Out (re: Gay Rights)," Eternal Perspective (octubre/noviembre 1992).
regresar
38. Brochure: The 12th National, 3rd International
Lesbian & Gay Health Conference and 8th National AIDS Forum,
18-22 de julio de 1990, The Washington Hilton and Towers,
Washington, D.C. Auspiciado por The National Lesbian and Gay Health
Foundation and The George Washington University Medical Center regresar
39. The Gay Agenda. 40. Anchell,
251. regresar |
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