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El proyecto es inviable por dos razones
Dejemos a un lado
el importante asunto de si el embrión clónico es un
ser humano. Otros aspectos prácticos y éticos hacen que la
investigación del equipo coreano no sea viable.
La primera razón es
económica: el coste de las terapias. La ventaja de la
clonación terapéutica es que ofrece una terapia genéticamente específica para
el paciente. La desventaja, por la misma razón, es que
la terapia no puede ser utilizada con otros pacientes. A
diferencia de los fármacos convencionales, se podrá beneficiar mucho menos
de las economías de escala.
Uno de los avances del equipo
coreano es que, por una mejora de sus técnicas, ha
logrado crear líneas celulares con menos de 20 óvulos, cuando
el año pasado tuvieron que utilizar 242 para crear un
solo embrión. Pero como una mujer sometida a tratamiento de
superovulación produce solo 10 óvulos, esto significa que se necesitarán
uno o dos ciclos de estas técnicas invasivas para obtener
la materia prima necesaria para la terapia de un solo
paciente. La clonación terapéutica seguirá siendo medicina para millonarios.
La segunda
razón tiene que ver con la ética. ¿Se podrá evitar
la explotación de las donantes de óvulos, sean o no
remuneradas? La donación de óvulos es normalmente segura, pero puede
haber graves complicaciones.
Problemas por doquier
Por eso el protocolo para proteger
a las mujeres donantes es un elemento importante en el
experimento de Woo-Suk Hwang. El artículo publicado en "Science" reproduce
incluso los formularios de consentimiento informado, en un esfuerzo para
convencer a otros científicos de que los estándares éticos están
en consonancia con los de Estados Unidos.
Sin embargo, dos bioéticos
americanos que revisan ese trabajo en el mismo número de
"Science" le dan un suspenso en ética. David Magnus y
Mildred Cho, de Stanford University, le critican por no explicar
bien los riesgos a las participantes y por presentar a
las donantes como pacientes. Después de examinar el experimento y
el consentimiento informado, concluyen que hay notable riesgo de una
explotación abusiva de "pacientes vulnerables y de sus amigos y
familiares" (1).
En particular, subrayan que la palabra "terapéutica" aplicada a
la clonación es engañosa: "Es prácticamente cierto que los beneficios
clínicos de esta investigación tardarán años o décadas en llegar",
dicen Magnus y Cho. "Este es un mensaje que pacientes
y familias desesperadas no quieren oír".
Además, Hwang ha descubierto que
los mejores resultados se dan con óvulos recién obtenidos de
mujeres fértiles de menos de 30 años. Cuando los óvulos
procedían de mujeres de más de 30 años, se lograba
una línea celular después de 30 intentos. Con las mujeres
más jóvenes se lograba una por cada 13 intentos, como
media. Es de suponer lo que ocurrirá si el experimento
de Hwang funciona: mujeres jóvenes que venden sus óvulos para
pagar sus estudios universitarios, para mantener a sus hijos o
para pagarse unas vacaciones.
A pesar del orgullo de algunos científicos
los problemas parecen insalvables
La reproductiva, más cercana
El problema final es
que el espectro de la clonación reproductiva, a la que
casi todos se oponen, contamina el experimento de Hwang. En
su artículo en "Science" afirma que su experimento no supone
en modo alguno "dar ánimos a cualquier intento de clonación
reproductiva". Las pruebas científicas sobre animales clonados "deberían desalentar cualquier
intento temerario de una clonación reproductiva humana" (2).
La realidad es
que el trabajo de Hwang contribuye a que la clonación
reproductiva esté más cercana. Julian Savulescu, un australiano que es
profesor de Ética Aplicada en la Universidad de Oxford, y
editor del influyente "Journal of Medical Ethics", declaraba recientemente que
la clonación "representará uno de los más grandes avances científicos...
La clonación es poder y aprovechamiento de la oportunidad sobre
nuestro destino. La reproducción artificial puede ser quizá más segura
y eficaz que la natural" (3). Y no faltan bioéticos
que piensan lo mismo.
Otros esperan solo que la técnica mejore.
Por ejemplo, el InterAcademy Panel, una red de academias que
incluye la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. y la
British Royal Society, afirma que la clonación reproductiva debe ser
prohibida. Pero reconoce que la clonación será segura algún día,
por lo que la prohibición "debería ser revisada periódicamente a
la luz de la evolución social y científica". O sea,
"avísenos cuando tenga todo resuelto y nosotros lo haremos ético".
En
suma, no es necesario que nos subamos al tren de
la clonación después del anuncio de Hwang. Aparte del problema
central de la destrucción de vida humana, hay toda una
serie de aspectos que hacen que su éxito sea muy
dudoso. El principal problema que debe preocuparnos es resistir el
pánico de los científicos que trabajan con células madre y
que han mordido el polvo ante los coreanos.
(1) David Magnus
and Mildred K. Cho. "Issues in Oocyte Donation for Stem
Cell Research". "ScienceExpress" (19-05-2005).
(2) Woo-Suk Hwang et al. "Patient-Specific Embryonic
Stem Cells Derived from Human SCNT Blastocysts". "ScienceExpress" (19-05-2005).
(3) Julian
Savulescu. Debate in "The Times Higher Educational Supplement" (6-05-200 |