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Santiago de Chile, 9 Nov. 07 (AICA) El presidente de la
Conferencia Episcopal de Chile (CECH), monseñor Alejandro Goic, obispo de
Rancagua, manifestó que es legítimo el derecho de objeción de
conciencia, al referirse a las anunciadas sanciones contra las farmacias
que se negaron a vender el levonorgestrel, también conocido como
“píldora del día después”, o píldora abortiva.
“Creo que existe el legítimo derecho de objeción de
conciencia y no se puede ser intolerante frente a una
conciencia que no quiere contribuir en una duda científica que
aún existe a promocionar una píldora que puede ser abortiva”,
afirmó monseñor Goic durante una conversación con periodistas mantenida en
el obispado de Rancagua.
El prelado
reiteró que existen dudas científicas razonables sobre el uso de
este compuesto: “En la hipótesis, que es una de las
dos actuales, de que la píldora sea abortiva, no es
terapéutica, simplemente impide que se geste una nueva vida y
si ya se gestó la destruye. Nadie me puede obligar
por ley a que actúe en contra de lo que
es mi conciencia”, enfatizó.
“La vida siempre es la opción más
segura”. Una invitación a defender siempre
el valor de la vida, que es el valor principal,
realizó el secretario general de la CECH, monseñor Cristián Contreras
Villarroel, obispo auxiliar de Santiago, a raíz del debate respecto
de las sanciones a las farmacias que se niegan a
vender la píldora abortiva.
“Creo que
el tema es mucho más amplio que las sanciones a
las farmacias, lo hemos manifestado innumerables veces: es el tema
de la vida, cómo lo abordamos. Cuando hay duda acerca
de la existencia de un ser humano, tenemos que jugarnos
siempre por la opción mucho más segura”, subrayó el prelado.
En diálogo con periodistas sobre la
preocupación de la Iglesia por el mundo de la infancia,
monseñor Contreras citó el llamado que el Papa realizó a
los farmacéuticos a responsabilizarse por sus decisiones: “Es providencial lo
que dijo Benedicto XVI respecto de la libertad de conciencia
que deben tener las personas cuando se trata justamente de
un fármaco que puede tener un efecto abortivo”.
Añadió que en este debate hay que tener
presente que la libertad es un concepto amplio e integral,
y en ese sentido sería absolutamente válido que un dueño
de farmacia al tener dudas acerca del efecto abortista de
la píldora y por razones de conciencia se negara a
venderla.+ |